México se prepara para automatizar parcialmente las elecciones

Varios países de América Latina están evaluando todas las opciones disponibles para poder cumplir con jornadas electorales sin arriesgar la salud de los votantes.

Entre estos países se encuentra Bolivia, que celebrará elecciones generales en octubre, mismo mes en el que se cumplirá el plebiscito constitucional en Chile, y también varios comicios locales en México, donde las autoridades se preparan para automatizar parcialmente el sufragio.

Sobre esta última nación, el Instituto Nacional Electoral (INE)  informó que en el marco del proyecto de implementar un modelo de voto electrónico, entre el 10 y 14 de agosto se realizó el segundo simulacro de sufragio por internet, el cual esperan estrenar en octubre próximo en algunos estados donde se realizarán elecciones locales. Aunque las autoridades también esperan desplegar esta tecnología en las elecciones generales de 2021, específicamente para los mexicanos que residen en el exterior.

Durante el simulacro se probó el funcionamiento de tres modelos electrónicos que fueron diseñados por los entes comiciales de Coahuila e Hidalgo, así como por el propio INE. La normativa difundida por el organismo establece que los equipos registran electrónica y directamente el voto, y que requieren de elementos como códigos de barra, tarjetas de acceso o llaves para activarse. Adicionalmente, los equipos están habilitados para imprimir un comprobante del voto.

El INE también adelantó que seguirá las recomendaciones hechas por instancias internacionales (Organización de los Estados Americanos, IDEA Internacional; Fundación Internacional para Sistemas Electorales, IFES), sobre cómo realizar elecciones seguras en tiempos de pandemia.

Tomando en consideración que el organismo busca replicar las mejores prácticas para sortear las dificultades logísticas y técnicas que impone el coronavirus en un proceso electoral, llama la atención que las autoridades no han buscado el apoyo de especialistas de voto electrónico para garantizar una implementación segura y transparente.

Automatizar las elecciones es una tarea que demanda alta capacitación y experiencia, por lo que resulta imprescindible contar con el respaldo de expertos capacitados y con experiencia en el despliegue de tecnología en elecciones. México está a tiempo de asegurar un uso eficaz y acorde a las necesidades del país, no solo para equipararse a algunos de sus pares en la región y el mundo, sino además para superar la era de un voto manual que ha dejado serias dudas en múltiples resultados electorales.

Perú y México se enfocan en organizar elecciones seguras para 2021

Foto: Agencia Peruana de Noticias

El 2021 se acerca inexorablemente, y con este, el calendario electoral del próximo año. Son varios los países que debaten los caminos a seguir para realizar elecciones transparentes desde el punto de vista técnico, pero además seguros para la salud del electorado ante la amenaza persistente del COVID-19.

Entre estas naciones destacan en la región, Perú y México. El primero recién aprobó una norma sobre las primarias de cara a los comicios generales de abril de 2021, mientras el segundo prepara el protocolo que se tendrá que cumplir para garantizar las legislativas de junio del año que viene.

En el caso peruano, la decisión del Congreso de abrir la posibilidad para que las elecciones internas sean de segundo grado, es decir, que sean los delegados de los partidos los que elijan a los candidatos, marcará buena parte de las discusiones, pero hay que destacar que se ratificó la opción de que el electorado pueda usar el voto electrónico regentado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

El sufragio automatizado peruano se estrenó en 2011. Sin embargo, casi una década después, y sin el apoyo de empresas especializada en la implementación, la ONPE no ha podido amplificar su uso, por lo que los venideros comicios pueden ser una oportunidad para avanzar en la modernización.

Las generales de Perú se realizarán el 11 de abril de 2020. Se elegirá presidente de la República, dos vicepresidentes, 130 congresistas y 5 parlamentarios andinos para el período gubernamental 2021-2026.

En México también se trabaja en robustecer su sistema electoral. En marzo pasado, el país revisó el funcionamiento de tres modelos electrónicos que espera usar en octubre de este año, y que fueron diseñados por los organismos electorales de Coahuila e Hidalgo, así como por el Instituto Nacional Electoral (INE), pero al mismo tiempo analiza automatizar el sufragio para sus nacionales en el exterior.

Por ahora, el INE asegura que seguirá las recomendaciones hechas por instancias internacionales (Organización de los Estados Americanos, IDEA Internacional; Fundación Internacional para Sistemas Electorales, IFES), sobre cómo realizar elecciones seguras en tiempos de pandemia. Además, sostuvo que la pandemia impone la necesidad de introducir cambios logísticos, técnicos, y tecnológicos, que deberán ser instrumentados con todo rigor.

En ese sentido, se hace necesario destacar que la automatización electoral es un campo que exige alta capacitación y experticia, por lo que será clave tanto para México como para Perú, apoyarse en especialistas que garanticen una exitosa automatización de la elección o de cualquier etapa del proceso de votación.

México y Colombia, dos caras de la modernización electoral

México y Colombia están tomando medidas que impactarán sus sistemas de votación. Mientras el primero le puso fecha al arranque de un modelo de voto electrónico para el país, el segundo modificó el proyecto de código electoral, lo que podría dilatar aún más la implementación de tecnología que blinde el sufragio.

México

En el caso mexicano, el Instituto Nacional Electoral (INE) anunció que las elecciones federales de 2021 serán automatizadas. El alcance de la medida no ha sido detallado, sin embargo las autoridades precisaron que pondrán en marcha un proyecto que viene trabando el organismo desde 2010.

La decisión es una buena noticia para el electorado mexicano, que por años ha padecido de serias dificultades por el uso de un caduco sistema de votación, pero es importante destacar que este país debería considerar externalizar la tecnología a ser usada.

La razón, es que la experiencia refleja que los organismos electorales no han sido los más eficientes a la hora de asumir el desarrollo de modelos de voto electrónico. A diferencia de la empresa privada, donde se optimiza el gasto y el tiempo a ser invertido, el sector público suele incurrir en manejos errados o en el peor de los casos irregulares, que entrañan daños al patrimonio de un país y afectación a la reputación de la tecnología comicial.

De manera, que un mejor camino para el INE podría ser enfocarse en realizar la licitación más transparente y procurar al país una selección e implementación de la tecnología más adecuada, para garantizar la puesta en marcha de un proyecto exitoso de sufragio automatizado.

El organismo adelantó que las primeras pruebas o el piloto que marque la automatización electoral mexicana se adelante para las dos elecciones locales del próximo año. El argumento es que adoptar tecnología electoral puede traducirse en ahorros financieros, certeza en los resultados y rapidez.

Algunos incluso hacen cálculos, al aportar que el voto electrónico permitiría ahorros por el orden de los 4.500 millones de pesos ($226,6 millones), al suprimir los gastos que demanda el actual esquema de votación relativos a capacitación, documentación y material electoral; el PREP y los conteos rápidos.

Colombia

Por su parte en el país neogranadino, la Registraduría Nacional del Estado Civil, junto con el Gobierno Nacional, el Consejo de Estado y demás autoridades electorales, sorprendió indicando que ya estaba listo el proyecto de reforma al Código Electoral, que será debatido por el Congreso de la República.

Aunque en principio se había previsto que el voto electrónico quedara incluido en la normativa de manera expresa, el registrador Nacional, Juan Carlos Galindo, dijo que en el texto legal se alude al “voto automatizado”, no como un modelo de sufragio, sino como las medidas que se pueden tomar  para tecnificar algunas etapas del proceso de votación.

Para la máxima autoridad de la Registraduría, automatizar alguna fase de la votación, sentará las bases para implementar el sufragio electrónico en el futuro. No obstante, algunas voces advierten que el haber suprimido la medida retrasará más la puesta en marcha de un proyecto que permita a Colombia superar el voto manual que ha puesto en riesgo las elecciones, y en duda la victoria de sus representantes.

Hay que recordar que Colombia suma años con la implementación de la automatización suspendida. Desde 2014 el voto electrónico es norma en el país, pero la falta de presupuesto y de voluntad de los decisores ha impedido que sea adoptado.