Ecuador va a las urnas con más dudas que certezas

Foto: Últimas Noticias

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El próximo 19 de febrero Ecuador realizará elecciones generales. Y en preparación para la contienda, el Consejo Nacional Electoral (CNE) realizó el tercer simulacro de la infraestructura comicial y se proclamó preparado.

De acuerdo a las autoridades, para la última prueba previo a los comicios -que se efectuó el 5 de febrero-, se activaron los 1 mil 799 recintos que funcionarán durante la jornada de votación, y se logró comprobar su operatividad.

El presidente del CNE, Juan Pablo Pozo, aseguró que el sistema “está completamente listo” para cumplir con el proceso en el que se elegirá un nuevo Presidente, 137 parlamentarios de la Asamblea Nacional y cinco legisladores al Parlamento Andino.

“Todos los sistemas han pasado por las normas de certificación que hoy tiene el Consejo Electoral, por tanto, la garantía al país es que será un proceso impecable”, destacó Pozo sin detallar los resultados del ensayo. Lamentablemente es poco lo que se conoce sobre cómo funcionó el conteo rápido -que antes hacían a boca de urna las encuestadoras- pero que ahora ejecutará el CNE, y tampoco se ventiló cómo funcionaron los escáneres donados con los que se pondrán en línea las actas de votación.

Los partidos políticos han manifestado dudas sobre el padrón electoral, así como la modalidad del conteo rápido, con el cual se pretende entregar resultados preliminares tres horas después del cierre de las mesas.

Algunos voceros políticos manifestaron sus dudas sobre la selección de las juntas receptoras de votos que serán consideradas para informar resultados extraoficiales, por los riesgos que reviste que las mismas no respondan a una escogencia acorde a la distribución del sufragio en el país.

Además otras organizaciones partidistas han cuestionado que no se hayan hecho auditorías técnicas ni del padrón electoral, ni del sistema. Gilmar Gutiérrez, líder del Partido Sociedad Patriótica (PSP) negó que algún partido haya asistido a las supuestas revisiones realizadas por el CNE.

Pese a las preocupaciones, las cartas están echadas en Ecuador. 12,8 millones de electores están llamados a acudir a las urnas. Tanto los resultados extraoficiales, como el uso de equipos para escanear las actas y trasmitirlas, generan más sospechas que certezas, pero habrá que esperar para valorar un proceso del que dependerá la estabilidad política del país.

Colombia retoma debate electoral al fragor del acuerdo de Paz

Foto: La Opinión

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La paz que parece estar alcanzando Colombia, no solo exige el compromiso de todo el país, sino además reclama cambios institucionales profundos, que incluyen el sistema de votación.

Para llevar tamaña empresa adelante, el Gobierno dio el primer paso, al instalar la Misión Electoral Especial, que fue concebida para hacer las recomendaciones que permitan darle un viraje al caduco y desprestigiado modelo comicial neogranadino.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, formalizó el inicio de actividades del equipo, como parte del cumplimiento del punto número dos del acuerdo de paz firmado -en noviembre pasado- entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Este apartado refiere a la “ampliación” de la democracia, mediante “una mayor transparencia del proceso electoral, que requiere de una serie de medidas inmediatas especialmente en las regiones donde aún persisten riesgos y amenazas, así como de una revisión integral del régimen electoral y de la conformación y las funciones de las autoridades electorales”.

El mandatario colombiano destacó que la Misión tendrá un plazo de tres meses -que vencen en abril- para “elaborar recomendaciones sobre los ajustes normativos e institucionales necesarios para asegurar una mayor autonomía e independencia de la organización electoral, así como para modernizar y hacer más transparente el sistema electoral”.

Debido al desprestigio que el modelo de votación tiene en el país (voto manual y preconteo), las partes delegaron en entes externos e independientes el diseño de lo que podría ser el futuro sistema electoral colombiano, así como la recuperación de la credibilidad de los organismos comiciales.

Específicamente seis de los siete miembros de la Misión fueron nombrados por el Centro Carter, el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria y los departamentos de Ciencia Política de las universidades colombianas Nacional y de Los Andes; mientras el último puesto quedó a cargo de la Misión de Observación Electoral (MOE), una ONG local.

Con esta medida, el país rompe el silencio que mantenía desde 2015 sobre la modernización del sistema de votación. Hasta esa fecha se trabajó de manera intermitente con una comisión asesora para la implementación de la tecnología, llegándose incluso a lanzar una convocatoria internacional que fue respondida por 16 empresas para delinear una prueba piloto de sufragio automatizado.

Pese a estos esfuerzos, la lucha colombiana por reformar el sufragio se ha detenido en variadas ocasiones. Esperemos que este nuevo ímpetu la lleve segura a cumplir la Ley que obliga a automatizar el voto y dejar atrás un sistema que ha arriesgado la voluntad popular en demasiadas oportunidades.

Registraduría colombiana ofrece resultados rápidos

Foto: El Tiempo

Foto: El Tiempo

El plebiscito del 2 de octubre en Colombia no solo sorprendió por los resultados adversos al acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc sino también por la rapidez con la que la Registraduría de Colombia entregó los cómputos parciales.

Según palabras del propio registrador Juan Carlos Galindo Vácha, 55 minutos después del cierre de mesas, se emitió el boletín 11 con 97,88% de los votos escrutados.

Dicho esto, y en aras de generar un debate constructivo que conduzca a mejores elecciones en la región, es importante aclarar algunos puntos sobre el sistema electoral colombiano que inciden en la forma en que se publican resultados.

Plebiscito – Si vs No. El referéndum realizado en Colombia fue el tipo de elección más sencilla que existe. Los votantes marcaron en una papeleta una de dos opciones disponibles: Si o No. Contar los votos en este tipo de contiendas no representa mayor problemas. Sin embargo, es en elecciones más complicadas donde el sistema de conteo manual muestra sus costuras.

Basta recordar lo ocurrido en las elecciones legislativas de marzo de 2010, pues en esa votación debieron pasar varios días para conocer quiénes ocuparían las curules, y luego meses para que los cargos fuesen asignados oficialmente. Lo mismo ha pasado en procesos regionales y municipales.

Cierre de la votación con hora fija. A diferencia de otros países donde la votación se extiende siempre y cuando haya electores dispuestos a participar, en Colombia la votación se cierra a las 4 pm. Además, mientras que algunas naciones tienen que esperar a que todos los centros de votación hayan cerrado, en Colombia, a las pocas horas se pueden comenzar a publicar en línea los resultados parciales.

Resultados oficiales vs pre conteo

Los anuncios realizados la noche de la elección corresponden a un conteo no oficial. Este preconteo es de carácter informativo y carece de validez frente al escrutinio oficial que se divulga semanas después.

Tal y como advierte la misma página web de la registraduría: Acuerdo No 019 de 1994 del CNE: “…los boletines expedidos por la Registraduría tienen mero             carácter informativo y jamás pueden considerarse como documentos electorales que definan una elección…“.

Resultados en línea

La página web de la registraduría reflejó en tiempo real los resultados del preconteo a medida que estos fueron siendo recibidos por las autoridades.

La publicación de resultados definitivamente añade transparencia al proceso. En otros países de la región, como es el caso de Venezuela, las autoridades, antes de dar a conocer públicamente los resultados, los comparte con los actores políticos, de manera que éstos puedan contrastarlos con sus estimaciones. Esto retrasa la publicación de manera significativa, restando credibilidad y dándole un inmerecido protagonismo a los políticos.

A pesar de que la rapidez de estos resultados invite a algunos a manifestarse a favor del voto manual, vale tener en mente un detalle importante. A pesar de la sencillez de la elección, el número de votos nulos (170.946) y no marcados (86.243) es casi cinco veces mayor a la diferencia entre la opción del Si y la del No (53.994). Si bien no hay razones para pensar que haya habido alguna conducta indebida por parte de los operadores que procesaron los votos, estos no deberían tener la potestad de decidir la elección. La exactitud de los resultados es uno de los mejores argumentos que tienen quienes promueven la aplicación de tecnología para registrar el voto.