Una filtración informática aumenta la desconfianza sobre la urna electrónica de Salta

Foto: Blog de Javier Smaldone

A un mes de transcurridas las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) de Argentina, las dudas sobre el sistema electoral de la provincia de Salta no dejan de ser una constante. Primero por los problemas que ha sufrido la urna electrónica utilizada en esta localidad desde hace varios años, y segundo por el deficiente resguardo del material tecnológico que se hizo posterior a los comicios.

Un hacker que se identifica como Prometheus, logró obtener un CD con el código fuente o software de las urnas de votación de la empresa MSA, y lo filtró a través de las redes sociales, configurando así, sino el más importante fallo de seguridad en esta región, al menos el más riesgoso de cara a las próximas elecciones legislativas de octubre.

De acuerdo a las versiones ofrecidas por la justicia, el CD contenía material informático vinculado a la urna electrónica, por lo que solicitó informes al Tribunal Electoral en busca de precisar el material faltante y las circunstancias en que se detectó la ausencia.

En medio del escándalo y las informaciones que circulaban sobre que el software filtrado era el mismo usado en las primarias de agosto, el Poder Judicial de la provincia negó las acusaciones y respondió “que no se trata del código fuente de las máquinas de voto electrónico que se emplea en la provincia”.

Sin embargo, diversos expertos procedieron a comparar el contenido difundido en internet con el de los CDs que usaron los equipos en las últimas Paso salteñas, y concluyeron que se trata del mismo software. Este proceso fue supervisado por Alfredo Ortega, doctor en Informática e investigador de la firma checa Avast, y por Patricia Delbono, perito forense de informática y miembro del Consejo Profesional de Ingeniería de Telecomunicaciones, Electrónica y Computación (Copitec).

A la luz de los hechos, la administración electoral enfrenta un grave problema, pues no solo se afectó la percepción ciudadana sobre las instituciones que pueden proteger adecuadamente el material crítico de la urna electrónica que usa la región, sino que los electores pueden pasar factura dejando de asistir a futuros procesos electorales por la desconfianza que generan fallos de seguridad de este tipo.

Al momento, tanto la empresa como las autoridades se han refugiado en manifestar que no hubo una filtración sino un robo de material, y que la sustracción del CD no afecta las venideras elecciones, ya que con los mismos solo se puede encender las urnas, pero no acceder al código fuente.

Pese a esto, más allá del alcance que tenga la información ventilada en internet, nuevamente la realidad se vuelve contra la urna electrónica de Salta. En muchas de las jornadas comiciales ha presentado problemas –fallas de máquinas, violación a cadena de custodia del material-, negando al electorado contar con equipos que blinden el proceso, y ahora se presentan violaciones de seguridad que ponen en riesgo la credibilidad del organismo y el sistema, los cuales a la fecha no han sido abordados tanto para ser resueltos como para mitigar los daños en la confianza de los votantes.

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Córdoba marcó pauta en el uso de voto electrónico en Argentina

El voto electrónico tuvo una positivo resultado en Marcos Juárez y La Falda, municipios de la provincia de Córdoba en Argentina (Foto: www.diaadia.com.ar)

El voto electrónico tuvo una positivo resultado en Marcos Juárez y La Falda, municipios de la provincia de Córdoba en Argentina (Foto: http://www.diaadia.com.ar)

Las recientes elecciones en diversas provincias de Argentina, no solo permitieron consolidar el sistema democrático de la nación, sino definir un marco de referencia sobre el uso de voto electrónico en el país.

Durante la jornada para renovar las autoridades ejecutivas y legislativas del 5 de julio, dos tecnologías electorales fueron puestas a prueba, son los casos de Buenos Aires y Córdoba, regiones donde diferentes modelos de sufragio electrónico debutaron con marcadas diferencias.

Mientras en Córdoba, específicamente en los municipios de La Falda y Marcos Juárez, se empleó la tecnología provista por la trasnacional Smartmatic, que automatiza la fases vitales del voto: captación, conteo, totalización y transmisión; en la capital argentina se optó por la Boleta Única Electrónica (BUE) de la local MSA (Magic Software Argentina), que solo mecaniza el escrutinio.

A la luz de los resultados recogidos por las autoridades comiciales y los medios de comunicación, se evidencia que al tiempo que en las dos municipalidades cordobeses el proceso de votación transcurrió de manera prolija y rápida y los resultados fueron presentados 45 minutos al cierre de las mesas; en Buenos Aires se registraron irregularidades antes y durante los comicios, al punto que 532 mesas quedaron sin escrutar por fallas en la transmisión.

Estos resultados fueron discutidos por autoridades y asociaciones civiles. Por ejemplo, Luis Rubio, vocal del Tribunal Superior, al referirse al modelo electrónico usado en Buenos Aires, dijo que “quedó a la madrugada cerca de un 12 por ciento de votos sin escrutar y nadie dijo nada”, y el gobernador José Manuel de la Sota también reconoció que el conteo de la boleta única torna más lento el escrutinio”.

Caso contrario, la secretaria del Tribunal Electoral Provincial de Córdoba, María José Páez Molina, señaló que “el mecanismo (de voto electrónico) se desarrolló con total normalidad, conforme se lo había previsto y sin problemas para los electores”. El vocal del organismo, Jorge Namur, añadió que el éxito de la jornada permite anticipar la extensión a toda la provincia del voto electrónico.

Un aspecto positivo en ambos procesos electorales es la disposición de la población al uso de tecnología para sufragar. La organización Córdoba Transparente, que efectuó la observación del proceso electoral en La Falda, señaló que la encuesta realizada el día de las elecciones arrojó que 92% de la población consideró que el voto electrónico asistido por máquinas fue fácil de usar y el 89% afirmó que el sistema es rápido. En Buenos Aires, más del 70% señaló que el sistema electrónico es más ágil que modelo manual.

Pasada la jornada, Córdoba debutó sin dejar dudas sobre el voto electrónico que eligió para sus ciudadanos, pero Buenos Aires tiene trabajo por delante: la búsqueda de una tecnología que garantice el proceso, y automatice el sufragio y no solo el escrutinio. La pauta marcada en la Falda y Marcos Juárez, le puede servir de guía.

Boleta Única Electrónica bajo la lupa

elecciones-argentina21Las recientes elecciones provinciales realizadas este 5 de julio en Argentina, pusieron a la Boleta Única Electrónica (BUE) en el centro de la atención. Si bien su desempeño mostró ciertos aspectos positivos, como la aceptación de la ciudadanía y una mejora en el tiempo de procesamiento de votos en comparación al voto manual, el protagonismo de esta tecnología permitió apreciar algunas arrugas que hay que analizar con detenimiento.

Apenas 48 horas antes de las elecciones, un grupo de expertos emitió un documento donde reveló que la urna electrónica provista por Magic Software Argentina (MSA), podía “ser alterada para que en una misma boleta se sumen votos repetidos para un mismo candidato”.

La denuncia estuvo acompañada del allanamiento de la residencia de un técnico informático que divulgó cómo la filtración de parte del código fuente del software electoral (otra situación irregular previa al proceso) podía alterar los resultados. Joaquín Sorianello detalló que trascendieron “los certificados SSL de los terminales que envían los datos desde las escuelas al centro de cómputos”, los cuales “podrían ser usados para enviar resultados falsos del escrutinio”.

Las autoridades en lugar de tomar medidas en pro de la seguridad, prefirieron acorralar al informático, pues el mismo tribunal que dictó la orden de allanamiento contra Sorianello, esperó dos días después de los comicios para publicar el dictamen que obligó a “bloquear partes de la página web justpaste.it, donde aparecieron publicadas las filtraciones del sistema de seguridad del voto electrónico”.

Transcurridas las elecciones, las dudas no cesan. Mientras algunos candidatos aceptaron que el sistema de boleta electrónica no funcionó bien en toda la ciudad, organizaciones civiles denunciaron que ocurrieron situaciones “de gravedad”. Al menos 532 mesas quedaron sin escrutar por fallas en la transmisión.

Por otro lado, desde la Fundación Vía Libre, Beatriz Busaniche, aseguró que “fallaron todos los resguardos institucionales” en la implementación de la boleta electrónica de MSA.

Busaniche comentó que al cierre de la jornada se evidenciaron situaciones irregulares que no han sido procesadas, como inconsistencias numéricas; que uno de los candidatos que irá al balotaje -Horacio Rodríguez Larreta- se proclamó ganador sin tener información oficial; o la ocurrencia de fallos en los equipos.

Si bien las autoridades defendieron la boleta electrónica que usó Buenos Aires y admitieron las complicaciones, se escudaron en la falta de reclamos formales ante el organismo electoral para no actuar en aras de blindar el proceso. La Secretaria electoral del Tribunal de Justicia, Alejandra Tadei, dijo que tras una audiencia con las agrupaciones políticas “ninguna formuló alguna observación respecto del comicio”.

A pesar del paso hacia adelante que representa la automatización, Buenos Aires debe seguir buscando alternativas para garantizar elecciones más eficientes pero sin comprometer la seguridad y legitimidad del voto.