Diálogo de la ONU como oportunidad de modernizar el voto en Honduras

Foto: El Heraldo

Desde hace décadas, la democracia hondureña ha estado marcada por altos niveles de violencia. Según el Igarapé Institute, Honduras estuvo entre los cuatro países con más asesinatos en 2017. La tasa de homicidios se ubicó en 42,8, viéndose superada solo por El Salvador, Jamaica y Venezuela.

Para cambiar esta dura realidad sus autoridades, junto a entes internacionales, están buscando alternativas. Uno de los más recientes esfuerzos es el que hace la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que promueve un diálogo político que involucra un temario variopinto, incluida la materia electoral.

De acuerdo a la información que se ha hecho pública, serán 13 los puntos a debatir bajo el acompañamiento de la ONU. Estos van desde temas tan polémicos como la reelección y el número de diputados, a aspectos como la reforma del padrón y la automatización del sufragio.

La discusión que se avecina será fundamental para los hondureños, pues en casi todos los procesos comiciales anteriores han estado plagado de los típicos vicios del voto manual. Es decir: inconsistencias numéricas; actas con fallas y voto doble; y retrasos en la entrega de resultados, etc. Basta con recordar lo sucedido en las últimas elecciones generales para entender la urgencia del tema.

Para hacer frente a estas faltas y garantizar mayor confianza, Honduras deberá transformar su sistema electoral para que sea capaz de registrar fielmente el voto; preservar su secrecía; garantizar que los resultados no puedan ser alterados; permitir auditorías de los procesos; y además, que el método de votación sea de fácil ejecución para todas las personas.

Todo lo anterior se logra con el voto electrónico. Éste sistema ofrece herramientas que permiten minimizar la intervención humana en las tareas más importantes, y por ende, eliminar los errores tanto como intencionales como involuntarios. Modernizar el voto con tecnología significa añadir transparencia, rapidez y eficiencia. Y todo esto redunda en una mayor credibilidad de los resultados.

Aunque las discusiones no han comenzado, es positivo que esta nación discuta los beneficios que la tecnología ofrece. A la fecha, el sufragio electrónico ha logrado dirimir comicios con marcada polarización política, compleja infraestructura electoral, escrutinios cerrados y cientos de candidaturas simultáneas.

Es oportuno recordar que ofrecer al país más y mejores garantías electorales, a sabiendas de que los comicios transparentes son sinónimo de paz, es la vía correcta para fortalecer el sistema democrático. Con el diálogo auspiciado por la ONU, Honduras se acerca al objetivo de modernizar su sufragio.

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Onpe aclara nombramiento de funcionario

Las dudas sobre la designación del jefe interino de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) obligaron al organismo a aclarar que el nombramiento no respondió al apoyo de la Asociación Civil Transparencia, sino al protocolo de Ley. Aquí la reseña.

México cierra ciclo electoral con tareas pendientes

El cambio político experimentado en México tras las elecciones del pasado 1° de -por primera vez  la izquierda llegó al poder– ha eclipsado el deficiente proceso técnico que tuvo a lugar durante la elección. Las fallas en los procesos de escrutinio y publicación de los resultados ameritan que se revise detalladamente cómo mejorar estos pasos, especialmente cuando se vislumbra que vendrán nuevos comicios en el mediano y largo plazo.

En principio, un elemento que deberá ser considerado es el del escrutinio. En lugar de disponer de un solo mecanismo de conteo seguro, rápido y transparente, México utiliza hasta tres escrutinios. Además del oficial, que tarda semanas en realizarse, realiza dos sistemas paralelos para obtener resultados preliminares, es decir, sin efectos jurídicos.

En el caso de los mecanismos que arrojan datos extraoficiales, se debe decir que a pesar que el conteo rápido funcionó relativamente bien en la carrera presidencial, gracias al amplio margen de diferencia entre los candidatos, la incertidumbre reinó durante días sobre los otros 18 mil puestos en disputa, mientras que el Programa de Resultados Electorales Preliminares (Prep), presentó serios inconvenientes.

Específicamente sobre el Prep, se conoce que las provincias de Yucatán y Guanajuato fueron unas de las que registraron más fallas, por lo que los datos de este sistema no permitieron calmar la inquietud de los electores. Se debió esperar al cómputo definitivo y oficial que en casi todo el país inició el 4 de julio, y que varios días después seguía actualizándose.

Este retraso para conocer los ganadores generó graves problemas en diversas regiones. Una de ellas fue Puebla, donde tras una semana de violencia y señalamientos, el candidato perdedor anunció que impugnará el escrutinio ante el Instituto Nacional Electoral (INE).

A la luz de estos acontecimientos, se hace evidente que a México le ha servido muy poco tener dos mecanismos de conteo preliminar y un cómputo oficial que inicia varios días después de las elecciones. Ninguno alivia la incertidumbre, sino que más bien activan las dudas y la desconfianza, que solo un escrutinio oportuno y seguro pueden evitar.

Dos consejeros del INE, Ciro Murayama y Marco Baños, no escondieron las fallas e inconvenientes, por lo que apuestan a que el organismo impulse la modernización del sufragio mediante la instrumentación de un modelo de voto electrónico.

Argumentan que ni los conteos tienen que retrasarse días ni se debe someter a miles de ciudadanos a recontar sufragios para obtenerse los resultados finales, cuando con la tecnología electoral se puede garantizar un proceso pulcro y rápido.