Ecuador evalúa mejorar su práctica electoral tras dos jornadas electorales y un reconteo

Foto: Foros Ecuador

Ecuador vivió dos jornadas electorales –entre febrero y abril- que dejaron más dudas que certezas sobre el sistema electoral que usa: voto manual, digitalización de actas y difusión en línea del conteo. Tras los comicios, además debió realizar un proceso de reconteo de 1,2 millones de votos, que tampoco despejó totalmente las sospechas o denuncias.

Si bien cuando se trata de elecciones, muchas veces el accionar de los políticos genera más ruido que pruebas, en Ecuador, las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE) han tenido un costo que debe ser valorado desde la óptica de impulsar un cambio que permita a esta nación superar el atraso tecnológico.

En 2015, el CNE anunció que canceló el proyecto que permitiría a dos millones de ecuatorianos utilizar el voto electrónico durante las elecciones de 2017. Alegó que la inversión inicial que implicaba la adquisición de la tecnología era muy elevada y que existía desconfianza en la población sobre la tecnología. Las autoridades difirieron para 2019 la puesta en marcha de un modelo de votación automatizada.

Lo dicho anteriormente contradice las declaraciones públicas que el ente comicial había mantenido durante años, y que destacaban la experiencia con voto electrónico de 2014: la desplegada en Santo Domingo de los Tsáchilas, provista por Smartmatic; y la usada en Azuay, de Magic Software Argentina; ambas capaces de automatizar el voto y resguardar la voluntad popular.

Ante la negativa de avanzar, el país debió conformarse con unos escáneres coreanos donados para escrutar los votos que nunca habían sido probados, y que ante lo cerrado del resultado de la segunda vuelta, no colaboraron en resolver la contienda el mismo día de los comicios, sino varios días después.

Esta situación favoreció la desconfianza, y finalmente el CNE aceptó hacer un reconteo de sufragios por inconsistencias numéricas y de firmas. El presidente del CNE, Juan Pablo Pozo, consideró histórico y de ejemplo para el mundo el proceso que se desarrolló sin problemas, pero en ausencia de la oposición ecuatoriana.

La revisión del escrutinio ratificó los resultados. Sin embargo, dejó constancia que junto a las dos elecciones realizadas este año, el sistema electoral de Ecuador requiere mejora, transformación. Las autoridades deben retomar el camino delineado hasta 2014, para dejarle al país la mejor opción: una tecnología que modernice y asegure la votación de millones de ciudadanos.

Estados Unidos vuelve a las urnas con el reto de actualizar su tecnología

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos –previstas para este 4 de noviembre- no solo permitirán saber cuál de los dos partidos tradicionales logrará el control de las cámaras del congreso, sino que también dejará ver si las autoridades electorales pudieron superar los múltiples problemas que se presentaron en los centros de votación hace dos años en las elecciones generales.

Desde 2012, cuando el mismísimo presidente reelecto Barack Obama se manifestó para pedir soluciones a las largas colas que entorpecieron el ejercicio de voto, mucha agua ha pasado por debajo de los puentes. La comisión presidencial que instaló el presidente realizó decenas de reuniones con diversas comisiones y expertos en el tema, y el 1ro de enero de este año presentó propuestas para mejorar el sistema electoral norteamericano. Aunado a esto, los condados tomaron medidas destinadas a facilitar el voto a millones de norteamericanos, como por ejemplo, la ampliación de días para votar temprano, simplificar los procesos de registro de votantes y aumentar el número de horas que los centros de votación permanecen abiertos.

La tecnología también ha estado en el ojo del huracán durante todo este tiempo. Por ello, el próximo martes se espera que el país muestre avances en los sistemas automatizados de votación que se utilizan en algunos condados. La ONG Voto Verificado no se muestra muy optimista. Según su reporte, en los 50 estados se hará uso de múltiples variantes de procedimientos automatizados, así como de métodos manuales, pero no se evidencian mejoras que fortalezcan las garantías, por ejemplo, con el uso generalizado de equipos que emitan un recibo en papel como comprobante del sufragio.

Un detalle que complica la logística electoral en esta nación es que la administración de los procesos corresponde a cada uno de los estados. Por ello, en estas elecciones se utilizarán más de 3 mil soluciones tecnológicas. El uso mixto de sistemas en un mismo condado (manual y electrónico; sufragio en papel y escrutinio automatizado, máquinas de pantalla táctil con o sin soporte del sufragio) reclama que tanto los estados, e incluso el gobierno federal, se encaminen en mejorar la infraestructura para que el voto electrónico pueda brindar la solvencia que ya tiene en países en vías de desarrollo.

De acuerdo a Voto Verificado, el primer esquema usado en el país del norte es combinado, ya que 16 estados emplearán boletas tradicionales de papel que deben ser marcadas, pero que para ser contadas se usa un escáner óptico. El escáner para el escrutinio –que se emplea en condados de los 50 estados- opera identificando las marcas hechas por los electores en las tarjetas y registrando los sufragios según corresponda. También están las localidades de 24 estados donde la suma se hace de forma manual.

El segundo método de voto electrónico lo representa el denominado Registro Electrónico Directo (DRE), el cual es utilizado en 60% de los estados, y consiste en máquinas de pantalla táctil o con una interfaz de botones, sobre los cuales los electores marcan sus sufragios. De este sistema hay al menos tres variantes: el primero son los equipos que imprimen un registro en papel del voto, que apenas representa 8% de las localidades, y los que no permiten la emisión del comprobante que alcanza al 24% del territorio. También está un tercer tipo, que admite la impresión o no, pero su uso lo determinan las autoridades.

La tercera posibilidad de votación electrónica está casi erradicada, pues se trata del criticado esquema de tarjetas perforadas, que aún mantienen cuatro condados de Idaho.

El estudio hecho por la ONG muestra que todo el país ha automatizado buena parte de los pasos que involucran una elección, pero los porcentajes del sufragio que siguen siendo contados manualmente son muy altos, mientras el número que puede ser auditado por los electores -por el uso de máquinas que impriman el voto en papel- es muy bajo, con lo cual Estados Unidos sigue teniendo frente a sí, el reto de forzar la actualización del voto automatizado.