El abstencionismo hace daño a Colombia y la Unión Europea

La abstención casi alcanzó 60% en la primera vuelta de las presidenciales colombianas. Foto: El Tiempo

La abstención casi alcanzó 60% en la primera vuelta de las presidenciales colombianas. Foto: El Tiempo

El pasado 25 de mayo, mientras en Colombia se daba la primera vuelta de las elecciones presidenciales, los 28 países que conforman la Unión Europea (UE) votaron para renovar el parlamento de esta coalición (751 miembros). A primera vista, ambos procesos no tienen nada en común, más allá de que se trata de unos comicios, pero tras los resultados, la abstención marcó un punto de encuentro.

El elevado ausentismo – en Colombia 59,92% de 32,9 millones de electores y en la UE con un padrón de cerca de 400 millones dejó de votar 56,91% – puso bajo la mirada crítica estas elecciones. El sistema democrático adquiere pleno sentido cuando en época de procesos electorales los ciudadanos habilitados para votar acuden a las urnas para elegir a sus gobernantes y representantes. Sin embargo, en esta ocasión, tanto en el bloque europeo, como en el país neogranadino, la inasistencia generó preocupación.

Los factores que motivan el abstencionismo son variados, entre ellos se cuenta la cultura participativa de cada país, el sistema electoral, el nivel educativo de la población, desigualdades sociales, desconfianza en las instituciones y la actuación de los partidos políticos. La intervención de uno o más de estos elementos potencia la no participación, por lo que del Estado y los actores políticos depende que se revierta la desconfianza o el poco interés en asistir a las urnas.

Una de las vías que tanto en Europa, como en Estados Unidos y América Latina se pretende seguir para hacer frente a la abstención, es la modernización del sufragio. Las ventajas que ofrece el voto electrónico frente al tradicional voto manual, mejora el proceso eleccionario y puede estimular la participación electoral, al preservar el secreto del voto, agilizar el sufragio, brindar seguridad en el proceso y transparencia en los resultados, eliminar o minimizar el voto nulo, y ofrecer resultados rápidos y confiables.

En Europa, la modernización electoral ha tenido varias vertientes, entre las que destacan: Estonia, Suiza y Noruega que han dado pasos firmes para facilitar el voto remoto en línea. De hecho, la participación de aquellos que votaron por Internet en estas elecciones parlamentarias europeas, aumentó de un 14.7% hasta un 31.3%, en comparación a estos mismos comicios en 2009. Por su lado Bélgica, que ha liderado la modernización electoral desde los 90, utiliza tecnología de votación en 2 de sus 3 regiones. Junto a Luxemburgo, Bélgica obtuvo la mayor asistencia de votantes de Europa. Si bien el voto es obligatorio, no cabe duda que los esfuerzos que han hecho las autoridades belgas para mejorar la experiencia del votante han rendido frutos. Cabe destacar que en países como el Reino Unido, donde se vota con papel y lápiz, la participación fue de un 36%, en Chipre de sólo 42,3% (la más baja que ha registrado el país en su historia política) y en España alcanzó 45,58%.

En el caso de Colombia, la marcada inasistencia electoral parece tener su origen en el plano político: oferta electoral pobre y una campaña electoral negativa. Sin embargo, la continuidad del voto manual no contribuye a generar la confianza necesaria en cualquier proceso comicial. Apenas en marzo pasado, durante las elecciones parlamentarias, se generaron dudas en los resultados tras un considerable retraso en la publicación de cifras oficiales, y al haberse registrado un caudal de 10% de votos nulos.

La democracia se legitima y consolida a través del voto, de allí que la participación ciudadana en los comicios sea vital para preservar este sistema de libertades. Los sistemas de votación auditables y transparentes son el aliado perfecto para vencer la abstención que hace daño a Colombia y a la Unión Europea.

Para saber más sobre la historia del voto electrónico

El juez de la Junta Central Electoral de República Dominicana, Eddy Olivares Ortega, realizó una breve, pero completa reseña, sobre el desarrollo de la tecnología electoral, destacando las etapas más importantes de la trayectoria del voto electrónico. Aquí la nota.

La fuerza del voto dominará en 2014

 

Parte de las elecciones 2014 fueron reseñadas en esta infografía por The Economist

Parte de las elecciones 2014 fueron reseñadas en esta infografía por The Economist

Un verdadero rally electoral es lo que se vivirá este 2014. Son 42 los países que tienen programado realizar comicios a lo largo del año, y esto se traduce en que 42% de la población mundial –de poco más de 7 mil millones de personas- ejercerá el sufragio.

La astronómica cifra de personas que asistirán a las urnas en los siguientes 12 meses, refleja que el voto será la fuerza que domine en 2014,  y con ella la tecnología asumirá su rol de piedra angular, al facilitar y optimizar las complejas etapas que conllevan a una elección.

Dentro de la agitada agenda comicial de este año, se cuentan 16 elecciones presidenciales,  26 legislativas, dos jornadas regionales y cuatro referendos. Algunas se cumplirán de manera simultánea en cinco países, y destaca que cuatro de ellos son latinoamericanos: Costa Rica –en febrero-; Panamá (mayo); Uruguay (octubre) y Bolivia (octubre), los cuales elegirán nuevo presidente y renovarán sus parlamentos.

Pese a lo significativo de estos procesos, estas cuatro naciones no son las únicas en América Latina que tendrán jornadas electorales, pues El Salvador (Febrero); Ecuador (febrero); Colombia (marzo y mayo), Perú (octubre) y Brasil (octubre) se preparan para fortalecer la Democracia con la elección de un nuevo primer mandatario, y en el caso del país neogranadino, además votarán para escoger legisladores, mientras los peruanos escogerán autoridades regionales y provinciales.

Las justas comiciales en Latinoamérica representan una gran oportunidad para la tecnología electoral, ya que al tiempo que Brasil confirmará su estatus de gigante del voto electrónico –desde 1996 comenzó a automatizar los comicios-, naciones como Colombia y Ecuador ejecutarán sendas pruebas pilotos para determinar el modelo automatizado que se adapte a sus necesidades, y Perú usará nuevamente el sistema diseñado localmente para modernizar el sufragio.

Del resto de naciones con elecciones este año, destacan Bélgica e India. En el primero se decidió en 2012 retomar el voto electrónico de la mano de la multinacional Smartmatic, mientras que el segundo, que entre 1998 y en 2004 instauró el uso de máquinas de votación, volverá a usarlas este año. Estados Unidos, por su parte, en noviembre pondrá a prueba las más de 3 mil soluciones tecnológicas que se emplean en sus 50 estados para ejercer el derecho al voto.

La agenda electoral de 2014 será particularmente intensa, y el sufragio electrónico tendrá una oportunidad de oro para seguir sorprendiendo con su efectividad, pero principalmente podrá fortalecer su capacidad de ser la herramienta más segura, transparente y rápida  para preservar la voluntad popular.