Venezuela de elecciones: ¿Cómo se vota? ¿Cómo se resguarda el voto?

En Venezuela el voto es 100% automatizado y dispone de máquinas de votación y tarjetones electrónicos. Foto: Mercadeo y Negocios.

En Venezuela el voto es 100% automatizado y dispone de máquinas de votación y tarjetones electrónicos. Foto: Mercadeo y Negocios.

El próximo 6 de diciembre, 19 millones 496 mil 296 venezolanos ejercerán el derecho al sufragio para elegir 167 diputados de la Asamblea Nacional. Aunque el electorado de este país ya acumula 12 años de experiencia con el voto electrónico, familiarizarse con el proceso de sufragio para esta jornada y conocer las garantías electorales no luce demás.

En esta ocasión, el Consejo Nacional Electoral (CNE) activó 14 mil 515 centros electorales, en los que funcionarán 40 mil 601 mesas e igual número de máquinas de votación y equipos de identificación biométrica.

El proceso electoral venezolano es 100% automatizado. La votación, escrutinio y totalización se realiza a través de medios electrónicos y además los resultados se transmiten encriptados a través de una red provista por la empresa de telecomunicaciones estatal Cantv.

En cada mesa electoral se cumplirán seis pasos que completarán el circuito del voto:

 

1.-  Información

Los centros de votación con tres o más mesas de votación contarán con la denominada Estación de Información al Elector, en la cual un operador, luego de chequear la cédula de identidad del sufragante, le entregará la información con el Nº de la Mesa Electoral donde ejercerá su derecho al voto, además de la página y renglón del cuaderno de votación donde le corresponde firmar y estampar la huella dactilar.

2.- Autenticación del Votante

En todo el país se desplegarán 40 mil 601 máquinas para autenticar la huella digital a los electores. La dinámica implica que al arribar a la mesa electoral, el votante deberá presentar su documento de identidad al miembro de mesa, quien registrará sus datos en el Sistema de Autenticación Integral (SAI) compuesto por el equipo biométrico. Luego el dispositivo captará la huella del elector para autenticar su identidad, y activar la máquina de votación.

3.- Votación

Superada la fase de autenticación de la identidad, el elector pasará a la celda de votación, donde estará la máquina y el tarjetón electrónico. El elector deberá presionar tantos óvalos como opciones debe escoger según su circuito o pulsar la opción “seleccionar todo”. Completado este proceso, cada sufragio se verá reflejado en la máquina de votación, donde luego de verificar, y si es el caso corregir, presionará en la pantalla táctil la palabra votar y su elección además de quedar almacenada en la máquina, será impresa en un comprobante de papel, que el elector deberá introducir en una urna. Luego firmará el cuaderno de votación y pondrá la huella, para finalizar impregnando el meñique con la tinta indeleble.

4.- Escrutinio

Los votos emitidos por los sufragantes permanecen almacenados de manera aleatoria en la memoria de la máquina de votación, y cerrado el proceso de votación (la hora legal es 6:00 pm., pero se permiten extensiones), el equipo los contará y totalizará. Los resultados se verán reflejados en las actas de totalización que imprimen cada una de las máquinas distribuidas en el país.

5.- Transmisión

Completado el proceso de totalización e impresa el acta de escrutinio, se conecta el cable de transmisión a la máquina de votación y se transmite la data encriptada al Centro Nacional de Totalización, la cual viaja a través de una red provista por la telefónica estatal. El sistema de totalización sólo recibe datos de las máquinas autenticadas y autorizadas por el poder electoral.

6.-Auditoría

Cerradas las mesas, los comprobantes de votos depositados en las urnas serán contados en 54% de las mesas al final del proceso para auditar los resultados automatizados. Concluida la transmisión de información, inicia este proceso en el que se cotejarán los votos físicos o comprobantes del sufragio emitidos por la máquina, contra los resultados totalizados, impresos y transmitidos por el mismo equipo.

Esta auditoría forma parte de la batería de 23 revisiones a la que se somete al sistema venezolano, cuya tecnología es provista por la multinacional Smartmatic. El CNE y los actores políticos pactaron ejecutar fiscalizaciones antes, durante y posterior a los comicios, con lo cual se garantiza la eficiencia y eficacia de todo el proceso.

En las auditorías destacan la revisión al software de las máquinas de votación y la  verificación del archivo de configuración de los equipos; fiscalización de la infraestructura electoral y de los servidores (características, servidores de bases de datos, recepción y consulta); así como de los protocolos de seguridad (firewall, servicios de autenticación, revisión de integridad de archivos), cuadernos de votación y dispositivos biométricos.

Además para este proceso se incorporaron nuevos exámenes, como la auditoria de incidencias de autenticación biométrica, con la cual 1,5% de los centros pasará por la revisión, a los fines de determinar si algunas personas votaron en más de una ocasión, el total de registros que tienen posible problema de identidad en la base de datos, la cantidad máxima de posibles votos duplicados y de sufragios afectados por identidad negativa o voto múltiple y su impacto en los resultados de las elecciones.

Venezuela está preparada para los comicios. El sistema está listo para recibir a los votantes y poder así entregarle al país un nuevo proceso electoral, donde los resultados respondan 100% a la voluntad del padrón.

Anuncios

La biometría protege al voto

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

El voto doble o fraude por suplantación, son dos de los delitos electorales que suelen empañar las elecciones en los países de América Latina. Sin embargo, esta lamentable práctica no está suscrita a nuestra región exclusivamente. En Europa este ilícito saltó a la palestra pública nuevamente tras las elecciones legislativas de la Unión Europea –del 25 de mayo-, cuando un periodista admitió haber votado en dos ocasiones, al poseer doble nacionalidad y ejercer el sufragio tanto en Alemania como en Italia.

La acción ilegal de votar por otros o sufragar varias veces ha alterado los resultados comiciales en muchas naciones, menguando la confianza de los ciudadanos en el sistema, y obligando a las autoridades a buscar mejores prácticas para resguardar el sufragio. Es así como la identificación biométrica –escaneo de huellas dactilares para corroborar la identidad -, pasó de ser una tecnología ampliamente usada en el mundo empresarial e industrial, por ejemplo para controlar el acceso de personas, a ser adoptada por el sector electoral.

Actualmente son varios los países que pueden servir de ejemplo a la Unión Europea y las naciones que no tienen herramientas para validar la identidad de los votantes, pues las empresas expertas en tecnología electoral han diseñado dispositivos o máquinas de votación que brindan la posibilidad de cumplir la premisa: un elector, un voto.

Dos casos destacados corresponden a Brasil y Venezuela,  los cuales lideran en el uso de la tecnología electoral en América Latina, al contar con modelos de voto electrónico que incorporan la identificación biométrica. El gigante carioca dispone de máquinas con teclado numérico que registran las huellas previo a la votación, mientras los venezolanos poseen un Sistema de Autenticación Integral (SAI), mecanismo provisto de captahuellas (identificadores biométricos) que permiten que la máquina de votación sólo pueda ser desbloqueada tras la autenticación biométrica de los electores.

Las nuevas máquinas SAES que usa Venezuela, tienen adosado un equipo para la identificación biométrica. Foto: AVN

Las nuevas máquinas SAES que usa Venezuela, tienen adosado un equipo para la identificación biométrica. Foto: AVN

Por su parte Colombia, que intenta desde hace varios años automatizar las elecciones, inició el proceso con la adopción de un sistema biométrico de equipos capaces de capturar la huella de cada votante -previo a ejercer el sufragio- a los fines de ser cotejadas con las almacenadas por el organismo comicial. La Registraduría asegura que esta tecnología le puso freno al fraude por usurpación.

Una prueba de la efectividad de este mecanismo la ofreció recientemente el Centro Carter, al revelar los resultados de la auditoría del SAI en Venezuela para las elecciones presidenciales de 2013. El informe indica que el sistema biométrico usado “tiene la capacidad para identificar post hoc el voto múltiple o voto usurpado (…) y que la ocurrencia de estos fue relativamente baja”, ya que apenas se detectaron 247 casos de casi 15 millones de personas que votaron.

Atendiendo al caso de la Unión Europea, bloque donde miles de personas tienen doble ciudadanía y por lo tanto poseen el documento de identificación (pasaporte) que les permite votar en dos países durante un mismo proceso y alterar los resultados, la identificación biométrica adaptada a sus necesidades es la garantía de unos comicios sin fraude por la no validación de los votantes. Con el uso de la tecnología pueden dejar claro que protegiendo la identidad de los electores, estarán protegiendo al voto.

Venezuela renueva sistema de identificación biométrica

Venezuela adquirirá nuevas máquinas para identificar, a través de la huella digital, a los electores.

Luego de cinco años, y cuando se creyó que era un tema superado, vuelve a la palestra el debate sobre el secreto del voto electrónico en Venezuela. La razón, es que el Consejo Nacional Electoral de ese país propuso incorporar el Sistema de Autenticación Integral (SAI), un mecanismo provisto de captahuellas (identificadores biométricos de identidad) que permiten que la máquina de votación sólo pueda ser desbloqueada con la huella de los electores registrados para ejercer el voto en esa mesa.

Los actores políticos encendieron sus alarmas y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), instancia que agrupa a los partidos de oposición, exigió explicación al ente electoral. En reunión con todas los organizaciones partidistas, incluidas las del Gobierno, el director de Informática del CNE, Carlos Quintero, aseguró que los cambios al sistema de votación, entre ellos la adquisición de nuevos equipos de identificación biométrica no afectarán el secreto del sufragio de los ciudadanos. 

Quintero aclaró que la implantación del SAI no vulnera el secreto del voto electrónico en el país: “Estos dispositivos no guardan información. Son equipos que escanean las huellas dactilares para corroborar la identidad del elector, mediante un programa de validación de datos”. Insistió en que las máquinas de votación están programadas para registrar los sufragios de forma aleatoria, “lo que hace imposible que se pueda generar una secuencia lógica de los votos almacenados en las máquinas”. 

Los representantes de los partidos de oposición han insistido en la importancia de que el nuevo sistema no sea usado para amedrentar a los electores. De allí la relevancia de garantizar que se mantenga el secreto del voto. 

Las nuevas captahuellas activarán, al identificar al elector, las máquinas de votación SAES empleadas en Venezuela.

El ente comicial de Venezuela adelantará mesas técnicas con los partidos y ya explicaron que habrá variaciones en algunas auditorías como, por ejemplo, la auditoría de pre-despacho, con la cual se comprueba que las máquinas de votación fueron debidamente programadas con el software. En esta revisión se realiza una réplica de los procesos de votación, transmisión y totalización, con el propósito de verificar la exactitud del voto del elector plasmada en el comprobante de voto, las actas de escrutinio y los datos procesados por el sistema de totalización.

Además, se realizarán otras auditorías para revisar los datos que se cargarán a las máquinas de votación. Todas estas fiscalizaciones, según los técnicos del Poder Electoral, permitirán que las diferentes organizaciones políticas puedan constatar la confiabilidad en el sistema de votación. Es importante señalar que Venezuela es el país donde más auditorías se realizan al proceso electoral.

El representante de la MUD ante el CNE, Vicente Bello, asegura a los venezolanos que no existe forma de que se conozca por quién votó una persona. Explicó que el CNE ratificó que el registro de los electores que acceden a la mesa electoral, así como el archivo de los votos depositados en las máquinas de votación, se harán de acuerdo a las aplicaciones de computación y manejo de datos que se vienen usando desde la elección presidencial del año 2006. 

Estas aplicaciones se han utilizado y auditado (por los técnicos de los partidos políticos) en cinco elecciones y referendos: la presidencial 2006, referendos 2007 y 2009, regionales 2008 y parlamentarias 2010. Bello insistió en que dichas aplicaciones fueron desarrolladas para preservar el secreto del voto, evitando que se pudiese determinar la secuencia en que los electores lo depositan. 

Por ejemplo, Vicente Bello destaca que en la máquina de votación se establece que la “hora de la transacción”, es decir, la hora cuando el votante ejerce su derecho, es una sola, la misma de cuando se enciende la máquina el día de las elecciones. Lo que quiere decir que los electores se registran como si hubiesen entrado todos a la misma hora de inicio.