México probará voto electrónico diseñado en el país

mexEl Instituto Nacional Electoral (INE) mexicano se trazó el objetivo de automatizar el sistema comicial de la nación para 2018. A tres años de la fecha, son variados los obstáculos que debe afrontar el organismo, pero a propósito de las elecciones federales –de este 7 de junio- el ente presentará un modelo de voto electrónico diseñado y construido en el país.

La prueba piloto no vinculante que será desplegada en los Distritos 02 de Chihuahua; 04 de Hidalgo y 03 de Aguascalientes, busca ser el punto de quiebre que permita a México cerrar la brecha tecnológica-electoral que arrastra frente a sus pares latinoamericanos.

De acuerdo al INE, el sistema que pertenece al organismo fue construido y producido por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), siguiendo “los cánones y protocolos internacionales”.

La información adelantada muestra que México copió algunas de las mejores prácticas de voto electrónico en el mundo. Un ejemplo es que las máquinas de votación tienen la capacidad de imprimir un comprobante del voto en papel, garantía electoral de la que fue precursora Venezuela. Además se conoció que los equipos disponen de una pantalla donde los electores marcarán sus selecciones, y al final de la jornada imprimen las actas con los resultados, que inmediatamente después podrán ser transmitidos al centro de cómputo.

La experiencia fue diseñada para que en los tres estados escogidos para la prueba, los electores luego de votar en los comicios federales –donde se disputarán 1.996 cargos entre diputados nacionales y locales, alcaldes y jefes de delegación- puedan interactuar con las 1.500 máquinas distribuidas en tres distritos, y constatar la sencillez del proceso, así como las garantías que ofrece.

El Director de Estadística y Documentación Electoral del INE, Gerardo Martínez, señaló que aunado a los beneficios técnicos que ofrece el voto electrónico, México quiere aprovechar la reducción de costos que supondría adoptar la tecnología, ya que los primeros cálculos del organismo refieren que de los 56 centavos de peso (equivalentes a 0,036 dólares) que actualmente cuesta cada sufrago en papel, se pasaría a 3 centavos de peso (0,0019 dólares).

La apuesta del ente comicial, es que tras la prueba de voto electrónico, tanto los electores como los actores políticos sirvan de replicadores de los beneficios de la automatización, de forma que las autoridades impulsen la adopción de la tecnología, la cual necesita una reforma legal que habilita el uso de máquinas de votación, y la aprobación del presupuesto para la producción de los equipos y el cumplimiento de etapas vitales como la campaña informativa, capacitación de técnicos y electores, simulacros, entre otros.

España se acerca poco a poco al voto electrónico

Aunque España acumula años debatiendo la aplicación del voto electrónico, y ha tenido numerosos ensayos -siendo el primero en 1995 y el último en las ciudades de Castellón, Ceuta, Huesca y Mérida en 2011-, hasta ahora ninguna comunidad autonómica ha conseguido poner en marcha una elección automatizada.

Si bien el saldo pareciera negativo para la nación europea en materia de tecnología comicial, en las recientes elecciones municipales –del 24 de mayo- dio un paso que la acerca a un sufragio más moderno: las Mesas Administradas Electrónicamente (MAE) que fueron empleadas en 3.200 mesas de 22 municipios del país.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al presentar las MAE señaló que “no es un sistema de voto electrónico, sino un sistema para agilizar la gestión del proceso electoral, utilizando la tecnología en este proceso para mejorarlo sin menoscabar su integridad”.

Las MAE no intervienen en el proceso de votación propiamente dicho (captación del sufragio, escrutinio y totalización de resultados), sino que permiten agilizar la validación de la identidad de los electores y la transmisión de resultados al centro de cómputo.

La dinámica implicó que las mesas electorales que dispusieron de un ordenador portátil, un módem GPRS, un lector de DNI electrónico (Documento de Identidad), impresora y tarjeta SD con el padrón de cada circuito, pudieron validar la identidad de los votantes de manera automática, al procesar el DNI en los equipos tecnológicos y no en un listado en papel. Además la confirmación de la constitución de la mesa, los avances en participación y el escrutinio fueron transmitidos al Centro de Recogida de Información utilizando estas herramientas tecnológicas.

El balance del proceso fue positivo, pese a que el uso de las Mesas Administradas Electrónicamente tuvo algunos inconvenientes, signados principalmente por el deterioro de los DNI, lo que impidió que el lector constatara la identidad del portador, debiendo hacerse el proceso de manera manual.

Pasada la jornada, las MAE son vistas como el primer paso para transitar del voto manual al electrónico, pero también abren el debate sobre la viabilidad de apurar el paso en la adopción de la tecnología electoral, de manera que España pueda equipararse a algunos de sus pares europeos (Suiza) o incluso igualar la trayectoria que ya trazan a toda velocidad y con éxito países latinoamericanos (Venezuela y Brasil) en la automatización electoral.

El comprobante del voto en papel: una garantía en expansión

Algunos modelos de voto electrónico, bajo ambiente DRE, están capacitados para imprimir un comprobante del voto automatizado en papel.

Algunos modelos de voto electrónico, bajo ambiente DRe, están capacitados de imprimir un comprobante del voto automatizado en papel.

En la búsqueda de un modelo de voto electrónico que garantice exactitud, facilidad a la hora de emitir un voto, y verificabilidad, los países están optando cada vez más con soluciones de voto electrónico que incluyan la impresión de un comprobante de votación. A éste se le denomina “verificación del voto en papel para el elector” (Voter Verified Paper Audit Trail o VVPAT).

El principal atractivo de los sistemas de votación con VVPAT es que permiten al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo es igual al impreso por la máquina. Además de permitir esta verificación, la impresión física de cada voto genera una traza de papel que abre la posibilidad de cotejar los votos en papel con el conteo automatizado reflejado en las actas.

Debido la garantía electoral que envuelve el VVPAT, su uso viene siendo exigido en algunos países con voto electrónico, casos Brasil e India. Aunque el primero es un precursor de la automatización, sus máquinas no cuentan con una impresora que replique en papel los sufragios digitales, por lo que en los últimos tiempos han surgido varias iniciativas para que se renueven los equipos y se de paso al recibo en papel del voto.

Por su parte, la nación india, si bien se ha convertido en una referencia en la aplicación exitosa de máquinas para votar, aún no ha cumplido la promesa de modernizar su sistema, incorporando la impresión de un comprobante del sufragio para blindar la voluntad popular, pero la Corte Suprema ya emitió un fallo exigiendo su uso.

Venezuela, es pionera en el empleo del VVPAT en la región. La impronta de esta práctica se vio reflejada en un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), el cual muestra cómo el DRE avanza a paso firme frente a otros modelos de voto electrónico, pero también cómo el comprobante del voto viene ganando terreno tanto en países con automatización electoral, como en las naciones donde se estudia su aplicación: Colombia, Perú y Ecuador.

La forma como el voto electrónico encontró vencer recelos y temores, fue desarrollándose y blindando todas las fases del proceso, y el VVPAT es una garantía en plena expansión.