Nueva legislación electoral en Honduras

Una nueva legislación electoral tiene Honduras. El marco normativo descartó para las elecciones de 2018 usar voto electrónico y aplicar la segunda vuelta, por lo que los electores de esta complicada nación centroamericano tendrán que esperar para la puesta en marcha de una reforma que permita dejar atrás las grandes fallas del sufragio manual. Lea aquí la nota.

Honduras experimenta con tecnología en las primarias de marzo

Foto: La Prensa

Foto: La Prensa

Honduras se prepara para usar dos tecnologías diferentes en las primarias del 12 de marzo. El ensayo determinará qué tipo de elección tendrá el país en las generales de noviembre de este año: una votación manual o el uso de dispositivos para el escrutinio y difusión de resultados.

La adopción de tecnología para mejorar la experiencia del voto, es aceptada y promovida por ser la mejor opción para elevar las garantías electorales. Sin embargo, la decisión por sí sola no basta, pues –como se repite constantemente en este blog- el proceso de escogencia y aplicación de la tecnología electoral juega un papel determinante, y en el caso hondureño, la selección del modelo de escrutinio dejó mucho que desear. Tanto, que el Consejo Nacional Anticorrupción anunció que abrirá una investigación al TSE, por supuesta compra irregular de equipos de escaneo de votos.

A la fecha, es mínima la información divulgada sobre los equipos que se emplearán y la empresa detrás de las máquinas. Las declaraciones de funcionarios y de los propios partidos han sido escasas a la hora de presentar las características e idoneidad del sistema, pero algunos candidatos, como el liberal Luis Zelaya, advierten de los riesgos.

“Lo he manifestado y se lo manifestaré a la OEA, que el primer acto de corrupción de un país son sus elecciones y por eso le exigimos a la OEA que más que un rol de ser testigos y observar las elecciones, necesitamos que se certifique el sistema de captura, transmisión y procesamiento de los datos”, señaló.

Por su parte, el magistrado del TSE, Marco Ramiro Lobo, ha dicho que “se va a implementar tecnología para que el escrutinio se practique de manera automatizada y tratar de sacar las manos del conteo por parte de los delegados de los partidos”.

Es así como los 5,8 millones de hondureños llamados a las urnas para elegir aspirantes a unos 2.990 cargos, verán como el Tribunal Supremo Electoral pondrá en marcha dos mecanismos tecnológicos.

El primero, que se usará solo en Tegucigalpa y San Pedro Sula (concentran 40% del padrón) es un modelo de escrutinio llamado Reconocimiento Óptico de Marcas, que se basa en la tecnología de Lectura Óptica del Voto (LOV), que es una urna con lector óptico o escáner, que se encarga de reconocer la boleta de papel introducida manualmente en la máquina para registrar los sufragios emitidos manualmente por los electores y procesarlos.

Para llevar adelante el proceso se compraron, en medio del hermetismo, los equipos a la compañía colombiana Arolen, lo que fue enrarecido con críticas y ataques a otras empresas del sector. Al indagar sobre la trayectoria electoral de la empresa seleccionada, es casi nulo lo reseñado en la red, mientras que los servicios de seguridad son los que más oferta.

En el caso de la segunda tecnología, en el resto del país se optó por la trasmisión de resultados por medio del Sistema Asistido Mediante Tabletas, con el cual, una vez los miembros de mesa hayan realizado el escrutinio, se digitarán los resultados en el dispositivo que automáticamente los enviará al centro que totalizará los votos a escala nacional.

La poca información sobre el mecanismo de escrutinio ha generado dudas como la del diputado nacionalista Antonio Rivera y su homólogo de Libertad y Refundación, Jorge Cálix, quienes advirtieron que un método similar se usó en las últimas elecciones generales, dejando un resultado bastante negativo.

Hace tres años, el Tribunal Supremo Electoral puso en marcha un procedimiento para la transmisión de resultados (escaneo de actas), pero lo inadecuado del método dio al traste con los objetivos, y nuevamente la entrega del escrutinio fue tardía, lesionando la confianza de los electores.

Tras el repaso de lo que se espera en Honduras, y lo ocurrido en los últimos comicios, los hondureños en casi todos los procesos comiciales deben padecer y, prácticamente resignarse, a la ocurrencia de errores, así como de los vicios propios del voto manual: retrasos en la entrega de resultados; inconsistencias numéricas y actas con fallas.

En esta ocasión hay un intento por mejorar las condiciones, pero el proceso de adopción adolece de las cualidades de transparencia y seguridad requeridas para blindar el proceso, lo que puede afectar el devenir del modelo de escrutinio.

79 procesos electorales vivirá el mundo durante 2017

calendarioEl nuevo año trae un intenso ambiente electoral en el mundo. De acuerdo al registro que lleva la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), 46 países de los cinco continentes cumplirán jornadas de votación para elegir presidentes y renovar congresos.

De los 79 procesos electorales que se realizarán a lo largo y ancho del planeta, África y Asia concentran la mayor cantidad, pues 12 naciones de cada uno adelantarán votaciones; mientras en Europa serán 10 los territorios donde se harán comicios durante el año.

Al tiempo que las tensiones políticas y la incertidumbre por el ascenso de los radicalismos  producen temores en países como Francia, Alemania y Francia; así como en Congo y Ruanda, en Latinoamérica preocupan algunas prácticas electorales.

La primera nación que se efectuará comicios en la región será en Ecuador. El 17 de febrero no solo el país votará para dejar atrás la era del presidente Rafael Correa -10 años en la presidencia- sino que espera automatizar la transmisión de las actas, pero lejos de cumplir un proceso transparente de adquisición de tecnología, optó por aceptar “prestados” unos equipos coreanos, con los cuales hará la digitalización y transmisión de las actas de escrutinio.

Por su parte, Perú realizará el 12 de marzo elecciones municipales en algunos distritos. Esta jornada mostrará como la falta de compromiso de las autoridades impide que todo el país pueda usar el voto electrónico diseñado por la Oficina Nacional de Proceso Electorales (Onpe). Y es que aunque desde hace años unos 19 circuitos votan mediante máquinas, las jurisdicciones que elegirán alcalde este año tendrán que conformarse con el voto manual que el año pasado –durante las presidenciales- impidió ofrecer resultados oportunos. La espera fue de una semana.

Otras dos naciones que cumplirán comicios en Latinoamérica son Chile  y Honduras. Noviembre será el mes en que ambas acudan a las urnas para renovar la presidencia, mientras que el país centroamericano también elegirá a los integrantes del Congreso.

En el caso chileno, la elección planificada para el 19 de noviembre, podría ser usada como punto de partida para la renovación de su sistema de votación. El país sufre en la actualidad una fuerte apatía electoral, que ubica la abstención alrededor de 60%, lo que lleva a los expertos a coincidir que la nación debe hacer esfuerzos por tecnificar su sufragio.

A su vez Honduras, que irá a las urnas el 30 de noviembre, deberá agilizar la discusión de la reforma electoral, si quiere ver algún cambio en la materia en el corto plazo.

Para cerrar, Venezuela revalidará el uso del voto electrónico. Las autoridades electorales no han convocado las elecciones regionales, pero están previstas para el primer semestre, mientras las locales deberían efectuarse al cierre del año. Este país ha brillado con luz propia a la hora de automatizar sus comicios. De la mano de la trasnacional Smartmatic suma más de una docena de exitosas elecciones electrónicas, las cuales se apoyan en máquinas provistas de identificación biométrica del elector, pantalla táctil, tarjetones electrónicos, comprobante en papel del sufragio, escrutinio y transmisión automatizada.

Las justas comiciales en Latinoamérica representan una gran oportunidad para la tecnología electoral, ya que al tiempo que Venezuela confirmará su elevado estatus en el voto electrónico, naciones como Perú y Ecuador, tendrán que seguir presionando para avanzar en la modernización; mientras Honduras y Chile tendrán que decidir si desarrollarse o quedarse estancadas.