El escrutinio manual mantuvo en vilo a Bolivia


Foto: mundo.sputniknews.com

Foto: mundo.sputniknews.com

El referendo constitucional sobre la reelección presidencial en Bolivia -del pasado 21 de febrero-, no solo dejó lecciones democráticas -amplia asistencia y conducta cívica- sino evidencias de la necesidad de que el país transite hacia un modelo de votación que no lo mantenga en vilo a falta de resultados oportunos y transparentes.

Este país suramericano vivió una jornada de alta participación -84,45% del padrón-, pero esa buena noticia fue opacada con un retraso de más de dos días en la presentación de los resultados que mostraran una tendencia irreversible, ya que el escrutinio cerró con una diferencia de 2,58% entre las opciones del Sí y No.

La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Katia Uriona, explicó que el país utiliza dos métodos para conocer los resultados. “Uno es la transmisión rápida de datos en base a actas fotografiadas y subidas a la página en internet del Tribunal, y el otro es un cómputo oficial de votos en cada departamento, en base a las actas físicas que pasan por un mecanismo de validación”.

Sin embargo, ninguno de estos mecanismos permitió entregar un escrutinio oficial al cierre de la jornada, por lo que el país debió conformarse con los datos de las encuestas a boca de urna. Aunque en principio la proyección daba una diferencia de alrededor de 10 puntos en favor del No, al avanzar las horas el margen se fue estrechando, lo que dio lugar a todo tipo de declaraciones y sospechas.

Mientras el presidente Evo Morales apostó a que el voto rural le daría la victoria a medida que avanzara el escrutinio, e incluso sostuvo la postura del empate técnico; del lado opositor se dieron vencedores desde la misma noche de los comicios.

En paralelo, la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Bolivia detectó algunas irregularidades. El jefe de la delegación y ex presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, señaló que “podemos ver irregularidades, podemos ver faltas, podemos ver fallas, pero no estamos hablando de fraude deliberado que tenga como objetivo adulterar los resultados”, aseveró.

Pese a esto, afirmó que “la misión constató lentitud en la publicación de resultados”, por lo que sugirió “realizar los cambios legislativos y aplicar los programas necesarios para que la autoridad pueda dar a conocer los resultados preliminares de la elección con alto grado de exactitud y evitar cuestionamientos”.

De esta forma Bolivia mantiene una enorme distancia con algunos de sus pares latinoamericanos que cuentan con sistemas automatizados para blindar todas las fases de la elección. Por ejemplo, mientras Brasil tardó pocas horas en terminar el conteo de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2014, que también fue muy cerrado; en el caso de Venezuela, en 2013 vivió sus comicios más reñidos en 40 años, ya que la Presidencia se dirimió por apenas 1,5% de diferencia, pero el disponer de voto electrónico le permitió entregar resultados exactos y oficiales a pocas horas de terminar la jornada.

Los vicios mostrados durante los últimos procesos electorales parecen indicar que ya no hay margen para la indecisión en Bolivia. El TSE ha dicho que el país está preparado para asumir el reto tecnológico, ahora debe demostrar que también hay compromiso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s