Perú no se amilana y vuelve a probar el voto electrónico

VOTO ELECTRÓNICO Perú es actualmente uno de los países suramericanos que con más ahínco persigue la automatización de su sistema electoral. Son años de búsqueda de tecnología, de consulta nacional y de pruebas técnicas, los que le han permitido desplegar un voto electrónico hecho a la medida de la nación inca.

Hasta la fecha, sólo en tres procesos electorales se ha puesto en marcha el sistema automatizado diseñado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Sin embargo, este domingo sumará un nuevo intento, esta vez en la capital del país, Lima. El distrito de Santa María del Mar elegirá a los 22 regidores provinciales revocados en marzo pasado en una elección donde se usó voto electrónico.

El sufragio automatizado peruano se basa en el uso de una tarjeta que al ser introducida en la máquina de votación activa en la pantalla táctil las opciones o candidatos a ser votados. El elector presiona la opción de su preferencia, el sistema procesa y almacena el sufragio, para finalmente cerrar el proceso con la emisión de un comprobante en papel de la selección. Este último es depositado en una urna como prueba física del registro electrónico. Los resultados son transmitidos, vía satélite, a un centro de cómputo.

Para no dejar cabo suelto, hace unos días se efectuó un simulacro donde se probaron todas las etapas logísticas y técnicas, con resultados óptimos. Arturo Revoredo, subgerente de Organización de la ONPE, manifestó que se instrumentó la tecnología y organización usada en el distrito de Pacarán (Cañete), única provincia -hasta ahora- con experiencia en automatización.

Adelantó que “implementarán de manera gradual y progresiva el voto electrónico, de tal forma que se genere la confianza en todos los electores y en las organizaciones políticas, tal como sucedió en Pacarán”. La próxima etapa es desplegar la tecnología en 10 distritos limeños durante las elecciones de 2014.

La estrategia de Perú ha sido no amilanarse ante la barrera que ha significado que el Poder Ejecutivo no asigne los recursos necesarios para producir los equipos que permitirían automatizar los comicios en más circuitos, y además garantizar la campaña informativa de los votantes y el programa formativo del personal electoral.

La ONPE se ha empeñado en seguir desplegando su tecnología, y los comicios del próximo domingo volverán a indicarle a las autoridades que tienen en sus manos que la nación deje de correr tras el objetivo, para enfocarse en la aplicación del sistema que dará reales garantías a los electores y a la Democracia.

Anuncios

Colombia abre la puerta a 16 empresas de voto electrónico

En poco menos de tres meses, Colombia dará un paso decisivo hacia la automatización, al ejecutar una prueba piloto, que tiene el propósito de poner sobre la mesa, el potencial de la tecnología para facilitar la puesta en marcha de comicios seguros, rápidos y transparentes.

Sin descanso, la Comisión Asesora del voto electrónico ha trabajado para delinear el camino por donde la nación transite hacia la selección de un modelo que represente las ventajas de las automatización, y se adapte a las exigencias legales y características que tiene el sufragio neogranadino.

En esa trayectoria, se realizó una convocatoria de alcance internacional, que fue respondida por 16 empresas, las cuales se especializan en ofrecer los dos tipos de tecnología que quiere probar Colombian.

Una de ellas es la denominada LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los votos a fin de contarlos automáticamente.

La segunda opción es el llamado Registro Electrónico Directo (DRE, por sus siglas en inglés), que consiste en el uso de máquinas con pantalla táctil que permiten ejercer el sufragio, almacenar los votos, totalizarlos y transmitirlos a un centro de cómputo. Estos equipos también deben tener la capacidad de emitir comprobantes físicos de las selecciones que hagan los votantes.

Partiendo de este requerimiento, más de una docena de compañías nacionales y de capital extranjero se registraron para optar a desplegar su tecnología -el 31 de enero de 2014- en los 93 circuitos electorales de 30 departamentos que fueron seleccionados para protagonizar el piloto de voto electrónico.

Las 16 empresas son: Gerencia Ieconsultores; Smartmatic; Empresa de Telecomunicaciones de Popayán; Dominion Voting; Technology Supplier; Arolén; Sio; Avante International Technology y ID Systems; Scytl; Thomas Greg & Sons Limited (Guernsey); 3M; Colvista; Gestión Informática; Grupo ASD; DPS Data Processing & Systems; Voting Solutions Colombia y Certicámara.

A partir de ahora, la Registraduría se encargará de estudiar la propuesta económica que fue solicitada a las compañías; y además evaluar cuáles cumplen con exigencias que van desde adaptar la tecnología y las máquinas a zonas rurales que pueden presentar problemas de conectividad e interrupciones eléctricas, disponer de mecanismos para facilitar el voto a electores con discapacidades; hasta generar un software que permita el conteo, totalización y transmisión de resultados, encriptamiento de la data electoral y auditabilidad de todas las etapas del proceso.

La tarea que asumió Colombia, puede librar al país de largas y crispadas discusiones, pues será el desempeño de las tecnologías seleccionadas, lo que permita discernir cuál debe ser el sistema que use la nación en el futuro. La decisión tomada es poner punto final a elecciones con resultados tardíos que lesionan la credibilidad de autoridades e instituciones, y además impedir el cometimiento de fraudes como el voto doble, que durante décadas han empañado los comicios.

El extraño caso de las elecciones en Salta

Foto: votoelectronico.org

Foto: votoelectronico.org

El pasado mes de octubre se realizaron dos elecciones en Salta, Argentina: las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) automatizadas del 6 de octubre, donde se determinaron las candidaturas para los cargos nacionales; posteriormente el 27 del mismo mes se realizaron -de forma manual- las elecciones legislativas. ¿Y qué paso?

El 6 de octubre, la elección se celebró con una promocionada logística de voto electrónico, y 60% del padrón de votantes atendió a la convocatoria. En cambio, en los comicios manuales del 27 de octubre acudió a sufragar el 73% del registro electoral.

Para algunos, este es un indicador claro de que Salta ha sido un mal experimento en cuanto a la implantación del voto electrónico. La senadora nacional por Salta, Sonia Escudero, explicó que una de las deficiencias de ese sistema electrónico de votación es que no está adaptado a la realidad social de esa localidad. Asegura que para votar con ese tipo de máquinas en específico hay que estar familiarizado con el uso de computadoras. Por su parte, el diputado provincial por el Frente Salteño, Javier David, alertó al propio Tribunal Electoral sobre la falta de capacitación del electorado y denunció el mal funcionamiento de los equipos de votación el propio día de la elección.

Sumado a estos inconvenientes, la inexperiencia del proveedor se evidenció en la deficiente capacitación técnica de los operadores de las máquinas, que no pudieron enfrentar las contingencias de forma óptima. Así lo argumentó el diputado David, quien comentó que cuando las máquinas dejaron de funcionar y debieron ser reemplazadas por otras, las autoridades de mesa no tenían cómo asegurarse que el mal funcionamiento no hubiese afectado o alterado las boletas previamente grabadas en la máquina.

En tal sentido, Teresa Ovejero, secretaria del Tribunal Electoral de Salta, reconoció no solo la falta de capacitación de la gente, sino también de los técnicos que acompañaron la jornada y señaló que los propios capacitadores “informaron que durante el viernes por la tarde y el sábado todo el día concurrió muy poca gente a capacitarse”. La funcionaria atribuyó parte de la responsabilidad a la empresa Magic Software, compañía proveedora de la tecnología.

Todos estos hechos han traído como principal consecuencia la desafortunada apreciación del voto manual como sistema idóneo de sufragio, en tiempos en que las comisiones electorales del mundo no dudan en implementar algún tipo de tecnología en sus procesos. Ante este retroceso, el problema  no son los salteños, más bien una tecnología deficiente mal aplicada.

Una de las garantías que debe proporcionar un proveedor de tecnología en unas elecciones es principalmente, la superación de los problemas del voto manual, como retrasos y colas. Además, el voto electrónico debe ofrecer rapidez, confianza y veracidad, entre otros beneficios. De hecho, en la región hay ejemplos positivos, como Brasil y Venezuela, ambos con participaciones cercanas al 80% en sus pasadas elecciones presidenciales.