El voto electrónico se extiende a las empresas


El voto electrónico comienza a despuntar para que los accionistas de empresas sufraguen sin importar donde estén. Foto: Cie Automotive

Prácticamente no hay campo del quehacer humano donde la tecnología no aporte soluciones. Y como parte de los sistemas más avanzados para optimizar la toma de decisiones, el voto electrónico llegó a las juntas de accionistas, agilizando el proceso, y lo mejor, permitiendo que indistintamente donde se encuentren los llamados a sufragar, lo hagan de forma segura.

La idea nació a comienzos de la década del 2000 en España, y fue promovida en empresas de todos los niveles y tamaños, en aras de abrir un nicho de negocio que estimulara a las compañías dedicadas a la tecnología electoral, a diseñar un sistema que se acople a las necesidades del mundo empresarial. Además en 2003 se aprobó una Ley que instruyó su uso.

Es así, como en la actualidad hay oferta de software que habilita el voto de accionistas remoto (por internet) y en tiempo real, con el uso de firma electrónica pública o a la reconocida por los sistemas internos de las empresas. También existe la posibilidad que los ejecutivos sufraguen a través del teléfono móvil.

Este campo del voto electrónico apenas comienza a tomar forma, pues al igual que la ciudadanía o dirigencia política, que mostraron resistencia cuando fueron sometidas a modernizar su sistema electoral, muchas empresas aún no se han animado a modificar sus esquemas de voto.

Los estudiosos del área detectaron que, a diferencia de la automatización para elecciones constitucionales, los miedos no radican en la violación del secreto del voto o fraude en los resultados, sino que están enmarcados en la certificación de la identidad del accionista. Este escollo, es el que mantiene en rezago la aplicación del voto electrónico accionario, pues la alta rotación de accionistas -compra venta de acciones diarias- dificulta a la hora de una junta, saber a ciencia cierta quién está habilitado para votar.

El uso de la firma electrónica, es por ahora la solución más funcional encontrada por los expertos para saltar el obstáculo. Sin embargo,  al igual que en los sistemas electorales de los países democráticos, la aplicación del voto electrónico empresarial pasa porque la voluntad de cada corporación, permita instalar un sistema que actualice con la periodicidad necesaria la base de datos que garantice tener identificados a los dueños de las acciones.

Esta interesante rama de la automatización electoral apenas despega, pero da luces de cómo el voto electrónico sigue superando barreras, no solo en el ámbito de los comicios constitucionales, sino también en el de los consorcios, donde aunque no está en juego la democracia de un país, sí se somete a prueba la supervivencia de empresas y con ellas, millones de puestos de trabajo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s