México posterga el voto en línea para sus ciudadanos en el exterior

Foto: INE

El Instituto Nacional Electoral (INE) anunció recientemente su decisión de postergar la implementación del voto en línea para los nacionales en el extranjero para los comicios estatales de este año y los presidenciales de 2018.

La decisión responde a la falta de presupuesto para estudiar, adquirir e instaurar el voto electrónico, pero también a la “falta de certeza técnica” en el modelo de votación remota que buscaban implementar.

De acuerdo a los últimos registros del INE, de los millones de mexicanos que viven en el exterior –se calcula que al menos 10 millones están en Estados Unidos- apenas 200 mil  han tramitado la credencial de elector, pero el ente comicial asegura que no tiene el tiempo, ni los recursos para cumplir con los plazos que garanticen un uso óptimo de la tecnología, de la cual los técnicos consideran que depende el facilitar el empadronamiento, y por ende la participación.

La noticia no fue bien recibida por activistas en el extranjero. Carlos Arango, representante de la Coalición por los Derechos Políticos Plenos de los Mexicanos en el Exterior, consideró “una burla más, un insulto a los mexicanos del exterior”, la cancelación del proyecto. A su juicio, son variables políticas y no técnicas las que detienen el progreso: “temen nuestro impacto. Que cambiemos el rumbo de la elección”, dijo.

Por su parte, uno de los principales partidos de esta nación, el PRD, rechazó el diferimiento de la automatización, al señalar que la falta de voluntad provocará que los mexicanos residenciados fuera del país tengan que esperar al menos seis años para poder participar en comicios presidenciales.

Las críticas en parte fueron atendidas por el INE al indicar que la postergación del plan “no quiere decir que se cancela el voto electrónico desde el extranjero en el futuro, ya que existe el compromiso institucional de avanzar en dicho proyecto”. Incluso el organismo prometió “diseñar las alternativas y rutas de desarrollo del sistema”.

Visto el panorama, del reclamo ciudadano y político, pero también de la disposición de las autoridades, los activistas y partidos deberían ver la prórroga como una oportunidad de prepararse para cuando México retome la discusión sobre la automatización.

Y es que llegado el momento, el debate puede profundizarse, de manera que no solo se trate de avanzar en el uso parcial de la tecnología electoral (aplicación para los nacionales en el exterior), sino que puede abrirse el camino para que el país seleccione el modelo de votación electrónica más seguro y efectivo para toda la República.

Exactitud y rapidez electoral, una tarea pendiente en México

México debió recontar  60% de las casillas durante elecciones federales.

México debió recontar 60% de las casillas durante elecciones federales.

México acudió a las urnas –este 7 de junio- y tras cerrarse la votación hubo sorpresas: en vez de ofrecer resultados, el Instituto Nacional Electoral (INE) se vio obligado a anunciar el recuento de votos más grande de su historia, en 60% de las casillas instaladas.

Desafortunadamente, en algunos estados, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) sufrió retrasos debido a los procesos coordinados por el INE. La falta de capacitación que impartió el organismo a los funcionarios de casilla que, por primera vez, debieron contar los votos de tres elecciones en una sola casilla generó un fuerte retraso en la entrega de las actas a los centros de digitalización. Debió transcurrir una semana para conocer el cómputo definitivo de votos.

A pesar de que las autoridades celebraron la participación del 48% del padrón electoral, las preocupaciones por el sistema electoral se hicieron sentir luego que el organismo admitiera que aprobó revisar la votación de más de 88 mil mesas, en algunos casos de manera parcial y en otras, de manera total.

El reporte interno de los recuentos mostró que de las 88.444 casillas que se abrieron, en 22.963 la diferencia entre el primero y segundo lugar era inferior al número de votos anulados. Además, en 48.057 casos se procedió a verificar el conteo porque el número de votos no coincidió con el número de votantes; mientras 9.929 de las casillas simplemente no tenían acta. Todo esto demuestra una capacitación muy deficiente de los funcionarios de casilla, pero sobre todo, demuestra que el voto manual trae consigo grandes desventajas tanto para el elector, como para quien cuenta los votos.

No debería sorprender que el transporte de miles de actas a los cientos de centros de consolidación y procesamiento de resultados se convierta en una tarea engorrosa. Estos problemas logísticos que tuvo el INE y que afectaron al Programa de Resultados Preliminares, que no es otra cosa que un conteo no oficial de votos que se efectúa y divulga el mismo día de las elecciones, causaron confusión y desconfianza en la población.

Toda esta situación obligó a las autoridades a extender el escrutinio oficial por siete días. No fue sino hasta el 14 de junio cuando finalmente se entregaron los resultados electorales definitivos.

Lo descrito anteriormente no deja lugar a dudas de que México está en una encrucijada: permanecer enquistado en un obsoleto sistema de votación manual o dar un mayor protagonismo a la tecnología electoral. La adopción de un modelo automatizado –de escrutinio o votación-, no solo execraría el doble conteo y eliminaría todos estos problemas, pues la totalización sería rápida y exacta; sino que suprimiría los resultados preliminares, y permitiría a las autoridades anunciar ganadores oficiales a tan solo horas de cerrarse la votación.

México sabe que debe avanzar, y por ello realizó durante esta jornada un piloto de voto electrónico que pone al país frente a la posibilidad de superar el atraso electoral y equipararse a otros países de la región con dilatada y exitosa experiencia en automatización, como Brasil, Estados Unidos y Venezuela. Sin embargo, su aplicación no solo requerirá la disposición de las autoridades –reforma legal y asignación de presupuesto- sino de la presión de los actores políticos y grupos civiles, pues la defensa del voto, es una empresa que debe ser asumida por todos.

México probará voto electrónico diseñado en el país

mexEl Instituto Nacional Electoral (INE) mexicano se trazó el objetivo de automatizar el sistema comicial de la nación para 2018. A tres años de la fecha, son variados los obstáculos que debe afrontar el organismo, pero a propósito de las elecciones federales –de este 7 de junio- el ente presentará un modelo de voto electrónico diseñado y construido en el país.

La prueba piloto no vinculante que será desplegada en los Distritos 02 de Chihuahua; 04 de Hidalgo y 03 de Aguascalientes, busca ser el punto de quiebre que permita a México cerrar la brecha tecnológica-electoral que arrastra frente a sus pares latinoamericanos.

De acuerdo al INE, el sistema que pertenece al organismo fue construido y producido por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), siguiendo “los cánones y protocolos internacionales”.

La información adelantada muestra que México copió algunas de las mejores prácticas de voto electrónico en el mundo. Un ejemplo es que las máquinas de votación tienen la capacidad de imprimir un comprobante del voto en papel, garantía electoral de la que fue precursora Venezuela. Además se conoció que los equipos disponen de una pantalla donde los electores marcarán sus selecciones, y al final de la jornada imprimen las actas con los resultados, que inmediatamente después podrán ser transmitidos al centro de cómputo.

La experiencia fue diseñada para que en los tres estados escogidos para la prueba, los electores luego de votar en los comicios federales –donde se disputarán 1.996 cargos entre diputados nacionales y locales, alcaldes y jefes de delegación- puedan interactuar con las 1.500 máquinas distribuidas en tres distritos, y constatar la sencillez del proceso, así como las garantías que ofrece.

El Director de Estadística y Documentación Electoral del INE, Gerardo Martínez, señaló que aunado a los beneficios técnicos que ofrece el voto electrónico, México quiere aprovechar la reducción de costos que supondría adoptar la tecnología, ya que los primeros cálculos del organismo refieren que de los 56 centavos de peso (equivalentes a 0,036 dólares) que actualmente cuesta cada sufrago en papel, se pasaría a 3 centavos de peso (0,0019 dólares).

La apuesta del ente comicial, es que tras la prueba de voto electrónico, tanto los electores como los actores políticos sirvan de replicadores de los beneficios de la automatización, de forma que las autoridades impulsen la adopción de la tecnología, la cual necesita una reforma legal que habilita el uso de máquinas de votación, y la aprobación del presupuesto para la producción de los equipos y el cumplimiento de etapas vitales como la campaña informativa, capacitación de técnicos y electores, simulacros, entre otros.