27 elecciones, cuatro en América Latina, se darán en lo que queda de año

A pesar que ya septiembre está a la vuelta de la esquina, el calendario electoral pendiente es de considerables proporciones, pues involucra la realización de 27 elecciones en cuatro continentes. Cuatro países latinoamericanos irán a las urnas antes del cierre de 2017.

El inventario fue realizado por la Red de Observadores de América Latina y el Caribe, que destaca que en la agitada agenda comicial de lo que resta de 2017, se cuentan 10 elecciones presidenciales, siete legislativas, mientras el resto se divide en unas primarias y jornadas regionales y municipales.

Algunas de las citas se cumplirán de manera simultánea en varios países en un determinado mes, y destaca que cuatro de ellos son latinoamericanos: Argentina, con comicios en agosto y octubre; Chile y Honduras en noviembre y Venezuela con procesos en julio y diciembre. Además en Estados Unidos, Virginia y New Jersey también votarán.

Las justas comiciales en Latinoamérica comenzaron en Argentina, donde en medio de una polémica por la asignación de un contrato para el conteo provisorio -por sospechas de tráfico de influencias y licitación engañosa- se adelantaron las elecciones Primarias Abiertas Obligatorias y  Simultáneas (Paso) el 13 de agosto y en octubre la votación será parlamentaria.

Por su parte, Venezuela revalidará el uso del voto electrónico. Tras haber convocado la votación de la Asamblea Nacional Constituyente para el pasado 30 de julio, las autoridades están convocando para elecciones regionales en octubre.

Además en noviembre coincidirán las presidenciales de Chile -el día 19- y de Honduras -previstas para el 26. De esta última, llama la atención el escándalo develado por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), al poner en duda a la compañía, Mapa Soluciones, y otras relacionadas, en el manejo del sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Trep) y el Sistema Integrado de Escrutinio y Divulgación de Resultados (Siede). Todas están siendo investigadas por irregularidades en el otorgamiento de varios contratos, lo que además salpica la gestión de la actual directiva del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

En el caso chileno, la elección planificada para el 19 de noviembre podría ser usada como punto de partida para la renovación de su sistema de votación. El país sufre en la actualidad una fuerte apatía electoral, que ubica la abstención alrededor de 60%, lo que lleva a los expertos a coincidir que la nación debe hacer esfuerzos por tecnificar su sufragio.

Sobre Estados Unidos, destaca que el 7 de noviembre dos de sus estados probarán, una vez más, los diversos modelos de voto electrónico de los que dispone. Virginia y New Jersey podrían evidenciar la necesidad de renovar software y hardware (algunas zonas de esta nación muestran rezago en la actualización), pero también volverán a ser ejemplo de las ventajas de seguridad, facilidad y rapidez que reviste el uso de tecnología.

En el resto del mundo, India inició el rally electoral con presidenciales el 25 de julio. Este misma votación se dará en Ruanda (4 de agosto), Kenia (8 de agosto), Singapur (sin fecha definida en septiembre), Nueva Zelanda (23 de septiembre); Liberia (10 de octubre), Kirguistán (19 de noviembre) y Eslovenia en un día sin definir de diciembre.

Todas y cada una de estas justas comiciales serán una gran oportunidad para la tecnología electoral, ya que al tiempo que Venezuela y Estados Unidos confirmarán su elevado estatus en el voto electrónico, otras naciones tendrán que seguir presionando para avanzar en la modernización o deberán fortalecer sus procesos de selección de empresas para tecnificar la votación.

Tecnología electoral de Salta (Argentina) vuelve a fallar

En Salta hay preocupación por funcionamiento de las urnas de escrutinio automatizado.

En Salta hay preocupación por funcionamiento de las urnas de escrutinio automatizado.

Las malas noticias sobre la boleta electrónica se han hecho recurrentes en la provincia argentina de Salta. Ya en procesos electorales de 2008 y 2013 se habían registrado numerosos inconvenientes con la tecnología empleada. Desafortunadamente, estas malas experiencias no sirvieron de escarmiento y durante las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) de este 12 de abril, múltiples fallas de las máquinas ensombrecieron los resultados de la jornada.

En las PASO, centenares de equipos presentaron diversos tipos de inconvenientes, y como cabe esperarse, dirigentes políticos denunciaron fraude y solicitaron rescindir el contrato a la compañía que se encargó de proveer y preparar la tecnología de cara a futuros procesos comiciales.

La formalización de la petición estuvo a cargo de la principal coalición opositora que encabeza Juan Carlos Romero, del Frente Renovador. En el documento entregado al Tribunal Electoral se expone que la urna electrónica “vulnera la universalidad, obligatoriedad y el secreto del sufragio y se muestra permeable al despliegue de maniobras fraudulentas…”.

Específicamente se denuncia que, por ejemplo, de las 1.188 urnas que se utilizaron en la capital Salteña, se tuvieron que sustituir 299 (25%). Además, reclaman que hubo equipos con software no autorizado que estuvieron al servicio de la elección, y que de las 5.700 máquinas empleadas, apenas se sellaron con un sistema de seguridad a 2.862. También se alerta sobre fallas de las impresoras, lo que impidió la impresión de decenas de actas de apertura y cierre, así como retrasos por una deficiente capacitación de los técnicos.

Lo ocurrido en las PASO vuelve a poner bajo observación el funcionamiento de la urna electrónica provista por la empresa local MSA (Magic Software Argentina) y, sobre todo, preocupa por el desempeño que pueda tener en las elecciones generales del 5 de julio en la Ciudad de Buenos Aires, donde se utilizará la misma tecnología, pero con más del doble de electores. Ya lo dijimos recientemente cuando en la licitación –con marcados vicios y decisiones arbitrarias- se adjudicó a MSA, a pesar de ser la oferta más costosa y contar con la menor experiencia. Además, aunque éste sistema se ofrece como voto electrónico, en realidad apenas automatiza el escrutinio, y mantiene la debilidad del sufragio manual.

La seguidilla de malas experiencias en Salta exige la revisión del sistema provisto por MSA, no solo por resguardar el voto de cada argentino, sino por la confiabilidad y legitimidad que luego reciban los representantes electos.

 

El extraño caso de las elecciones en Salta

Foto: votoelectronico.org

Foto: votoelectronico.org

El pasado mes de octubre se realizaron dos elecciones en Salta, Argentina: las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) automatizadas del 6 de octubre, donde se determinaron las candidaturas para los cargos nacionales; posteriormente el 27 del mismo mes se realizaron -de forma manual- las elecciones legislativas. ¿Y qué paso?

El 6 de octubre, la elección se celebró con una promocionada logística de voto electrónico, y 60% del padrón de votantes atendió a la convocatoria. En cambio, en los comicios manuales del 27 de octubre acudió a sufragar el 73% del registro electoral.

Para algunos, este es un indicador claro de que Salta ha sido un mal experimento en cuanto a la implantación del voto electrónico. La senadora nacional por Salta, Sonia Escudero, explicó que una de las deficiencias de ese sistema electrónico de votación es que no está adaptado a la realidad social de esa localidad. Asegura que para votar con ese tipo de máquinas en específico hay que estar familiarizado con el uso de computadoras. Por su parte, el diputado provincial por el Frente Salteño, Javier David, alertó al propio Tribunal Electoral sobre la falta de capacitación del electorado y denunció el mal funcionamiento de los equipos de votación el propio día de la elección.

Sumado a estos inconvenientes, la inexperiencia del proveedor se evidenció en la deficiente capacitación técnica de los operadores de las máquinas, que no pudieron enfrentar las contingencias de forma óptima. Así lo argumentó el diputado David, quien comentó que cuando las máquinas dejaron de funcionar y debieron ser reemplazadas por otras, las autoridades de mesa no tenían cómo asegurarse que el mal funcionamiento no hubiese afectado o alterado las boletas previamente grabadas en la máquina.

En tal sentido, Teresa Ovejero, secretaria del Tribunal Electoral de Salta, reconoció no solo la falta de capacitación de la gente, sino también de los técnicos que acompañaron la jornada y señaló que los propios capacitadores “informaron que durante el viernes por la tarde y el sábado todo el día concurrió muy poca gente a capacitarse”. La funcionaria atribuyó parte de la responsabilidad a la empresa Magic Software, compañía proveedora de la tecnología.

Todos estos hechos han traído como principal consecuencia la desafortunada apreciación del voto manual como sistema idóneo de sufragio, en tiempos en que las comisiones electorales del mundo no dudan en implementar algún tipo de tecnología en sus procesos. Ante este retroceso, el problema  no son los salteños, más bien una tecnología deficiente mal aplicada.

Una de las garantías que debe proporcionar un proveedor de tecnología en unas elecciones es principalmente, la superación de los problemas del voto manual, como retrasos y colas. Además, el voto electrónico debe ofrecer rapidez, confianza y veracidad, entre otros beneficios. De hecho, en la región hay ejemplos positivos, como Brasil y Venezuela, ambos con participaciones cercanas al 80% en sus pasadas elecciones presidenciales.