Colombia abre la puerta a 16 empresas de voto electrónico

En poco menos de tres meses, Colombia dará un paso decisivo hacia la automatización, al ejecutar una prueba piloto, que tiene el propósito de poner sobre la mesa, el potencial de la tecnología para facilitar la puesta en marcha de comicios seguros, rápidos y transparentes.

Sin descanso, la Comisión Asesora del voto electrónico ha trabajado para delinear el camino por donde la nación transite hacia la selección de un modelo que represente las ventajas de las automatización, y se adapte a las exigencias legales y características que tiene el sufragio neogranadino.

En esa trayectoria, se realizó una convocatoria de alcance internacional, que fue respondida por 16 empresas, las cuales se especializan en ofrecer los dos tipos de tecnología que quiere probar Colombian.

Una de ellas es la denominada LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los votos a fin de contarlos automáticamente.

La segunda opción es el llamado Registro Electrónico Directo (DRE, por sus siglas en inglés), que consiste en el uso de máquinas con pantalla táctil que permiten ejercer el sufragio, almacenar los votos, totalizarlos y transmitirlos a un centro de cómputo. Estos equipos también deben tener la capacidad de emitir comprobantes físicos de las selecciones que hagan los votantes.

Partiendo de este requerimiento, más de una docena de compañías nacionales y de capital extranjero se registraron para optar a desplegar su tecnología -el 31 de enero de 2014- en los 93 circuitos electorales de 30 departamentos que fueron seleccionados para protagonizar el piloto de voto electrónico.

Las 16 empresas son: Gerencia Ieconsultores; Smartmatic; Empresa de Telecomunicaciones de Popayán; Dominion Voting; Technology Supplier; Arolén; Sio; Avante International Technology y ID Systems; Scytl; Thomas Greg & Sons Limited (Guernsey); 3M; Colvista; Gestión Informática; Grupo ASD; DPS Data Processing & Systems; Voting Solutions Colombia y Certicámara.

A partir de ahora, la Registraduría se encargará de estudiar la propuesta económica que fue solicitada a las compañías; y además evaluar cuáles cumplen con exigencias que van desde adaptar la tecnología y las máquinas a zonas rurales que pueden presentar problemas de conectividad e interrupciones eléctricas, disponer de mecanismos para facilitar el voto a electores con discapacidades; hasta generar un software que permita el conteo, totalización y transmisión de resultados, encriptamiento de la data electoral y auditabilidad de todas las etapas del proceso.

La tarea que asumió Colombia, puede librar al país de largas y crispadas discusiones, pues será el desempeño de las tecnologías seleccionadas, lo que permita discernir cuál debe ser el sistema que use la nación en el futuro. La decisión tomada es poner punto final a elecciones con resultados tardíos que lesionan la credibilidad de autoridades e instituciones, y además impedir el cometimiento de fraudes como el voto doble, que durante décadas han empañado los comicios.

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El extraño caso de las elecciones en Salta

Foto: votoelectronico.org

Foto: votoelectronico.org

El pasado mes de octubre se realizaron dos elecciones en Salta, Argentina: las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) automatizadas del 6 de octubre, donde se determinaron las candidaturas para los cargos nacionales; posteriormente el 27 del mismo mes se realizaron -de forma manual- las elecciones legislativas. ¿Y qué paso?

El 6 de octubre, la elección se celebró con una promocionada logística de voto electrónico, y 60% del padrón de votantes atendió a la convocatoria. En cambio, en los comicios manuales del 27 de octubre acudió a sufragar el 73% del registro electoral.

Para algunos, este es un indicador claro de que Salta ha sido un mal experimento en cuanto a la implantación del voto electrónico. La senadora nacional por Salta, Sonia Escudero, explicó que una de las deficiencias de ese sistema electrónico de votación es que no está adaptado a la realidad social de esa localidad. Asegura que para votar con ese tipo de máquinas en específico hay que estar familiarizado con el uso de computadoras. Por su parte, el diputado provincial por el Frente Salteño, Javier David, alertó al propio Tribunal Electoral sobre la falta de capacitación del electorado y denunció el mal funcionamiento de los equipos de votación el propio día de la elección.

Sumado a estos inconvenientes, la inexperiencia del proveedor se evidenció en la deficiente capacitación técnica de los operadores de las máquinas, que no pudieron enfrentar las contingencias de forma óptima. Así lo argumentó el diputado David, quien comentó que cuando las máquinas dejaron de funcionar y debieron ser reemplazadas por otras, las autoridades de mesa no tenían cómo asegurarse que el mal funcionamiento no hubiese afectado o alterado las boletas previamente grabadas en la máquina.

En tal sentido, Teresa Ovejero, secretaria del Tribunal Electoral de Salta, reconoció no solo la falta de capacitación de la gente, sino también de los técnicos que acompañaron la jornada y señaló que los propios capacitadores “informaron que durante el viernes por la tarde y el sábado todo el día concurrió muy poca gente a capacitarse”. La funcionaria atribuyó parte de la responsabilidad a la empresa Magic Software, compañía proveedora de la tecnología.

Todos estos hechos han traído como principal consecuencia la desafortunada apreciación del voto manual como sistema idóneo de sufragio, en tiempos en que las comisiones electorales del mundo no dudan en implementar algún tipo de tecnología en sus procesos. Ante este retroceso, el problema  no son los salteños, más bien una tecnología deficiente mal aplicada.

Una de las garantías que debe proporcionar un proveedor de tecnología en unas elecciones es principalmente, la superación de los problemas del voto manual, como retrasos y colas. Además, el voto electrónico debe ofrecer rapidez, confianza y veracidad, entre otros beneficios. De hecho, en la región hay ejemplos positivos, como Brasil y Venezuela, ambos con participaciones cercanas al 80% en sus pasadas elecciones presidenciales.

Expertos desentrañan las exigencias del voto electrónico

Expertos evaluaron en Lima las mejores prácticas de voto electrónico. Foto: Onpe

Expertos evaluaron en Lima las mejores prácticas de voto electrónico. Foto: Onpe

Revisar las mejores prácticas de automatización electoral fue lo que hicieron expertos de Perú, Venezuela, Brasil, Noruega, Austria, México y Argentina durante el seminario “Experiencias Comparadas en la Implementación del Voto Electrónico”, auspiciado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales de Perú (ONPE) entre el 22 y 23 de octubre.

La confluencia de naciones y visiones sobre el uso de la tecnología electoral, arrojó un documento que delinea las claves a seguir para adoptar el voto electrónico y hacer justicia a los valores democráticos que tienen sustento en el ejercicio del sufragio: universal, libre, igualitario, directo y secreto.

Para preservar la valía del voto a través de la tecnología electoral, los expertos colocaron como condición sine qua non la confianza, es decir, que tanto los partidos políticos, como los electores, medios de comunicación y sociedad en general, crean en la automatización como la herramienta que les permitirá contar con elecciones seguras, transparentes y confiables. Para esto, el proceso de adopción debe ser abierto en todas las etapas (búsqueda y selección del sistema, pruebas, licitación), además de que la aplicación sea gradual y con una amplia campaña de información y capacitación.

Junto con estas características, fijaron que existen 16 condiciones básicas para la implementación del voto electrónico: autenticación, unicidad del voto, anonimato, imposibilidad de coacción, precisión, verificación (trazabilidad), auditabilidad, confiabilidad, flexibilidad, accesibilidad, factibilidad de uso, eficiencia en el costo, certificable, invulnerable, abierto y económico.

La amplitud de requerimientos no deja duda de la importancia del voto en el mundo democrático, y además que la tecnología es capaz de proveer todas y cada una de las garantías electorales necesarias para comicios limpios, seguros y rápidos.

Las naciones que tienen el objetivo de automatizar, no se pueden dar el lujo de obviar ninguna de las etapas que muy bien han cuidado la treintena de países en el mundo que hoy cuentan con legislación para automatizar las elecciones, y en los cuales -según un estudio del Centro Carter-realizado en 2012- más de 1.700 millones de personas pueden votar seguro.

Algunas de las consideraciones que los expertos señalan incluye aplicar una amplia consulta con toda la nación, realizar estudios comparativos, llamar a una licitación transparente, aplicar programas pilotos para probar la fiabilidad del sistema y su adaptación a las características del país, desplegar un amplio proceso de información y diseñar un plan de instauración paulatina que permita a toda la nación ajustarse al voto electrónico.

Los hechos demuestran que para modernizar el sufragio, un país no se necesita ir a ritmo acelerado, lo que requiere es autoridades responsables, que elijan el sistema más adecuado, porque la tecnología electoral disponible en la actualidad ofrece todas las herramientas para resguardar el principal activo de la Democracia, el voto.