Recuento de un 2016 electoral

Foto: tolteca-guillermomarin.blogspot.com

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El 2016 fue año de intensa actividad democrática, pues más de 30 países de todos los continentes realizaron 133 elecciones. La participación total sumó unas 757,6 millones de personas.

En nuestra región, 2016 fue particularmente movido ya que los dos países con mayor población, Brasil y Estados Unidos, acudieron a las urnas.

A medida que se sucedieron las elecciones salió a relucir el contraste que existe entre los países que apuestan por la tecnología, y aquellos que no se muestran capaces de avanzar en la modernización de sus procesos.

Mientras  pioneros de la automatización como Brasil y Estados Unidos, mostraron los beneficios de la tecnología, Perú, República Dominicana, Haití y Ecuador avanzaron muy poco y en ocasiones, como es el caso de República Dominicana, hicieron un gran daño a su historia democrática. Veamos un poco más en detalle lo que sucedió.

Estados Unidos

El pasado 8 de noviembre, el gigante del norte fue a las urnas. A pesar del temor infundado que existía sobre la posibilidad de que hackers alteraran la voluntad popular reflejada en los votos, la realidad se antojó muy distinta.

Los problemas que han colmado los titulares de la nación norteña tras la elección tienen más que ver con la abundancia de noticias falsas sobre los candidatos que con problemas con la tecnología desplegada. En el estado de Wisconsin, donde se realizó un reconteo de los votos, se pudo comprobar que cuando una tecnología es bien implementada, los riesgos de que la voluntad popular sea vulnerada son mínimos, si no nulos.

Brasil

En octubre Brasil desplegó su enorme plataforma electoral, la cual comprende unas 450 mil máquinas de votación en la elección municipal en la que se disputaban más de 5.500 cargos.

A pesar de la enorme crisis política que vive el país, la cual dio al traste con la presidencia de Dilma Rousseff, el país pudo dar un paso adelante en su recuperación política con las elecciones.

Perú

La segunda vuelta presidencial –realizada el 5 de junio- dejó en evidencia ante el país la necesidad de darle el empujón final a la modernización de su sistema electoral.

En esa jornada dominó la incertidumbre por un escenario que puede ocurrir en cualquier elección: resultados cerrados. La situación dejó en evidencia el hecho que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no estaba preparada para responder a una nación ampliamente polarizada, pues tardó cuatro días para emitir un boletín con un conteo matemáticamente determinante.

Aunque Perú cuenta con la legislación para modernizar el sufragio y ha diseñado un modelo de voto electrónico que viene probando desde hace años, las autoridades electorales no han sabido afrontar los retos que reviste poner en práctica la tecnología que le permita sortear exitosamente cualquier elección o resultado.

República Dominicana

Las elecciones del 2016 dejaron muy mal paradas a las autoridades electorales. Para los comicios generales del 15 de mayo, la Junta Central Electoral contrató a la española Indra Sistemas para proveer una tecnología integrada de identificación biométrica y escrutinio automatizado.

Los inconvenientes logísticos, técnicos y de funcionamiento, tanto en los equipos para captar la huella dactilar de los votantes, así como de las máquinas para contar los votos, fueron alarmantes. La Organización de Estados Americanos (OEA) dijo “que la principal fragilidad de la jornada estuvo en el uso de las máquinas, debido a que faltaron en numerosos recintos o tuvieron problemas de conectividad o funcionamiento”, por lo que recomendó revisar y auditar toda la plataforma.

Haití

Las elecciones del 20 de noviembre en Haití evidenciaron que el país todavía requiere de ayuda internacional para superar las profundas dificultades tecnológicas y logísticas que tiene al organizar elecciones. Si bien logró superar esta elección general – en la que los resultados definitivos se retrasaron semanas desatando denuncias de fraude -, el proceso dejó en evidencia que le ha llegado el momento de encaminarse a un proceso de modernización electoral.

Ecuador

Después de dar pasos seguros realizando pruebas piloto de voto electrónico donde los modelos 100% automatizados demostraron su efectividad, por encima de los sistemas que solo tecnifican el escrutinio, Ecuador no solo postergó la aplicación de la tecnología electoral, sino que a poco meses de las elecciones generales de febrero de 2017, el Consejo Nacional Electoral de Ecuador (CNE) declaró desiertas las dos licitaciones previstas para adquirir la tecnología que le permitiera transmitir las actas con los resultados.

Para suplir la falta, las autoridades prefirieron aceptar la donación de 2 mil equipos coreanos para la digitalización y transmisión de las actas de escrutinio, así como el software y la capacitación necesaria. A la fecha poco se conoce de los sistemas que dependerá la divulgación de los resultados. Lo que sí sabemos es que la tecnología sólo digitalizará las actas de los resultados a ser llenadas manualmente.

El mapa del voto electrónico en Estados Unidos

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

La multiplicidad de modelos de voto electrónico que se usa en Estados Unidos, hace difícil seguirle el paso a las tecnologías que en cada elección son dispuestas para que más de 180 millones de personas ejerzan su derecho al voto.

Aunque esta tarea luce titánica, la fundación Voto Verificado mantiene desde hace años un seguimiento exhaustivo del proceso de automatización del sufragio estadounidense, por lo que ante la cercanía de las elecciones generales del 8 de noviembre, presentó el mapa del sufragio electrónico de esta nación.

El registro muestra la diversidad tecnológica electoral del país, la cual parte de que cada condado estadounidense tiene la facultad de decidir qué esquema automatizado emplea, pues las leyes los faculta para decidir autónomamente sobre la materia.

Al mapear el uso de los modelos automatizados,  Voto Verificado refiere que una de las tecnologías más aprovechadas, al ser usada en jurisdicciones de los 50 estados, es de boletas tradicionales de papel que deben ser marcadas, pero para ser contadas se requiere de un escáner óptico. Este equipo para el escrutinio opera identificando las marcas hechas por los electores en las tarjetas y registrando los sufragios según corresponda. También están algunos condados de 23 estados donde la suma se hace de forma manual; mientras que en tres de estas regiones todo el proceso de votación es vía correo.

Además del amplio uso del conteo automatizado, la revisión de la fundación da cuenta que otro de los mecanismos con relativa penetración es el denominado Registro Electrónico Directo (DRE),  el cual es empleado en condados de 31 de los 50 estados que conforman la unión.

El DRE que consiste en máquinas de pantalla táctil o con una interfaz de botones o ruedas con los cuales los electores marcan sus sufragios, presenta al menos tres variantes en Estados Unidos:  el primero son los equipos que imprimen un registro en papel del voto y cuyo uso está autorizado, pero apenas está en algunas jurisdicciones de ocho estados; le siguen las máquinas que no están capacitadas para la emisión del comprobante y que están presentes en condados de 12 estados. También está un tercer tipo de dispositivos DRE, el que admite la impresión o no del recibo del sufragio, y del que disponen  circuitos de 22 estados, pero su aplicación lo determinan las autoridades.

Completan el balance las jurisdicciones de 40 estados del país que disponen de máquinas capaces de facilitar el sufragio a personas con limitaciones físicas (motoras, problemas o ausencia de extremidades) y de tipo sensorial (visual y auditivo); así como los dos condados de Idaho que emplean los equipos que leen las tarjetas perforadas, las cuales desde el año 2000 comenzaron a ser masivamente sustituidas por errar en la identificación y conteo de los votos del estado de la Florida.

El trabajo de la ONG, muestra que toda la nación ha automatizado buena parte de las etapas de la votación, pero que en medio de una gran variedad de máquinas que facilitan el voto o el escrutinio, persisten condados donde los sufragios siguen siendo contados manualmente, y las jurisdicciones que pueden auditar la elección -por el uso de equipos que impriman el voto en papel- todavía son pocas.

A la luz de estos resultados, Voto Verificado apuesta a que el país puede seguir avanzando, porque la tecnología todavía tiene mucho que ofrecer para que Estados Unidos dibuje un mapa del sufragio electrónico donde todos los condados cuenten con las mejores herramientas para optimizar la votación.

A la Casa Blanca se llega principalmente con voto electrónico

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Las elecciones en Estados Unidos acaparan atención y análisis alrededor del mundo. La participación de los votantes de la mayor potencia del planeta influye desde múltiples ángulos, incluido el comicial, pues en cada proceso de votación, la exhibición de tecnología pone sobre la palestra la variedad de modelos de voto electrónico disponibles en el mercado.

La próxima oportunidad donde se podrá apreciar qué tipo de sufragio automatizado están usando los estadounidenses será el 8 de noviembre, fecha en la que se cumplirán las elecciones presidenciales número 58 de ese país. La Fundación Voto Verificado ha inventariado las cuatro tecnologías base que viene empleando esta nación, y que estima repetirán en los próxima jornada comicial.

De acuerdo a su revisión, los modelos contemplan desde máquinas de votación de pantalla táctil, pasando por equipos que pueden emitir un comprobante del voto en papel, así como los escáneres que automatizan solo el escrutinio.

La multiplicidad de tipos de tecnología se debe a que en esta nación cada condado es autónomo de elegir y aplicar el modelo que mejor se adapte a sus necesidades, y por eso se anticipa que en noviembre se usarán más de 3 mil soluciones tecnológicas, cuya base parte de los siguientes modelos:

1) Lectura Óptica del Voto (LOV). En algunas localidades del país se utiliza este mecanismo de automatización del escrutinio, que se basa en urna con lector óptico o escáner, que se encarga de reconocer la boleta de papel introducida manualmente en la máquina para registrar los sufragios emitidos por los electores y procesarlos. Se detalla que mayormente los votantes indican su selección en las papeletas mediante el llenado de un óvalo o completando una flecha. El equipo almacena en su memoria el escrutinio.

2) Registro Electrónico Directo (RED). Este tipo de tecnología es la de mayor uso en el mundo –algunas referencias son Bélgica, Brasil, India y Venezuela- y su aplicación se ha multiplicado en Estados Unidos. Consiste en marcar los votos directamente en la máquina mediante una pantalla táctil. De acuerdo al recuento de Voto Verificado, la primera generación de las DRE utiliza una interfaz de botón para la selección, mientras los sistemas posteriores adoptaron las touchscreens. Las diferentes variantes de este modelo incluyen las máquinas capaces de emitir un recibo del voto. Además transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso.

3) Dispositivos con sistema de marcado. Una derivación de algunas máquinas de votación, son las provistas de una interfaz que facilita el sufragio de las personas con discapacidades. Se trata de equipos que ofrecen autonomía a los electores con  limitaciones físicas (motoras, problemas o ausencia de extremidades), así como aquellas de tipo sensorial (visual y auditivo). Por ejemplo si la condición es visual,  el componente tecnológico puede contar con una pantalla táctil con sistema Braille o audífonos, ya que puede leer el contenido de la boleta. También están los que poseen una interface que permite navegar por la papeleta electoral utilizando dispositivos (pitillos) para inhalar y exhalar, de forma que el electorado con limitaciones motoras pueda desplazarse por la boleta.

4) Tarjetas perforadas. De acuerdo a Voto Verificado, aún persiste el empleo -en poquísimos condados-del caduco sistema de tarjetas perforadas, en el cual con un dispositivo, los votantes seleccionan sus opciones haciendo agujeros en la papeleta. Seguidamente la tarjeta es colocada en una urna para su conteo o manual o introducida en una máquina de tabulación.

Conocidas las tecnologías más usuales en Estados Unidos, es evidente que para llevar a la Casa Blanca a su candidato preferido, los más de 185 millones de electores del país usarán los modelos de votación de mayor aplicación en el mundo, pero queda claro que el sufragio electrónico es el que prevalece.