Ecuador avanza seguro hacia el voto electrónico

Ecuador hará prueba piloto de voto electrónico en febrero de 2014. Foto: CNE

Ecuador hará prueba piloto de voto electrónico en febrero de 2014. Foto: CNE

La transición del voto manual al electrónico, conlleva un entramado de exigencias técnicas, logísticas y políticas que no son fáciles de esquivar, pero en ese camino, Ecuador avanza seguro, y hoy está enfilado a realizar, lo que será su primera gran prueba de elecciones automatizadas.

El próximo 23 de febrero de 2014, se pondrá en marcha un operativo que acercará la tecnología electoral a casi un millón de votantes, lo que se traduce en 8% del total del padrón conformado por 11,6 millones de personas. Las provincias de Azuay y Santo Domingo de los Tsáchilas, así como la localidad de La Morita en Quito, serán las pioneras en el uso de máquinas de votación durante los comicios locales donde se renovarán  a 23 prefectos provinciales, 221 alcaldes, 1.305 concejales y 4.079 vocales de las juntas parroquiales.

A dos meses para la jornada, al pasar revista de las actividades desplegadas por el Consejo Nacional Electoral ecuatoriano es notable el esfuerzo, pues no sólo este país optó por probar tres tecnologías de manera simultánea, sino que se ha apegado al cumplimiento de las etapas claves para aplicar el voto electrónico: consulta nacional, estudios comparados de tecnología comicial, prueba piloto, capacitación de electores y técnicos y campaña informativa.

Actualmente varias de estas fases están en desarrollo, como es el caso de la capacitación de los electores, proceso que les permite interactuar con las máquinas que les servirán para ejercer su derecho al sufragio en febrero. Otro recurso empleado, en aras de abarcar la mayor cantidad de personas que conforman el padrón electoral, son los simuladores virtuales, las charlas y los talleres.

En el caso de Santo Domingo de los Tsáchilas, se usará la tecnología que desde hace casi 10 años emplea Venezuela y que es provista por Smartmatic. Las máquinas son capaces de adaptarse a las necesidades de cualquier sistema electoral, ya que su diseño permite una votación fácil y rápida, al disponer de pantalla táctil, así como tarjetones electrónicos para elecciones de múltiples cargos. Además pueden almacenar, contar, totalizar y transmitir los resultados de manera cifrada, e imprimir un comprobante de cada voto. La plataforma electoral de Smartmatic incluye dispositivos de autenticación biométrica para evitar la suplantación de identidad del votante. Todo el proceso y los equipos, pueden ser auditados antes, durante y después de las elecciones.

La misma dinámica se cumple en Azuay, donde se empleará el sistema propiedad de la Dirección Nacional de Servicios Electorales de Argentina, que consta de una urna electrónica con papeleta inteligente, la cual que debe ser insertada en la máquina para elegir las opciones que se prefieran. Los sufragios se almacenan en un chip y el equipo permite los votos blancos, nulos y emite un recibo impreso de la selección.

Ecuador se ha preparado y sigue trabajando por el éxito del piloto de voto electrónico. Tras los comicios, contará con la experiencia e información necesaria para decidir qué tecnología aplicará a partir de 2017 -fecha objetivo para la automatización-  y unirse así, al grupo de países con sistemas electorales de avanzada.

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Peruanos celebran éxito de la automatización

El trabajo conjunto entre ka Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) permitió el éxito de las Nuevas Elecciones en Lima Metropolitana realizadas el pasado 24 de noviembre. La apuesta de la colaboración y el compromiso hizo posible que la aplicación parcial del voto electrónico durante estos comicios fuera perfecta. Acá la reseña.

Venezuela elegirá 2.792 cargos con voto electrónico

Secuencia del voto electrónico venezolano. Infografía: Últimas Noticias

Secuencia del voto electrónico venezolano. Infografía: Últimas Noticias

El próximo 8 de diciembre, Venezuela cumplirá un ciclo de 13 elecciones automatizadas en nueve años. Durante la jornada, más 19 millones de electores votarán para escoger 2.792 cargos entre alcaldes y concejales, y aunque estos comicios son múltiples, el voto electrónico venezolano fue diseñado para funcionar óptimamente, indistintamente de la complejidad del reto comicial.

Desde 2004, el país utiliza la tecnología provista por Smartmatic, que actualmente le permite contar con un sufragio 100% automatizado: autenticación del votante a través de la huella dactilar, ejercicio del sufragio mediante máquinas de pantalla táctil y tarjetón electrónico. Los equipos son capaces de almacenar, contar, totalizar y transmitir los resultados de forma cifrada, y además imprimir un comprobante de papel, en el queda registrada la voluntad de cada elector.

Al sistema de votación venezolano se le aplican más de 15 auditorías con la finalidad de garantizar su confiabilidad. Antes de cada elección, técnicos de todas las partes auditan los cuadernos de votación; el Registro Electoral; las listas de los elegibles como miembros de mesas y de juntas electorales, así como el software que se usa para seleccionarlos; las máquinas, los dispositivos de identificación biométrica; la base de datos de las huellas, el software de totalización, la tinta indeleble, entre otros. Después de la elección se realiza la auditoría de cierre, que consiste en probar que los comprobantes de votación depositados en 54% de las urnas, coincidan con las actas de escrutinio.

Aunado a todas las revisiones que aseguran el secreto del voto, el sistema ofrece garantías adicionales que fueron consensuadas por los partidos políticos y el Consejo Nacional Electoral.

La tecnología electoral, en el caso venezolano, es usada sin límite para adaptarla a todas las condiciones de seguridad y resguardo exigidos por los partidos, sociedad civil y las leyes. Al día de hoy, el país es un ejemplo que está siendo estudiado por naciones como Colombia, Argentina, Perú y Ecuador, para encarar óptimamente la migración de sus sistemas manuales de votación al automatizado.

Las razones para analizar el voto electrónico de Venezuela son técnicas y civiles, en el primer caso el sufragio electrónico no tiene contendor como la herramienta más efectiva, confiable, rápida y transparente para realizar comicios, y en el segundo, el proceso político que mantiene polarizado al país, encuentra un punto de confluencia en el uso de la automatización, y es además una prueba fehaciente de que el voto automatizado resguarda y garantiza la voluntad popular, por encima de las diferencias ideológicas que tengan sus ciudadanos y partidos.