Unasur alaba al voto electrónico en Ecuador pero reprueba sistema de Scytl

Las máquinas de Smartmatic se usaron en Santo Domingo de los Tsáchilas. Foto: El Comercio.

Las máquinas de Smartmatic se usaron en Santo Domingo de los Tsáchilas. Foto: El Comercio.

En febrero pasado, durante los comicios provinciales, Ecuador dejó atrás las elecciones 100% manuales para dar paso al uso de la tecnología electoral. Recientemente la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) emitió su informe definitivo sobre esta jornada, aplaudiendo los resultados de la prueba vinculante de voto electrónico, así como destacando la organización, capacitación y logística del proceso, pero reprobó el sistema automatizado de procesamiento de resultados.

La disímil apreciación de Unasur parte de que mientras en tres provincias del país se usaron exitosamente tres modelos de automatización electoral, en el resto de la nación la empresa española Scytl no cumplió con la labor para la que fue contratada: digitalización de las actas de votación para su posterior consolidación y la adjudicación automatizada de los votos.

De acuerdo con el informe, “el sistema no estaba en condiciones de procesar la cantidad de información generada al mismo tiempo, lo que dificultó su procesamiento oportuno e hizo que se evidencien los errores”. Además, se dejó claro que lo ocurrido replicó situaciones previas, con lo que “la reiterada falta de adecuación del sistema indica que la empresa no ha contemplado todos los requisitos compatibles con su uso electoral y existe una negligente conducta por parte del proveedor que insiste en utilizar procedimientos y mecanismos inadecuados para este fin”. Esta situación impidió cumplir con la promesa de presentar en 78 horas los resultados nacionales, pues pasó más de un mes para la entrega.

De hecho, en su informe, Unasur insistió en que habían diversas causas del fracaso del funcionamiento de las Juntas Intermedias de Escrutinio (JIES) “muchas de ellas derivadas de la inobservancia de las recomendaciones de la Misión de la UNASUR de 2013, así como las recomendaciones efectuadas tras las avanzadas de la presente Misión, pero la fuente principal de los problemas consistió en un bloqueo al procesar la información proveniente de las JIES en el programa BONITA BMP que maneja el flujo de trabajo del sistema, el cual fue administrado por una empresa proveedora de la suite informática electoral”.

Asimismo, destacaron “el error en el procesamiento de datos de la JIE de la provincia de Guayas. La problemática suscitada en Guayas tuvo como agravante que las actas de escrutinio estaban impresas en anverso y reverso y la carga de datos se realizó solo de uno de los lados. Esto generó errores generalizados en la totalización de los resultados. Este error fue subsanado pero generó un atraso significativo en el proceso de la divulgación de los resultados”.

Caso contrario, Unasur reconoció el desempeño óptimo de los tres tipos de voto electrónico probados en Ecuador. Destacó las tecnologías donde los resultados fueron vinculantes: la  desplegada en Santo Domingo de los Tsáchilas, provista por Smartmatic; y la usada en Azuay, de la empresa Magic Software Argentina (MSA). Sobre ambas experiencias se mostró satisfecha por el funcionamiento, el resguardo del secreto del voto, la resolución de contingencias, y en general, el cumplimiento del objetivo de automatizar el voto y resguardar la voluntad popular.

Tras una experiencia compleja, pero completa sobre las posibilidades que la tecnología electoral bien aplicada ofrece, Ecuador tiene frente a si la posibilidad de transitar de forma segura y exitosa hacia la automatización de su modelo de votación. La Unasur le recomendó “efectuar una reingeniería conceptual para redefinir todos los procesos inherentes (…) al recuento y difusión de resultados”, aspectos donde el sistema salió reprobado por la incapacidad del proveedor de cumplir con las exigencias.

Evalúan consulta popular automatizada

La Junta Electoral que prepara una consulta popular en la ciudad argentina de Necochea, está evaluando qué tipo de tecnología puede disponer para permitir al electorado definir sus postura sobre la Policía Municipal mediante voto electrónico. De acuerdo a la instancia electoral, ya contactaron a la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aires, que dispone de un sistema automatizado, a los fines de determinar si pueden usar esta tecnología. Aquí la nota.

Brasil pasa la página mundialista y fija su atención en las elecciones de octubre

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Tras protagonizar la organización del mundial de fútbol, Brasil tiene menos de tres meses para cumplir con las elecciones generales del 5 de octubre. Con la campaña electoral apenas calentando motores, el gigante carioca se prepara para ratificar su estatus de nación con comicios 100% automatizados: identificación del elector, captación del voto, escrutinio, totalización y transmisión de resultados.

La trayectoria brasileña en el uso de voto electrónico suma casi 20 años, y es reconocido como uno de los pioneros, junto a Venezuela, en la adopción de tecnología electoral en Suramérica. La enorme cantidad de electores -141,8 millones- y la compleja logística que revisten las elecciones brasileñas, suponen un reto del que el país ha logrado salir airoso, pues su sistema es valorado como uno de los más exitosos del planeta. Al día de hoy, la única observación sobre la automatización de esta nación, es que sus máquinas de votación no imprimen un comprobante del sufragio en papel que permita dirimir controversias, al habilitar la comparación de los resultados electrónicos y el conteo de papeletas.

El voto electrónico carioca consta de una urna con un identificador biométrico -capta la huella digital- que al corroborar la identidad del elector, permite que use una pequeña pantalla y un teclado numérico en el que marca los números asignados a su candidato. El votante verifica su elección con la foto que aparece en la pantalla, y al presionar la tecla “confirmar”, termina de sufragar. La máquina dispone una tecla para voto en blanco, y además admite la anulación del sufragio tecleando números al azar y apretando “confirmar”.

Para el almacenamiento de datos, la máquina de votación brasileña dispone de dos tarjetas de memoria y un disco magnético. Al cierre del proceso, se imprimen varias actas con el resultado de la votación y una es grabada en el disco magnético, la cual será transmitida en red segura y exclusiva para totalización en computadoras de los tribunales regionales y del Tribunal Superior Electoral. El sistema es sometido a varias auditorías y requiere de firmas electrónicas de todos los actores.

Uno de los elementos en lo que está trabajando el país es en ampliar la identificación biométrica. Hace cuatro años, poco más de un millón de electores contaron con la herramienta que valida la identidad de los electores, pero en esta nueva jornada comicial serán más de 23 millones, con lo cual se está trazando la ruta que persigue incrementar la penetración de la biometría para fortalecer las garantías electorales.

Esta nación suramericana, que es la sexta economía en el mundo, no sólo se proclama lista para seguir ascendiendo en el ranking de las potencias, sino que está segura de que votará en octubre, sabiendo que dispone de la mejor opción para entregar resultados que respeten la voluntad popular, el voto electrónico.