República Dominicana y Honduras le dan una oportunidad al voto electrónico

En República Dominicana el conteo de votos será automatizado. Fuente: www.voto-electronico.org

En República Dominicana, las elecciones primarias serán automatizadas. Fuente: http://www.voto-electronico.org

República Dominicana y Honduras, respectivamente, tomarán el camino de unas primarias y una reforma legal para dar a sus electores una forma más efectiva y segura de votar.

En el caso dominicano, las internas de octubre próximo serán el marco de la implementación de un modelo de sufragio automatizado diseñado por la Junta Central Electoral (JCE), que tomó como ejemplo las mejores prácticas de voto electrónico de la región.

La decisión de los cinco partidos que participarán en las internas, obedeció a los resultados de las pruebas de funcionamiento aplicadas a la tecnología, donde se demostró “la no trazabilidad y la no correlación de datos del elector; y la verificación del código fuente del módulo de votación y de la funcionalidad del software”.

Además, las organizaciones partidistas pactaron que se efectúe una auditoría al software, al kit electoral y a las urnas de votación.

La expectativa sobre cómo operará el voto electrónico la definió Guillermo Moreno, representante Alianza País, uno de los partidos dominicanos, quien expresó: “Lo que resulte de las primarias nos permitirá tomar una posición en torno a si aceptamos o no la modalidad para las elecciones del año 2020”.

Es necesario recordar, que República Dominicana vivió hace pocos años un escándalo que aún genera suspicacias. El hecho ocurrió cuando la JCE reconoció que en las elecciones generales de 2016 sucedieron fallas que alteraron el conteo electrónico, y que además supusieron un daño patrimonial y una afectación institucional, cuyas proporciones aún se desconocen.

En esos comicios, la JCE contrató a la española Indra Sistemas para proveer tecnología de identificación biométrica y escrutinio automatizado. Los resultados fueron claramente negativos al presentarse inconvenientes técnicos y de funcionamiento, tanto en los equipos para captar la huella dactilar de los votantes, como en las máquinas para contar los sufragios. La falta de experiencia de la empresa en ambas tareas, y la precaria labor del ente comicial pasaron factura.

Pese a esto, los partidos políticos, conscientes de que la tecnología es necesaria para proveer al país de un sistema de votación robusto y seguro, han acordado automatizar las elecciones internas, y será la ocasión que tendrán las autoridades para mostrar a los electores que siguiendo protocolos de implementación seguros, el voto electrónico blinda la voluntad popular.

La reforma avanza

En paralelo, en Honduras se avanza en la reforma electoral que está en debate desde el año pasado. En una primera etapa se aprobaron importantes elementos que contemplan la transformación de los organismos comiciales, pero ante la necesidad de fortalecer la democracia, se está discutiendo retomar los debates para profundizar los cambios y permitirle al país contar con un sistema de votación que resguarde el voto.

Al momento se ha ventilado que se abordarán temas complejos como el sufragio militar y el número de diputados, pero también el voto electrónico y la segunda vuelta.

La decisión de incluir la automatización se debe a la necesidad de corregir los vicios que han aquejado al sistema manual hondureño, que además son los que se repiten en todas las naciones que lo usan: inconsistencias numéricas, actas con fallas, voto doble y retrasos en la entrega de resultados, entre otros.

La tecnología disponible en la actualidad permite suplir todas las exigencias técnicas y logísticas, y hasta de idiosincrasia que demande un país, pero más importante, está pensada para garantizar los principios de igualdad, secreto de la votación y libertad de sufragio, así como la participación efectiva de toda la población, la protección eficiente de los datos, la transparencia y la fiabilidad del escrutinio.

Con todas las opciones disponibles, República Dominicana y Honduras iniciaron el camino para actualizar sus sistemas. De las autoridades de ambas naciones dependerá que los electores vayan a las urnas seguros de que su voluntad contará.

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Honduras retoma debate sobre reforma electoral

El Congreso Nacional retoma la discusión de las reformas electorales y otras leyes importantes para el país este enero. El objetivo de la discusión es aplicar los cambios que garanticen que las próximas elecciones sean  transparentes y justas. Aquí la reseña.

Guatemala y Honduras escogieron el camino de transformar su sufragio

Históricamente Centroamérica ha sido una región de alta conflictividad política. Por ello sus sistemas electorales están llamados a jugar un papel preponderante a la hora de mantener la paz política y social. Si bien esta realidad debería haber impulsado la implementación en los últimos años de modelos de votación seguros y transparentes tanto en Guatemala como en Honduras, las sospechas y los problemas no han permitido avanzar en lo que respecta a confianza electoral.

Este es el escenario que pretenden cambiar ambas naciones desde perspectivas diferentes. Los guatemaltecos han comenzado a llevar adelante un proceso de automatización del voto de sus nacionales residenciados en el exterior, mientras los hondureños lograron concretar el compromiso de un diálogo político acompañado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que incluirá el materia comicial.

En Guatemala, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció que a la fecha son poco más de 155 mil los ciudadanos que viven fuera del país que podrán sufragar en 2019 por los cargos de presidente y vicepresidente, ya que poseen un documento de identidad válido, pero aclaró que solo los residentes en Estados Unidos serán los que estrenen el voto pensado para los electores en el exterior.

En ese sentido, aún no se conocen los detalles de este sistema automatizado que será puesto en marcha. Sin embargo actualmente está activo un primer paso, se trata del proceso de empadronamiento que se puede efectuar en el portal web del organismo: migrante.tse.org.gt, de forma de quedar habilitado para votar.

De cara a la escogencia del sufragio electrónico que será empleado en 2019, hay modelos presenciales y remotos exitosos que pueden fácilmente ser adaptados a Guatemala. Si de votación en línea se trata, como parece ser la opción que está siendo evaluada, Estonia es líder en la materia, ya que en sus más recientes comicios un tercio del padrón participó de manera on line.

Debate necesario

En el caso de Honduras, los cambios vendrán de la mano del consenso. Al menos eso es lo que indica la decisión de los partidos políticos más representativos del país, que firmaron un pacto para la transformación del país apoyados por la ONU.

El debate ya inició. Se da sobre la base de un documento intitulado “Compromiso por Honduras: Reconciliación para Transformar”, el cual instruye la conformación de cuatro mesas de trabajo, y una de ellas se centrará en el proceso electoral de 2017 y la reelección presidencial.

La decisión de incluir los más recientes comicios se debe a la necesidad de corregir los vicios que han aquejado a su voto manual, que además son los que se repiten en todas las naciones que lo usan: inconsistencias numéricas, actas con fallas, voto doble y retrasos en la entrega de resultados, entre otros.

Ante la obligación de doblegar las irregularidades y superar las fallas, los hondureños evaluarán la posibilidad de automatizar su sufragio. La tecnología disponible permite suplir todas las exigencias técnicas y logísticas, y hasta de idiosincrasia que demande un país, pero más importante, está pensada para garantizar los principios de igualdad, secreto de la votación y libertad de sufragio, así como la participación efectiva de toda la población, la protección eficiente de los datos, la transparencia y la fiabilidad del escrutinio.

Con todas las opciones disponibles, Guatemala y Honduras ya iniciaron el camino para la modernización, y podrán escoger el modelo de voto automatizado que mejor les convenga para actualizar sus sistemas. De las autoridades dependerá que los electores vayan a las urnas seguros de que su voluntad contará.