Empadronamiento de bolivianos en el exterior será biométrico

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, acordaron fortalecer el proceso de empadronamiento de los nacionales residentes en el exterior. En una primera fase a ser aplicada en cuatro países, se empleará tecnología biométrica. Aquí la reseña.

 

 

firmaron este miércoles un convenio, para fortalecer el empadronamiento permanente de ciudadanos bolivianos en el exterior.

El documento, que en realidad es una adenda a un pacto anterior, fue firmado por la presidenta del TSE, María Eugenia Choque, y el canciller Diego Pary.

El canciller explicó que con este acuerdo de cooperación se pretende beneficiar a todos los bolivianos que encuentran en el exterior, para que participen de procesos electorales.

Choque, por su parte, explicó que en un primer periodo se realizará registros biométricos en Argentina (Buenos Aires, La Matanza, Mendoza y Jujuy), Brasil (Sao Paulo), Chile (Antofagasta, Calama e Iquique) y España (Barcelona, Madrid y Bilbao).

Indicó que se contratará a 21 personas para llevar adelante ese trabajo.

En mayo de este año se promulgó la Ley 1066, que dispone el empadronamiento permanente en el exterior. Dicha norma generó polémica porque permite la modalidad de voto electrónico afuera del país.

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Bolivia estrena normativa sobre partidos políticos

Bolivia estrena la Ley de Organizaciones Política, luego que la normativa fuera aprobada por la Cámara, en aras de implementar las elecciones primarias para determinar los contendientes a la presidencia y vicepresidencia. El proceso será organizado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Esta es la reseña.

TSE busca imponer agenda sobre tecnología electoral en Bolivia

La tecnología puede aplicarse a todas las fases de los comicios. Foto: El Espectador.

El último proceso electoral en Bolivia, el referendo constitucional sobre la reelección presidencial de febrero de 2016, evidenció la necesidad de que el país transite hacia un modelo de votación que no lo mantenga en vilo a falta de resultados oportunos y transparentes.

Con este objetivo en la mira, la recién electa presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Katia Uriona, anunció que en su renovada gestión buscará imponer en la agenda del organismo, avanzar en la adopción de tecnología para mejorar el sistema.

Actualmente el país utiliza dos métodos para conocer los resultados. “Uno es la transmisión rápida de datos que procesa actas fotografiadas y subidas a la página en internet del Tribunal, y el otro es un cómputo oficial de votos en cada departamento, con base en las actas físicas que pasan por un mecanismo de validación”, explicó.

Sin embargo, ninguno de estos procesos permitió el año pasado entregar un escrutinio oficial al cierre de la jornada, por lo que el país debió conformarse con los datos de las encuestas a boca de urna.

Para superar estas falencias, Uriona dijo que se encuentran analizando la eventual implementación del sufragio automatizado para los bolivianos residentes en el exterior. Específicamente evalúan la factibilidad técnica y de costos del voto electrónico, así como la reforma legal que requiere un proyecto de este tipo, para ir dando forma a lo que sería el primer modelo automatizado de sufragio para esta nación.

En ese marco, el TSE admitió que en el último proceso electoral, el equipo de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) detectó algunas irregularidades y generó un informe con recomendaciones que están a la espera, pero según Uriona será discutido a los fines de definir un cronograma de implementación.

El texto precisa que “la misión constató lentitud en la publicación de resultados”, por lo que sugirió “realizar los cambios legislativos y aplicar los programas necesarios para que la autoridad pueda dar a conocer los resultados preliminares de la elección con alto grado de exactitud y evitar cuestionamientos”.

Los vicios mostrados durante los últimos procesos electorales parecen indicar que ya no hay margen para el titubeo o indecisión en Bolivia. El TSE ha dicho que el país está preparado para asumir el reto tecnológico, ahora debe demostrar que también hay compromiso.