Expertos apuntalan el voto electrónico en República Dominicana

Foto: JCE

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Asumiendo que debatir de cara al país la transformación del sistema electoral es, al menos, uno de los primeros pasos que deben tomarse para proteger y optimizar el proceso, la Junta Central Electoral (JCE) de República Dominicana organizó –entre el 21 y 22 de agosto- el seminario Internacional “Elecciones y Tecnología”, en el cual participaron representantes de organismos comiciales de diversos países.

Durante la cita, el voto manual y el electrónico, fueron desmenuzados a los fines de exponer  por qué la tecnología viene suplantando el método tradicional de votación, por uno donde las máquinas y tarjetones electorales automatizados, combinados con software de totalización y de escrutinio de resultados, agilizan el proceso, pero también le imprimen versátiles métodos de control y resguardo al sistema eleccionario.

El presidente de la JCE, Roberto Rosario Márquez, admitió durante su disertación que en República Dominicana “la ausencia de tecnología apropiada facilitó la ocurrencia de hechos y situaciones que no generaban confianza en los resultados, y que por tanto, afectaban la legitimidad de los mismos”, lo que según dijo impulsó cambios que ahora deben marchar hacia la implementación de la automatización de las elecciones.

Para abordar la transición entre el voto manual y el electrónico, diversos especialistas dieron importantes recomendaciones para garantizar el éxito de la adopción. Entre las ideas concluyentes se cuenta la de Carina Perelli, ex directora de la División de Asistencia Electoral de las Naciones Unidas, quien advirtió a los organismos electorales de los países asistentes (El Salvador, Corea, Rusia, México, Costa Rica, entre otros) “no dejarse engañar por expertos que tratan de vender soluciones tecnológicas, muchas veces inaplicables a sus realidades y demandas”.

La especialista recomendó seguir las etapas necesarias para adoptar la tecnología de forma segura y transparente, que incluyen “hacer un estudio de lo que cada nación requiere en términos tecnológicos, antes de abocarse a la compra de cualquier equipo”, y producir confianza en el sistema aplicando los cambios de manera progresiva.

Las variadas ventajas del voto electrónico también fueron analizadas por las autoridades electorales de México. Este país sufrió hace tres años los embates de una licitación dudosa que retrasó la aplicación del voto electrónico, pero Enrique Andrade González, consejero electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) señaló que el ente sabe que la tecnología está facilitando procesos y las emisiones de documentos electorales, por lo que se sigue avanzando en su implementación, así como en usarla en la fiscalización comicial.

Es así como el debate ratificó que para garantizar la aplicación de la automatización, la dinámica exige realizar una amplia consulta con toda la nación, cumplir estudios comparativos, llamar a una licitación transparente, aplicar programas pilotos para probar la fiabilidad del sistema y su adaptación a las características del país, desplegar un amplio proceso de información y diseñar un plan de instauración paulatina que permita a toda la nación ajustarse al voto electrónico.

Las mejores prácticas de automatización en el mundo demuestran que las recomendaciones hechas en República Dominicana se ajustan a lo hecho por las naciones que hoy exhiben sistemas automatizados accesibles para el elector y blindados al fraude.

Un país no se necesita ir a ritmo acelerado ni improvisando cuando se trata de decisiones trascendentales, lo que requiere es autoridades responsables, que elijan el sistema más adecuado, porque la tecnología electoral disponible en la actualidad ofrece todas las herramientas para resguardar la voluntad popular.

El voto electrónico se expande apalancado en su versatilidad

Foto: Impacto

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Los detractores del voto electrónico suelen hacerse eco de cualquier diferencia interna en los países, o de las fricciones políticas que acompañan la adopción de la tecnología electoral, para tratar de desacreditar su uso, pero la realidad es que la automatización lejos de retroceder o estancarse, se ha expandido más allá de las elecciones constitucionales.

El avance de la tecnología no sólo permitió que el sistema político que reina en el mundo, la Democracia, se supliera de las múltiples soluciones diseñadas para mejorar los procesos que conlleva un evento comicial, sino que su versatilidad está siendo aprovechada por las innumerables organizaciones que en el planeta deben, por ejemplo, elegir autoridades, aprobar o rechazar iniciativas, dar paso o detener propuestas comunitarias, sancionar u objetar proyectos de Ley.

Es así como en la actualidad es recurrente que universidades, gremios profesionales,  partidos políticos, asociaciones civiles, parlamentos, alcaldías o cualquier otro formato organizativo, acudan al voto electrónico para ofrecer a sus electores la oportunidad de interactuar con un sistema de votación capaz de adaptarse a las necesidades de cualquier grupo electoral, y al mismo tiempo ofrecer garantías que pasan por rapidez, seguridad, transparencia y auditabilidad.

En la región, países como Argentina, Perú, República Dominicana, Ecuador, Colombia, España y Venezuela, han experimentado con elecciones automatizadas en organizaciones estudiantiles, políticas o sociales, repitiendo los resultados exitosos mostrados en comicios tradicionales automatizados alrededor del mundo.

En estos procesos suele usarse los dos modelos de voto electrónico más demandados en la actualidad, el primero es el Registro Electrónico Directo (DRE, por sus siglas en inglés), que consiste en el empleo de máquinas con pantalla táctil que permiten ejercer el sufragio, almacenar los votos, totalizarlos y transmitirlos a un centro de cómputo, además de imprimir un  comprobante físicos de las selecciones que hagan los votantes. La segunda alternativa es la denominada LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los votos a fin de contarlos automáticamente.

Los ejemplos expuestos, son apenas algunas de las áreas donde la tecnología electoral despunta para brindar, cada vez más, software y hardware especializado para todas las etapas de un proceso de votación. Estos y otros mecanismos, de reconocido éxito en el mundo, han ayudado a derribar barreras, y permitir que la versatilidad sea un aliado indiscutible en la expansión del voto electrónico.

La automatización electoral y la e-Democracia

Un portal español analiza el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los procesos de participación. En ese sentido, el voto electrónico es señalado como una de las herramientas fundamentales de la e-Democracia, pues facilita a los ciudadanos expresar su preferencia ante una opción a través de medios electrónicos, y debido a su gran capacidad de adaptación, es posible que se implemente en cualquier región. Aquí la nota.