Colombia presupuesta el voto electrónico

El Presupuesto General de la Nación 2020, contempla la asignación para que la Registraduría aplique, al menos de manera parcial, el voto electrónico en Colombia, y además avance en la adquisición de la tecnología biométrica para extender el uso de la identificación por captación de huella. Aquí la reseña.

Brasil amplía uso de la biometría para blindar el voto

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Tras 11 años de haber introducido la tecnología biométrica en el sistema electoral –escaneo de huellas dactilares para corroborar la identidad-, Brasil se prepara para iniciar el cierre del ciclo, ampliando su uso. El plan es avanzar en el objetivo de que los casi 148 millones de electores registrados en esta nación, tengan acceso a los equipos que blindan la identificación de los votantes.

Mejor conocida como identificación biométrica, esta herramienta pasó de ser ampliamente utilizada en el mundo empresarial e industrial -por ejemplo para controlar el acceso de personas- a ser adoptada por los órganos de administración electoral. La medida de ampliar la cobertura de la biometría en las elecciones, convierte a Brasil en uno de sus grandes exponentes.

En Brasil, la plataforma comicial está regentada por el Tribunal Superior Electoral (TSE), con lo cual la fabricación de máquinas de votación y administración del sistema de escrutinio y totalización que le permite hoy por hoy disponer de una votación 100% automatizada corre por cuenta de este organismo. Esto abarca las equipos electorales con teclado numérico que registran las huellas previo al acto de elegir.

De acuerdo al TSE, la decisión de usar la biometría partió principalmente de la necesidad de erradicar los delitos asociados exclusivamente al voto doble y la usurpación de la identidad, irregularidades recurrentes en América Latina.

Para hacerle frente, en 2008 comenzaron a ser usadas las máquinas para recoger la huella dactilar antes del ejercer el derecho al sufragio, y poco a poco el TSE fue ampliando su empleo, al punto que por ejemplo, mientras que en 2014 la biometría apenas abarcaba 16,4% del padrón, 23,3 millones de electores, en 2018 cubrió 50% del electorado, que para el momento era de 147,2 millones de personas.

Para seguir ampliando estas cifras, el organismo ha estipulado en diversas regiones la obligatoriedad de registrar las huellas dactilares ante las oficinas regionales. Un ejemplo de ello es Sao Paulo, donde desde el mes de febrero se insta a los votantes a proporcionar sus huellas y así quedar habilitado para votar en los comicios previstos para 2020.

Como se recordará, con el modelo de voto electrónico brasileño, es obligante que el votante presente su documento de identidad al llegar a la mesa de votación, pero en caso de sufragar en una de las ciudades que cuentan con identificación biométrica, en lugar de chequear los datos en un cuaderno electoral, el votante usa una máquina con el dispositivo que permite constatar su identidad.

De esta forma, la acción ilegal de votar por otros o sufragar varias veces, que ha alterado los resultados comiciales en muchas naciones, y menguando la confianza de los ciudadanos en el sistema, está siendo combatida en Brasil, permitiendo a la tecnología biométrica ganar terreno en material electoral.

Con el uso de la tecnología se puede dejar claro que protegiendo la identidad de los electores, se está salvaguardando al voto.

Brasil va al balotaje confiado en su voto electrónico

La urna brasileña tiene teclado numérico y dispositivo para identificación biométrica, pero no imprime comprobante del voto.

El 28 de octubre Brasil no sólo elegirá un nuevo presidente de la República, sino que el electorado delineará el tipo de país que será en el corto plazo este gigante sudamericano. La importancia de la segunda vuelta comicial no se discute, y es por ello que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ha puesto en marcha todo el andamiaje comicial para garantizar que el voto electrónico vuelva a funcionar a la perfección.

A diferencia de la votación del 7 de octubre, cuando los cargos en disputa superaron los 1.700, durante el balotaje, además del primer mandatario, solo se definirá el puesto de Gobernador en 13 estados y en el Distrito Federal, así como en 19 municipios se realizarán las elecciones suplementarias para escoger nuevos alcaldes y vice-alcaldes.

El TSE informó que para garantizar el proceso, la secretaría de tecnología de la información desarrolló el Programa de Múltiples Elecciones, que permite la programación de la urna electrónica con composiciones que varían según las exigencias de cada contienda y región. Es por esto, que dependerá de la localidad donde se encuentre el elector, el número de candidatos a elegir y el orden de votación que deberá seguir.

Brasil cuenta con una plataforma comicial regentada por el TSE (fabricación de máquinas de votación y administración del sistema de escrutinio y totalización), que le permite hoy por hoy disponer de una votación 100% automatizada –a excepción de la identificación biométrica que se aplica a la mitad del padrón, que totaliza 147,2 millones de electores.

Apalancado en esta realidad, el país volverá a votar con un modelo automatizado que se basa en una máquina con una pequeña pantalla y un teclado numérico en el que el sufragante marca los números asignados a su candidato, verifica su voto en la foto que aparece en la pantalla y presiona la tecla “confirmar”. Al cierre del proceso imprime varias actas con el resultado, y una es grabada en el disco magnético, la cual es transmitida en red segura del TSE. El sistema es sometido a varias auditorías y requiere de firmas electrónicas de todos los actores.

Para este proceso, adicionalmente el ente comicial y el Ministerio de Seguridad Pública dispusieron de una resolución que unifica criterios para la atención, registro y tramitación de denuncias relativas al mal funcionamiento de las urnas electrónicas, o cualquier otra eventualidad durante la votación, lo que permitirá documentar cualquier problema, a los fines de determinar su impacto en la elección, o los resultados.

Conocida la plataforma, este domingo Brasil usará 550 mil máquinas de voto electrónico. Además los ciudadanos pueden descargar una aplicación para teléfonos o tabletas del TSE para conocer las incidencias del proceso, y recibir en tiempo real los resultados. La automatización ha sido una aliada para esta nación, y el balotaje será una nueva oportunidad para confirmar la valía de la tecnología.