Brasil va al balotaje confiado en su voto electrónico

La urna brasileña tiene teclado numérico y dispositivo para identificación biométrica, pero no imprime comprobante del voto.

El 28 de octubre Brasil no sólo elegirá un nuevo presidente de la República, sino que el electorado delineará el tipo de país que será en el corto plazo este gigante sudamericano. La importancia de la segunda vuelta comicial no se discute, y es por ello que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ha puesto en marcha todo el andamiaje comicial para garantizar que el voto electrónico vuelva a funcionar a la perfección.

A diferencia de la votación del 7 de octubre, cuando los cargos en disputa superaron los 1.700, durante el balotaje, además del primer mandatario, solo se definirá el puesto de Gobernador en 13 estados y en el Distrito Federal, así como en 19 municipios se realizarán las elecciones suplementarias para escoger nuevos alcaldes y vice-alcaldes.

El TSE informó que para garantizar el proceso, la secretaría de tecnología de la información desarrolló el Programa de Múltiples Elecciones, que permite la programación de la urna electrónica con composiciones que varían según las exigencias de cada contienda y región. Es por esto, que dependerá de la localidad donde se encuentre el elector, el número de candidatos a elegir y el orden de votación que deberá seguir.

Brasil cuenta con una plataforma comicial regentada por el TSE (fabricación de máquinas de votación y administración del sistema de escrutinio y totalización), que le permite hoy por hoy disponer de una votación 100% automatizada –a excepción de la identificación biométrica que se aplica a la mitad del padrón, que totaliza 147,2 millones de electores.

Apalancado en esta realidad, el país volverá a votar con un modelo automatizado que se basa en una máquina con una pequeña pantalla y un teclado numérico en el que el sufragante marca los números asignados a su candidato, verifica su voto en la foto que aparece en la pantalla y presiona la tecla “confirmar”. Al cierre del proceso imprime varias actas con el resultado, y una es grabada en el disco magnético, la cual es transmitida en red segura del TSE. El sistema es sometido a varias auditorías y requiere de firmas electrónicas de todos los actores.

Para este proceso, adicionalmente el ente comicial y el Ministerio de Seguridad Pública dispusieron de una resolución que unifica criterios para la atención, registro y tramitación de denuncias relativas al mal funcionamiento de las urnas electrónicas, o cualquier otra eventualidad durante la votación, lo que permitirá documentar cualquier problema, a los fines de determinar su impacto en la elección, o los resultados.

Conocida la plataforma, este domingo Brasil usará 550 mil máquinas de voto electrónico. Además los ciudadanos pueden descargar una aplicación para teléfonos o tabletas del TSE para conocer las incidencias del proceso, y recibir en tiempo real los resultados. La automatización ha sido una aliada para esta nación, y el balotaje será una nueva oportunidad para confirmar la valía de la tecnología.

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Cambio de autoridades aviva interés de Perú en voto electrónico

Desde hace años Perú cuenta con la legislación necesaria para modernizar el sufragio. Es por esto que ha dedicado cuantiosos recursos para diseñar e implementar progresivamente el voto electrónico. Sin embargo, las autoridades electorales no han podido afrontar los retos y exigencias que reviste poner en práctica exitosamente un modelo automatizado de votación.

Esta historia podría cambiar en el mediano plazo. La salida de Mariano Cucho como jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), y su sustitución con Adolfo Carlo Magno Castillo Meza, ha avivado el interés de asumir la implementación de la tecnología electoral para los próximos comicios generales.

En sus primeros contactos con los medios, Castillo Meza se ha mostrado proclive en dar el paso que necesita la nación para modernizar el sufragio. “Tenemos que reforzar el uso del voto electrónico, tan vapuleado en las últimas elecciones, no porque sea malo, sino porque la sensación que quedó en la población es que no era efectivo, hubo quejas sobre el software, vamos a hacer una auditoría para ver si hay fallas o no en el diseño que se ha hecho”, dijo.

Perú inició su tránsito hacia la automatización en 2011, cuando fue estrenada la máquina diseñada por la Onpe. Este equipo ha sido usado en más de una docena de eventos comiciales de manera parcial con cierta efectividad, pero que desde 2014 muestra un desempeño crítico, primero porque se dejó de lado la necesidad de una licitación transparente para seleccionar la tecnología que más convenga a la hora de expandir su uso, y luego se descuidó la logística y preparación de la votación.

El sufragio automatizado peruano consiste en una tarjeta que al ser introducida en la máquina de votación activa en la pantalla táctil las opciones o candidatos. El elector presiona la opción de su preferencia y el sistema procesa y almacena el voto, para finalmente cerrar con la emisión de un comprobante en papel de la selección.

De cara la revisión de sistema, la necesidad de actualizar la tecnología, la decisión de invertir recursos para asegurar una adopción segura y transparente, y la disposición a que el país avance en materia comicial, serán los puntos críticos a ser superados, para que Perú retome la senda de la modernización electoral.

Estados Unidos ante la oportunidad de mejorar su modelo de votación

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Las elecciones del pasado 8 de noviembre en Estados Unidos han dejado huella, que no solo debe ser vista desde los resultados presidenciales –Donald Trump le ganó a Hillary Clinton en votos electorales, pero no en voto popular- sino que además pueden servir de marco para que este país siga evolucionando en materia de garantías comiciales.

Al término del proceso, la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) difundió un informe preliminar, donde además de destacar el comportamiento cívico del electorado, resaltó algunos problemas técnicos que retrasaron el ejercicio del voto en variados condados.

El equipo de observancia, que por primera vez trabajó en Estados Unidos, refirió que “en ocasiones, las filas largas se debían a fallas técnicas esporádicas del equipo electoral, como los escáneres o, en el caso de Colorado, del Sistema de Inscripción de Votantes y Elecciones  del Estado de Colorado  (SCORE),  que estuvo sin funcionar durante unos 20 minutos”.

Advirtió el organismo que estas dificultades técnicas fueron resueltas de manera eficiente siguiendo  los procedimientos para imprevistos que se habían adoptado, pero otros análisis destacan que muchos de estos problemas pueden obedecer a la obsolescencia de las máquinas que se usan en todos los estados del país, pero cuya administración realiza cada condado, por lo que son múltiples los modelos que están operativos.

A la luz de lo ocurrido durante la jornada, los inconvenientes no generaron problemas ni dudas sobre los resultados, sin embargo, resulta pertinente insistir en la necesidad de que las autoridades locales, no descuiden la necesidad de renovar su tecnología.

La actualización de los equipos, no solo supone facilitar el voto, fortalecer la seguridad y blindar el proceso de sufragio, sino que podría permitir mejorar el voto de los Estados Unidos en uno de sus puntos débiles: los resultados que se informan la noche de las elecciones son sólo preliminares, y cada estado tiene en promedio hasta cinco semanas para formalizar el cómputo.

Esta situación ha hecho que más de una semana después todavía no haya un escrutinio definitivo, por cuanto sigue en proceso de conteo el llamado voto anticipado, ese que se realiza desde semanas antes de los comicios, pero que en realidad se cuenta mucho después de terminado el proceso, dependiendo de las normas que tenga cada condado o estado.

Estados Unidos tiene una democracia sólida, y el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon,  llamó a conservar ese espíritu tras los comicios: “después de una campaña electoral reñida que a menudo causó divisiones, es preciso recordar y reafirmar que la unidad en la diversidad que caracteriza a Estados Unidos es una de las fortalezas del país”.

No obstante, viabilizar la actualización de su tecnología electoral no solo colaborará para que sus electores se sientan más seguros, sino también para mostrar a sus pares que con la tecnología adecuada, no vale ninguna acción que intente subvertir la voluntad popular.