El mapa del voto electrónico en Estados Unidos

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

La multiplicidad de modelos de voto electrónico que se usa en Estados Unidos, hace difícil seguirle el paso a las tecnologías que en cada elección son dispuestas para que más de 180 millones de personas ejerzan su derecho al voto.

Aunque esta tarea luce titánica, la fundación Voto Verificado mantiene desde hace años un seguimiento exhaustivo del proceso de automatización del sufragio estadounidense, por lo que ante la cercanía de las elecciones generales del 8 de noviembre, presentó el mapa del sufragio electrónico de esta nación.

El registro muestra la diversidad tecnológica electoral del país, la cual parte de que cada condado estadounidense tiene la facultad de decidir qué esquema automatizado emplea, pues las leyes los faculta para decidir autónomamente sobre la materia.

Al mapear el uso de los modelos automatizados,  Voto Verificado refiere que una de las tecnologías más aprovechadas, al ser usada en jurisdicciones de los 50 estados, es de boletas tradicionales de papel que deben ser marcadas, pero para ser contadas se requiere de un escáner óptico. Este equipo para el escrutinio opera identificando las marcas hechas por los electores en las tarjetas y registrando los sufragios según corresponda. También están algunos condados de 23 estados donde la suma se hace de forma manual; mientras que en tres de estas regiones todo el proceso de votación es vía correo.

Además del amplio uso del conteo automatizado, la revisión de la fundación da cuenta que otro de los mecanismos con relativa penetración es el denominado Registro Electrónico Directo (DRE),  el cual es empleado en condados de 31 de los 50 estados que conforman la unión.

El DRE que consiste en máquinas de pantalla táctil o con una interfaz de botones o ruedas con los cuales los electores marcan sus sufragios, presenta al menos tres variantes en Estados Unidos:  el primero son los equipos que imprimen un registro en papel del voto y cuyo uso está autorizado, pero apenas está en algunas jurisdicciones de ocho estados; le siguen las máquinas que no están capacitadas para la emisión del comprobante y que están presentes en condados de 12 estados. También está un tercer tipo de dispositivos DRE, el que admite la impresión o no del recibo del sufragio, y del que disponen  circuitos de 22 estados, pero su aplicación lo determinan las autoridades.

Completan el balance las jurisdicciones de 40 estados del país que disponen de máquinas capaces de facilitar el sufragio a personas con limitaciones físicas (motoras, problemas o ausencia de extremidades) y de tipo sensorial (visual y auditivo); así como los dos condados de Idaho que emplean los equipos que leen las tarjetas perforadas, las cuales desde el año 2000 comenzaron a ser masivamente sustituidas por errar en la identificación y conteo de los votos del estado de la Florida.

El trabajo de la ONG, muestra que toda la nación ha automatizado buena parte de las etapas de la votación, pero que en medio de una gran variedad de máquinas que facilitan el voto o el escrutinio, persisten condados donde los sufragios siguen siendo contados manualmente, y las jurisdicciones que pueden auditar la elección -por el uso de equipos que impriman el voto en papel- todavía son pocas.

A la luz de estos resultados, Voto Verificado apuesta a que el país puede seguir avanzando, porque la tecnología todavía tiene mucho que ofrecer para que Estados Unidos dibuje un mapa del sufragio electrónico donde todos los condados cuenten con las mejores herramientas para optimizar la votación.

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España da la espalda al sufragio igualitario

En España los invidentes deben solicitar, previo a los comicios, papeletas en braille para poder votar. Foto: www.fundeu.es

En España los invidentes deben solicitar, previo a los comicios, papeletas en braille para poder votar. Foto: http://www.fundeu.es

El avance de la tecnología, además de facilitar y mejorar procesos en innumerables ámbitos del quehacer humano, también sirve para desnudar la desidia gubernamental. En mayo próximo, España celebrará elecciones municipales y autonómicas, y aunque esta nación suma años de pruebas y análisis para avanzar hacia el voto electrónico, en las últimas semanas las autoridades han admitido que en los próximos comicios, los discapacitados no podrán ejercer su derecho al sufragio.

El Ejecutivo ha señalado que es “técnicamente imposible” utilizar un sistema de votación accesible para los invidentes, debido al gran número de candidaturas en los 8.116 municipios que acudirán a las urnas en esta jornada. Incluso ha esgrimido que la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) sólo contempla un procedimiento de votación específico para las personas ciegas (papeletas en braille) pero solo para las elecciones generales, europeas y referendos, excluyendo las municipales, así como electores con limitaciones diferentes a las visuales.

Lo dicho por el Gobierno se riñe con los derechos fundamentales en cualquier sociedad, más cuando en otros lugares del mundo, la tecnología ha contribuido a equilibrar el ejercicio del voto. Y es que las discapacidades físicas o sensoriales, ya no son una limitante para que los electores con estas características puedan elegir en unos comicios beneficiándose de todos los elementos que configuran el derecho a votar universal, libre, directa, secreta e igualitariamente.

Actualmente el voto electrónico, además de representar la mejor opción para que los ciudadanos accedan a elecciones rápidas, confiables y transparentes, ha dado un nuevo significado al sufragio igualitario, al ofrecer autonomía a los electores que tienen discapacidades físicas (motoras, limitación o ausencia de extremidades), así como aquellas de tipo sensorial (visuales y auditivas).

Por ejemplo, en Estados Unidos y Venezuela, que se usan modelos de votación ampliamente diferenciados, ambos disponen de equipos con sistema braille para ciegos, así como audífonos para analfabetos o herramientas de sorbo y soplo, para facilitar el sufragio de personas con problemas motores.

En España, el voto electrónico ha tenido numerosos ensayos -siendo el primero en 1995 y último en las ciudades de Castellón, Ceuta, Huesca y Mérida en 2011-, pero ninguna comunidad autonómica ha logrado despuntar y reglamentar la automatización.

El diputado español Joan Valdoví así lo ha entendido, y considera que el Gobierno ibérico “sigue viviendo en el siglo XIX” y ha sido incapaz “de adaptarse a las nuevas tecnologías para hacer una democracia realmente accesible a toda la ciudadanía”.

La tecnología electoral ha hecho posible el voto asistido por máquinas de última generación, tal es caso de los equipos de pantalla táctil con sistema Braille para que personas con discapacidad visual puedan votar por sí solas, o aquellos con audífonos, con lo cual la máquina puede leer el contenido de la boleta, en tantos idiomas como lo requiera la jurisdicción. Asimismo hay interfaces que permiten navegar por la papeleta electoral, utilizando dispositivos (pitillos) para inhalar y exhalar, de forma que el electorado con limitaciones motoras pueda desplazarse por la boleta.

No hay excusas, lo que requiere España y otras naciones es decisión y sentido de la igualdad en el ejercicio al sufragio, pues la tecnología para garantizar el voto de cualquier ciudadano está disponible. Es hora de reconocer que las personas con alguna limitación física tienen el mismo derecho a votar que cualquier otra.

América Latina se decanta por un modelo de voto electrónico

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

Un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), muestra cómo la tecnología electoral avanza a paso firme en la mejora de las prácticas comiciales, y además en el fortalecimiento de las garantías que los países y sus ciudadanos requieren para acudir las urnas.

El documento, aunado a destacar que hay “un consenso internacional respecto de la necesidad de implementar de forma gradual y cuidadosa determinadas soluciones tecnológicas orientadas a la automatización de los procesos electorales”, también exalta la penetración del voto electrónico en América Latina, y pone de relieve cómo un modelo automatizado, el Registro Electrónico Directo (Direct Recording Electronic, DRE), lidera la aplicación en la región.

De acuerdo a las indagaciones de la Onpe, países como Brasil y Venezuela -con amplia aplicación del voto electrónico-, así como México (estado de Jalisco) y Perú -con prototipos de sufragio automatizado-, se han decantado por el DRE en lugar de otras modalidades, por beneficios que van desde el fácil uso y adaptabilidad, a la posibilidad de blindar cada etapa del proceso (auditorías) y el potencial de poder automatizar 100% el sufragio (identificación del lector, captación del voto, conteo, totalización y transmisión de resultados).

Este sistema consiste “en marcar los votos directamente en un aparato electrónico mediante una pantalla táctil, botones para presionar o un instrumento similar. La información sobre la votación se almacena en el disco duro de la computadora, en un disquete, disco compacto o tarjeta inteligente”. Se diferencia de otros modelos, ya que transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso, por lo que no requiere conectividad a redes durante los comicios, y viabiliza un escrutinio rápido y seguro al término de la jornada.

Una ventaja que ofrecen algunos DRE, es la de emitir un comprobante en papel de voto, característica denominada “verificación en papel para el elector” (Voter Verified Paper Trail o VVPT); el cual representa un valioso mecanismo que permite al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo, es igual al impreso por la máquina. Esta opción habilita la posibilidad de cotejar los votos impresos con el conteo automatizado reflejado en las actas, ya sea al cierre de la jornada o posteriormente.

La Onpe también alude a que diversas naciones, como por ejemplo Colombia y Ecuador, evalúan actualmente implementar un modelo de voto electrónico basado en el DRE, aunque también estudian el llamado LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los sufragios a fin de contarlos automáticamente, con lo cual es más bien un equipo que automatiza el escrutinio. En la región, el único país que ha marcado distancia y usa parcialmente esta última tecnología, es Argentina.

Tras el recuento, el estudio deja constancia que la tecnología electoral está disponible, y que existen variadas experiencias exitosas de su aplicación, pero llama la atención en la necesidad de que las naciones dispuestas a modernizar su sufragio, sigan protocolos para garantizar una adopción segura y transparente, y no sumarse a la lista de naciones cuyas autoridades arriesgan el voto, al sucumbir a los intereses de pocos.