Panameños probaron voto electrónico

En mayo próximo, los panameños tendrán elecciones, y parte del padrón empleará voto electrónico. Recientemente los votantes tuvieron la oportunidad de practicar la nueva modalidad de sufragio que estrenarán en pocos días. Aquí la reseña.

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Brasil amplía uso de la biometría para blindar el voto

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Tras 11 años de haber introducido la tecnología biométrica en el sistema electoral –escaneo de huellas dactilares para corroborar la identidad-, Brasil se prepara para iniciar el cierre del ciclo, ampliando su uso. El plan es avanzar en el objetivo de que los casi 148 millones de electores registrados en esta nación, tengan acceso a los equipos que blindan la identificación de los votantes.

Mejor conocida como identificación biométrica, esta herramienta pasó de ser ampliamente utilizada en el mundo empresarial e industrial -por ejemplo para controlar el acceso de personas- a ser adoptada por los órganos de administración electoral. La medida de ampliar la cobertura de la biometría en las elecciones, convierte a Brasil en uno de sus grandes exponentes.

En Brasil, la plataforma comicial está regentada por el Tribunal Superior Electoral (TSE), con lo cual la fabricación de máquinas de votación y administración del sistema de escrutinio y totalización que le permite hoy por hoy disponer de una votación 100% automatizada corre por cuenta de este organismo. Esto abarca las equipos electorales con teclado numérico que registran las huellas previo al acto de elegir.

De acuerdo al TSE, la decisión de usar la biometría partió principalmente de la necesidad de erradicar los delitos asociados exclusivamente al voto doble y la usurpación de la identidad, irregularidades recurrentes en América Latina.

Para hacerle frente, en 2008 comenzaron a ser usadas las máquinas para recoger la huella dactilar antes del ejercer el derecho al sufragio, y poco a poco el TSE fue ampliando su empleo, al punto que por ejemplo, mientras que en 2014 la biometría apenas abarcaba 16,4% del padrón, 23,3 millones de electores, en 2018 cubrió 50% del electorado, que para el momento era de 147,2 millones de personas.

Para seguir ampliando estas cifras, el organismo ha estipulado en diversas regiones la obligatoriedad de registrar las huellas dactilares ante las oficinas regionales. Un ejemplo de ello es Sao Paulo, donde desde el mes de febrero se insta a los votantes a proporcionar sus huellas y así quedar habilitado para votar en los comicios previstos para 2020.

Como se recordará, con el modelo de voto electrónico brasileño, es obligante que el votante presente su documento de identidad al llegar a la mesa de votación, pero en caso de sufragar en una de las ciudades que cuentan con identificación biométrica, en lugar de chequear los datos en un cuaderno electoral, el votante usa una máquina con el dispositivo que permite constatar su identidad.

De esta forma, la acción ilegal de votar por otros o sufragar varias veces, que ha alterado los resultados comiciales en muchas naciones, y menguando la confianza de los ciudadanos en el sistema, está siendo combatida en Brasil, permitiendo a la tecnología biométrica ganar terreno en material electoral.

Con el uso de la tecnología se puede dejar claro que protegiendo la identidad de los electores, se está salvaguardando al voto.

México retoma proyecto para automatizar el voto en el exterior

México amerita de reformas legales y voluntad política para superar el voto manual y transitar a la modernidad.

Los datos migratorios más recientes de una investigación del Consejo Nacional de Población en México arrojan que hay alrededor de 11.700.000 mexicanos en otras naciones – 97% reside en Estados Unidos-, y será buena parte de esta población la que se beneficiará de una eventual decisión de automatizar el voto en el exterior, como lo está evaluando la nación.

El sufragio de los expatriados suele despertar fuertes debates, no solo porque las leyes de diversas naciones limitan el ejercicio de este derecho político, sino porque además la logística que demanda el acceso al mismo, en muchas ocasiones obstaculiza la votación.

En el caso de México, es uno de los países de la región que ha mostrado posiciones ambivalentes sobre modernizar el sufragio, ya que mientras ha estudiado con ahínco automatizar el sistema electoral a escala federal, también ha evadido cualquier decisión que implique avanzar en este objetivo. En paralelo, ha mantenido relativo interés en modernizar el voto en el exterior.

Esta última alternativa es la que nuevamente vuelve a estar en la palestra, pues el Instituto Nacional Electoral (INE) anunció estar dispuesto a trabajar para darle un viraje a la forma como los expatriados ejercen su derecho a elegir. En 2017 había informado que automatizaría el sufragio de los nacionales residentes en el exterior para las elecciones de 2018, pero luego revirtió la decisión por falta de tiempo y presupuesto.

Pese a esto, las informaciones dan cuenta que entre los diferentes modelos de votación que hay disponibles, el organismo comicial evalúa el sufragio por internet como la opción más adecuada para sustituir el ya caduco voto postal que usan los mexicanos que viven fuera del país, y darle entrada a la tecnología.

El concejero del INE, Enrique Andrade, señaló que es necesaria la revisión del modelo electoral mexicano -sistema y trámites para residentes en el extranjero- para ampliar la participación.

“Es evidente que el voto postal llegó a su límite potencial y se deben sopesar nuevos métodos, como podría ser el voto electrónico. Sin embargo, para ello deberán contemplarse candados y mecanismos que den transparencia y legalidad”, indicó.

Con el planteamiento en pleno desarrollo, anticipamos que el camino que debe recorrer México para implantar un sistema comicial moderno, efectivo y transparente no será fácil, pues primero se requerirá la aprobación de la iniciativa de Ley que habilite la automatización, e incluso que flexibilice los requisitos para poder ejercer el derecho a elegir, pero además se necesitará que el organismo comicial sea provisto de presupuesto suficiente para cumplir el eventual mandato legal.

Ante el reto que supondrá implementar los cambios necesarios, basta aguardar que las autoridades y los políticos se pongan de acuerdo y abonen el camino para que México modernice su sistema electoral, beneficiando de primera mano a los residentes en el extranjero.