A la Casa Blanca se llega principalmente con voto electrónico

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Estados Unidos usa más de 3 mil soluciones tecnológicas del voto. Foto: Emol.

Las elecciones en Estados Unidos acaparan atención y análisis alrededor del mundo. La participación de los votantes de la mayor potencia del planeta influye desde múltiples ángulos, incluido el comicial, pues en cada proceso de votación, la exhibición de tecnología pone sobre la palestra la variedad de modelos de voto electrónico disponibles en el mercado.

La próxima oportunidad donde se podrá apreciar qué tipo de sufragio automatizado están usando los estadounidenses será el 8 de noviembre, fecha en la que se cumplirán las elecciones presidenciales número 58 de ese país. La Fundación Voto Verificado ha inventariado las cuatro tecnologías base que viene empleando esta nación, y que estima repetirán en los próxima jornada comicial.

De acuerdo a su revisión, los modelos contemplan desde máquinas de votación de pantalla táctil, pasando por equipos que pueden emitir un comprobante del voto en papel, así como los escáneres que automatizan solo el escrutinio.

La multiplicidad de tipos de tecnología se debe a que en esta nación cada condado es autónomo de elegir y aplicar el modelo que mejor se adapte a sus necesidades, y por eso se anticipa que en noviembre se usarán más de 3 mil soluciones tecnológicas, cuya base parte de los siguientes modelos:

1) Lectura Óptica del Voto (LOV). En algunas localidades del país se utiliza este mecanismo de automatización del escrutinio, que se basa en urna con lector óptico o escáner, que se encarga de reconocer la boleta de papel introducida manualmente en la máquina para registrar los sufragios emitidos por los electores y procesarlos. Se detalla que mayormente los votantes indican su selección en las papeletas mediante el llenado de un óvalo o completando una flecha. El equipo almacena en su memoria el escrutinio.

2) Registro Electrónico Directo (RED). Este tipo de tecnología es la de mayor uso en el mundo –algunas referencias son Bélgica, Brasil, India y Venezuela- y su aplicación se ha multiplicado en Estados Unidos. Consiste en marcar los votos directamente en la máquina mediante una pantalla táctil. De acuerdo al recuento de Voto Verificado, la primera generación de las DRE utiliza una interfaz de botón para la selección, mientras los sistemas posteriores adoptaron las touchscreens. Las diferentes variantes de este modelo incluyen las máquinas capaces de emitir un recibo del voto. Además transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso.

3) Dispositivos con sistema de marcado. Una derivación de algunas máquinas de votación, son las provistas de una interfaz que facilita el sufragio de las personas con discapacidades. Se trata de equipos que ofrecen autonomía a los electores con  limitaciones físicas (motoras, problemas o ausencia de extremidades), así como aquellas de tipo sensorial (visual y auditivo). Por ejemplo si la condición es visual,  el componente tecnológico puede contar con una pantalla táctil con sistema Braille o audífonos, ya que puede leer el contenido de la boleta. También están los que poseen una interface que permite navegar por la papeleta electoral utilizando dispositivos (pitillos) para inhalar y exhalar, de forma que el electorado con limitaciones motoras pueda desplazarse por la boleta.

4) Tarjetas perforadas. De acuerdo a Voto Verificado, aún persiste el empleo -en poquísimos condados-del caduco sistema de tarjetas perforadas, en el cual con un dispositivo, los votantes seleccionan sus opciones haciendo agujeros en la papeleta. Seguidamente la tarjeta es colocada en una urna para su conteo o manual o introducida en una máquina de tabulación.

Conocidas las tecnologías más usuales en Estados Unidos, es evidente que para llevar a la Casa Blanca a su candidato preferido, los más de 185 millones de electores del país usarán los modelos de votación de mayor aplicación en el mundo, pero queda claro que el sufragio electrónico es el que prevalece.

América Latina se decanta por un modelo de voto electrónico

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

Un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), muestra cómo la tecnología electoral avanza a paso firme en la mejora de las prácticas comiciales, y además en el fortalecimiento de las garantías que los países y sus ciudadanos requieren para acudir las urnas.

El documento, aunado a destacar que hay “un consenso internacional respecto de la necesidad de implementar de forma gradual y cuidadosa determinadas soluciones tecnológicas orientadas a la automatización de los procesos electorales”, también exalta la penetración del voto electrónico en América Latina, y pone de relieve cómo un modelo automatizado, el Registro Electrónico Directo (Direct Recording Electronic, DRE), lidera la aplicación en la región.

De acuerdo a las indagaciones de la Onpe, países como Brasil y Venezuela -con amplia aplicación del voto electrónico-, así como México (estado de Jalisco) y Perú -con prototipos de sufragio automatizado-, se han decantado por el DRE en lugar de otras modalidades, por beneficios que van desde el fácil uso y adaptabilidad, a la posibilidad de blindar cada etapa del proceso (auditorías) y el potencial de poder automatizar 100% el sufragio (identificación del lector, captación del voto, conteo, totalización y transmisión de resultados).

Este sistema consiste “en marcar los votos directamente en un aparato electrónico mediante una pantalla táctil, botones para presionar o un instrumento similar. La información sobre la votación se almacena en el disco duro de la computadora, en un disquete, disco compacto o tarjeta inteligente”. Se diferencia de otros modelos, ya que transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso, por lo que no requiere conectividad a redes durante los comicios, y viabiliza un escrutinio rápido y seguro al término de la jornada.

Una ventaja que ofrecen algunos DRE, es la de emitir un comprobante en papel de voto, característica denominada “verificación en papel para el elector” (Voter Verified Paper Trail o VVPT); el cual representa un valioso mecanismo que permite al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo, es igual al impreso por la máquina. Esta opción habilita la posibilidad de cotejar los votos impresos con el conteo automatizado reflejado en las actas, ya sea al cierre de la jornada o posteriormente.

La Onpe también alude a que diversas naciones, como por ejemplo Colombia y Ecuador, evalúan actualmente implementar un modelo de voto electrónico basado en el DRE, aunque también estudian el llamado LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los sufragios a fin de contarlos automáticamente, con lo cual es más bien un equipo que automatiza el escrutinio. En la región, el único país que ha marcado distancia y usa parcialmente esta última tecnología, es Argentina.

Tras el recuento, el estudio deja constancia que la tecnología electoral está disponible, y que existen variadas experiencias exitosas de su aplicación, pero llama la atención en la necesidad de que las naciones dispuestas a modernizar su sufragio, sigan protocolos para garantizar una adopción segura y transparente, y no sumarse a la lista de naciones cuyas autoridades arriesgan el voto, al sucumbir a los intereses de pocos.

Colombia avanza a paso lento, pero seguro hacia la automatización

Colombia arrastra serios problemas con su voto manual.Colombia acumula años de malas experiencias con el voto manual que emplea, principalmente porque los primeros resultados son extraoficiales y el sistema que resulta “exitoso” para elegir un solo cargo –como la Presidencia de la República- es totalmente deficiente cuando las elecciones revisten alguna complejidad –gobernadores, alcaldes, diputados. Partiendo de la necesidad de avanzar y dejar atrás los escándalos comiciales, el país neogranadino conformó la Comisión Asesora para la Implementación del Voto Electrónico, instancia que este año tomó nuevamente vuelo en la intención de modernizar el sufragio.

Recientemente el equipo de trabajo se reunió y acordó solicitar el acompañamiento de la Procuraduría para que junto con la Gerencia de Informática de la Registraduría Nacional “definan los aspectos más importantes en materia técnica que deberán cumplir las empresas interesadas en efectuar la prueba de voto electrónico” que prepara la Nación.

El año pasado, la Registraduría realizó una convocatoria, que fue respondida por 16 empresas nacionales y de capital extranjero, las cuales se especializan en ofrecer los dos tipos de tecnología que quiere probar Colombia: la denominada LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para contar boletas de votación, y el Registro Electrónico Directo (DRE, por sus siglas en inglés), que consiste en el empleo de máquinas con pantalla táctil que permiten ejercer el sufragio, almacenar los votos, totalizarlos y transmitirlos a un centro de cómputo. Estos equipos también deben tener la capacidad de emitir comprobantes físicos de las selecciones que hagan los votantes.

La comisión asesora informó que las empresas que buscan proveer la tecnología electoral al país cafetalero son: Gerencia Ieconsultores; Smartmatic; Empresa de Telecomunicaciones de Popayán; Dominion Voting; Technology Supplier; Arolén; Sio; Avante International Technology y ID Systems; Scytl; Thomas Greg & Sons Limited (Guernsey); 3M; Colvista; Gestión Informática; Grupo ASD; DPS Data Processing & Systems; Voting Solutions Colombia y Certicámara.

Atendiendo a esta realidad, la Comisión Asesora acordó presentar a la brevedad la propuesta para la implementación gradual del voto electrónico, así como aprobar el documento técnico con los lineamientos para la prueba piloto que será entregado al Gobierno Nacional.

Colombia avanza lento, pero seguro hacia la automatización. La Comisión suma más de dos años de actividad, pero de cara a 2015 se muestra segura de completar el ciclo que le permita al país probar los beneficios de la tecnología electoral, para que la Nación ponga punto final a las elecciones con resultados tardíos y denuncias de fraude.