DEL VOTO MANUAL AL ELECTRÓNICO La experiencia exitosa de Venezuela en la consecución de la transparencia y la confianza


Las máquinas SAES 4000 son uno de los modelos que usa Venezuela para votar. A pesar del prestigio con que cuenta Venezuela como un país de robusta cultura democrática, la historia de sus procesos electorales no es un cuento de hadas. La adopción del voto electrónico fue la respuesta natural a un clamor popular por procesos electorales más transparentes y eficientes y no la consecuencia de una decisión caprichosa de una autoridad o Gobierno.

Hasta que se logró la completa automatización de todo el proceso electoral, hubo una gran cantidad de denuncias de fraude bien documentadas que durante años ensombrecieron algunas de las características más singulares y positivas de la tradición democrática de Venezuela.

La frase “acta mata voto”, que se convirtió en un cliché durante las últimas décadas del siglo XX, denotaba la creencia común de que los resultados electorales correspondían en muy pocas ocasiones con la voluntad popular, y muy frecuentemente reflejaban negociaciones hechas entre las élites políticas.

Uno de los escándalos electorales de mayor revuelo, y quizá la gota que derramó el vaso para que la opinión pública se decantara por la votación electrónica en Venezuela, fueron las elecciones presidenciales de 1993 en las que resultó electo, para un segundo mandato, el ex presidente Rafael Caldera. Todavía quedan dudas sobre la validez de su triunfo. Un conteo extremadamente lento, la pérdida de material electoral, y el hecho de que boletas electorales fueron encontradas en depósitos de basura por todo el país, son algunas de las razones por las cuales Causa R todavía cree que su candidato Andrés Velásquez triunfó en esas elecciones y que un fraude masivo fue ejecutado.

Desde 2004, año en que la empresa Smartmatic fue elegida para desplegar su plataforma electoral, Venezuela ha tenido la capacidad de determinar resultados de elecciones extremadamente complejas de manera casi inmediata y con total precisión. Las máquinas SAES tienen la capacidad de imprimir un comprobante del voto que habilita la auditoría de los resultados.

Un ejemplo de ello fue el referéndum del año 2007, donde la propuesta de reforma constitucional del presidente Chávez fue derrotada. A pocas horas de haberse cerrado los centros electorales, e inmediatamente después de hacer públicos los resultados en televisión, el Presidente reconoció la derrota describiéndola como un “final de fotografía”. Dada la evidencia irrefutable de la realidad política expresada en el voto, el Presidente actuó en consecuencia.

En medio de la alta polarización del escenario político, el voto electrónico ha demostrado ser clave hacia la estabilidad de la nación. Entre los muchos otros beneficios que ha traído el voto electrónico a la democracia venezolana está el hecho de que permite a las organizaciones políticas, incluso a las más pequeñas, ser parte de los múltiples procesos de auditoría que se realizan antes, durante y después de cada elección. En la era del voto manual en Venezuela, los partidos hegemónicos podían perpetuar todo tipo de fraudes ya que era imposible para las organizaciones de menor tamaño monitorear el proceso en todos los centros de votación.

El sistema auditable de votación utilizado hoy día en Venezuela, desarrollado por Smartmatic, elimina la posibilidad de cualquier tipo de manipulación. Aísla tanto a los programas como a los datos de accesos indebidos y evita inexactitudes durante el conteo ya que el proceso es completamente automatizado y auditable. El comprobante que emite la máquina de votación  facilita, tanto al elector como a las autoridades, verificar los votos registrados por la máquina. Con este sistema, cada ciudadano se convierte en un auditor.

El voto electrónico le ha dado a las autoridades electorales venezolanas y a las elecciones en general unos niveles de credibilidad que nunca tuvieron con el voto manual. De acuerdo a una investigación de mercado hecha por la compañía especializada Datanálisis, el 75% de la población venezolana prefiere el voto electrónico al voto manual o cualquier otro método (7%).

Un indicador clave de la aceptación de la tecnología electoral es el hecho de que hasta los más encarnizados opositores al voto electrónico en Venezuela ahora promueven su uso y además en los últimos años han participado en diversas elecciones como candidatos.

Venezuela ha tenido una destacada historia de éxitos en la consecución de eficiencia, transparencia y confianza a través del voto electrónico.

3 pensamientos en “DEL VOTO MANUAL AL ELECTRÓNICO La experiencia exitosa de Venezuela en la consecución de la transparencia y la confianza

  1. El problema con estas afirmaciones es que carecen de sustento… Son una bonita esperanza, pero de forma casi unánime, expertos en seguridad en cómputo de todo el mundo reiteran lo vulnerables que resultan las urnas electrónicas, lo frágil que resultan ante un atacante con conocimientos especializados – Inclusive requiriendo menos recursos económicos para echar abajo una elección que con el sistema tradicional. Vean por ejemplo esta nota publicada hace unos días apenas en los Estados Unidos:

    http://noticias.latam.msn.com/xl/ciencia_tecnologia/articulo_afp.aspx?cp-documentid=32844559

    Recupero específicamente unas frases:

    «(…)estos ataques son posibles en una amplia variedad de máquinas de votación con poco conocimiento técnico.(…) El llamado “ataque basura”, que podría ser “eficaz contra la mayoría de los sistemas electorales totalmente verificables” (…) Poco ha cambiado desde los primeros reportes de vulnerabilidad en máquinas de votación en 2007.»

    Por último, ante la frase que mencionan ustedes relacionada al rol de cada elector: «Con este sistema, cada ciudadano se convierte en un auditor.» Muy al contrario. Precisamente la falta de auditabilidad inherente a los sistemas automatizados es lo que llevó a la Suprema Corte de Justicia de Alemania a declarar anticonstitucional el uso de urnas electrónicas: Porque discriminan a la amplia mayoría de la población, haciendo que sea indispensable ser especialista en cómputo para poder auditar al proceso.

  2. Cuanto les paga SMARTMATIC, el CNE y/o el Gobierno de Venezuela para que escriban esta cantidad de afirmaciones sin sustento?

    “referéndum del año 2007 (…) A pocas horas de haberse cerrado los centros electorales, e inmediatamente después de hacer públicos los resultados en televisión, el Presidente reconoció la derrota describiéndola como un “final de fotografía”. Dada la evidencia irrefutable de la realidad política expresada en el voto, el Presidente actuó en consecuencia”

    (1) Después de 5 años, aún no se saben los resultados finales de ese referendo.
    (2) El Presidente calificó la victoria de la oposición como “PLASTA DE MIERDA” y como Victoria “Pírrica”
    (3) Con las máquinas de SMARTMATIC, la frase “ACTA MATA VOTO” cobra más vigencia que nunca…

  3. Pingback: On trust as an electoral value « Digital Vote

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s