Colombia elige nuevo presidente

Foto: Colprensa / Registraduría

Tras una primera vuelta electoral -realizada el pasado 27 de mayo-, Colombia volverá a votar este 17 de junio para elegir un nuevo presidente.

De acuerdo a lo reportado por las autoridades, la infraestructura electoral está a punto para llevar adelante el quinto balotaje en la historia colombiana, el cual estuvo precedido por los comicios con la más alta participación desde 1998, ya que alcanzó 53,38% del padrón.

Ficha electoral

  • Este 17 de junio se elegirá al presidente que liderará el destino del país hasta el 2022, entre Iván Duque (Centro Democrático) y Gustavo Petro (Colombia Humana).
  •  También se votará por la vicepresidencia, la cual será ocupada por primera vez por una mujer, ya sea Martha Lucía Ramírez (Partido Conservador) o Ángela María Robledo (Alianza Verde).
  • El candidato que gane la presidencia no podrá aspirar a un segundo mandato, pues el Congreso eliminó en junio de 2015 la figura de la reelección.
  • 36.227.267 colombianos están habilitados para votar este domingo. Del total 18.725.205 son mujeres y 17.502.062 hombres quienes podrán ejercer su derecho al sufragio en 96.724 mesas distribuidas en 11.233 puestos de votación en todo el territorio nacional.
  • Según la Registraduría, 819.398 colombianos pueden votar en el exterior, de los cuales 442.282 son mujeres y 377.116 son hombres. Sufragarán en 1.500 mesas instaladas en 235 puestos de votación, en 69 países del mundo.
  • Se puede consultar en la página web de la Registraduría cuál es el puesto de votación y si fue designado como jurado de votación.

Para informarse

La Registraduría puso a disposición de la población la aplicación “Colombia 18 Elecciones Presidente y Vicepresidente”, la cual es gratuita y permitirá consultar los resultados de preconteo (no oficiales) de la elección.

¿Cómo votar el 27 de mayo?

Como en cualquier elección, es indispensable contar con la cédula de ciudadanía, en su versión conocida como “amarilla con hologramas”. Una vez se entrega el documento e identidad al jurado en cada mesa de votación, el elector recibe un tarjetón en el que deberá marcar su sufragio por el candidato que prefiera.

La registraduría ha aclarado que de no resultar clara la intención de voto del ciudadano (por ejemplo, un tarjetón con dos o más marcas o sin marcar), el sufragio será anulado.

También se debe tener en cuenta, que en el tarjetón aparecerán los seis candidatos y sus fórmulas vicepresidenciales, además las casillas de voto en blanco y voto nulo. También estarán las dos casillas de Viviane Morales y Piedad Córdoba, candidatos que se retiraron posteriormente.

Sistema de votación

  • El voto en Colombia es manual, es decir, que se usan las boletas tradicionales de papel, la cuales deben ser marcadas y depositadas en una urna.
  • Cumplido el proceso de votación, al cierre de las mesas (4:00 pm), se iniciará lo que la Registraduría denomina: preconteo. “Es el proceso de transmisión, consolidación y divulgación rápida de los resultados electorales el mismo día de la elección. Este proceso tiene valor informativo, para que la ciudadanía conozca los resultados, pero no tiene valor jurídico”.
  • En el preconteo los jurados cuentan los sufragios depositados en la urna y con la información llenan dos planillas. La primera de ellas es el “cuentavotos”, que consta de una serie de casillas donde se marcan uno a uno los votos de cada uno de los candidatos y al final se obtiene un total. Este total es el que se coloca en la otra planilla (que es el acta oficial). Los datos del “cuentavotos” se transmiten vía telefónica hacia las centrales de información y es lo que se da a conocer a la población. Al día siguiente de las elecciones es que comienza el escrutinio formal para corroborar que la información resultante coincida con la de las actas.
  • Voto en blanco: El Consejo Nacional Electoral recordó que para la segunda vuelta presidencial, además de los dos candidatos, en el tarjetón aparecerá la casilla del voto en blanco. Sin embargo, dejó en claro que en términos jurídicos este sufragio no tendrá ningún valor porque es una excepción a la regla. Eso significa que en la eventualidad de que este gane no se repetirá la elección.

Irregularidades a corregir

Tras la primera vuelta, la Misión de Observación Electoral (MOE) realizó varias recomendaciones para evitar repetir irregularidades, principalmente en la etapa de escrutinio. Lamentablemente la Registraduría no operó ningún cambio en las tres semanas que separaron a estos comicios.

Las irregularidades se enfocaron en los formularios E-14 -donde se consignan los primeros resultados electorales-, debido a que mostraban tachaduras y enmendaduras que están prohibidas por ley.

La Misión de Observación Electoral informó que de las 97.663 mesas de votación, analizó 13.135 formularios, encontrando que en 362, es decir en 2,8% de los documentos, se presentaron adulteraciones.

De acuerdo a la muestra revisada, de los 19,6 millones de votos alcanzados en la primera vuelta, 70.000 fueron afectados por modificaciones, una cifra que no cambió las posiciones de los candidatos, pero que de cara a futuros comicios debería ser considerada, porque en una elección múltiple, donde las diferencias entre los contendientes suelen ser pequeñas, se puede alterar la voluntad popular.

Ante esto, la MOE recomendó “el uso de dispositivos que permitan obtener copias idénticas de los formularios E14 (papel carbón o químico) y la implementación de identificación biométrica de los votantes”.

Identificación biométrica

El empleo masivo de tecnología biométrica puede ayudar a frenar uno de los ilícitos electorales que más ha empañado al sistema comicial colombiano, la suplantación de la identidad del elector. A raíz de este largo historial fraudulento, el país inició el uso de la biometría en 2008, mientras que en 2011 le dio carácter de obligación legal, pero a la fecha sigue aplicándola de manera parcial.

La falta de voluntad para extender su aplicación, podría revertirse ahora que surgen nuevos problemas que afrontar del voto manual que emplea el país. Incluso el envión podría ser aprovechado para finalmente dar cumplimiento a la norma que exige automatizar el sistema electoral, y que desde marzo de 2012 cuenta con una comisión asesora que mantiene en el congelador la salida que ofrece la tecnología.

 

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Colombia con mucho que mejorar en materia electoral

Foto: El País

Colombia votó este 11 de marzo para elegir Senadores y representantes a la Cámara de Representantes para el periodo 2018-2022. Los comicios ampliamente reseñados como los más pacíficos en años, dejaron un balance que debe ser considerado para futuras elecciones, incluidas las presidenciales que se efectuarán el 27 de mayo.

En principio, a 20 días de la votación, resulta contraproducente que los colombianos sigan sin conocer el escrutinio definitivo de las elecciones. En este país los anuncios realizados la noche de la votación corresponden a un conteo no oficial. Este preconteo es de carácter informativo y carece de validez frente a la totalización oficial que se divulga semanas después.

Aunque en muchas ocasiones este retraso ha minado la confianza ciudadana, es poco lo que Colombia pueda hacer mientras mantenga un modelo de voto manual que impide agilizar y asegurar un escrutinio transparente al cierre de la elección.

Otro punto a destacar de la reciente jornada, fue la inédita falta de tarjetones para las consultas interpartidistas. Las dos tendencias que disputaron las candidaturas presidenciales denunciaron cómo en diferentes localidades del país, sus seguidores no pudieron ejercer el derecho al sufragio.

La gravedad de la situación fue atendida improvisadamente por la Registraduría. La máxima autoridad del ente, Juan Carlos Galindo, achacó los faltantes al bajo presupuesto -solo se imprimieron 15 millones de tarjetones para cada consulta, cuando los electores convocados superaban los 36 millones-, pero el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, lo negó al decir que “este año se destinó 76 % más de dinero del que se giró hace cuatro años”.

Independientemente de las razones esgrimidas por el ente comicial, la realidad es que un número indeterminado de electores no pudo participar en las consultas internas de los partidos, lo que supone una violación a los derechos de estos votantes.

Estos dos elementos claves en el proceso del 11 de marzo, fueron aludidos en el informe de la Misión de Observación Electoral, instancia que además destacó varios aspectos “preocupantes” de la elección:

1.- El alza de de reportes ciudadanos sobre posibles irregularidades electorales (1.521), mientras en las pasadas elecciones del Congreso en 2014 sumaron 1.001.

2.- Compra y venta de votos.

3.- Constreñimiento al elector.

4.- Desconocimiento de los procedimientos por parte de los jurados de votación.

5.- La decisión de separar las dos consultas partidistas en sendos tarjetones, pues la misma puso en riesgo el derecho de Habeas Data de los Ciudadanos, es decir, la confidencialidad de las preferencias electorales de los votantes.

Algunos de los hechos ocurridos el pasado 11 de marzo no son nuevos. En el pasado Colombia ha admitido los problemas que presenta su modelo de voto manual, pero es poco lo que ha hecho para superarlos. Por ejemplo, en marzo de 2012, conformó una comisión asesora para la implementación del voto electrónico que fue reglamentado hace años, sin embargo, más de un lustro después, mantiene en el congelador la salida que le ofrece la tecnología.