Colombia sorprende anunciando diseño de piloto para voto electrónico

En los últimos años, Colombia ha sorprendido en materia electoral, pero no siempre de la mejor manera. Resultados de comicios tardíos, denuncias de irregularidades y retrasos en la modernización del sistema de votación han empañado muchos procesos; y aunque las autoridades han emprendido diversos proyectos para superar los problemas, ninguno se ha cristalizado.

Es el caso de la conformación en 2013 de la comisión asesora para la implementación  de tecnología electoral. Luego de la escandalosa elección regional, donde decenas de denuncias por fraude y vicios minaron al sistema comicial, la Registraduría Nacional dio paso a un proceso de consulta y análisis para modernizar la votación, que incluso abarcó una convocatoria internacional que fue respondida por 16 empresas para delinear una prueba piloto de sufragio automatizado.

Pese a los avances mostrados, esta comisión no concretó ninguna acción y el Gobierno optó por instalar en 2017 la Misión Electoral Especial, la cual fue concebida para hacer las recomendaciones que permitan darle un viraje al caduco y desprestigiado modelo comicial neogranadino.

En esa oportunidad el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, formalizó el inicio de actividades del equipo, como parte del cumplimiento del punto número dos del acuerdo de paz firmado -en noviembre pasado- entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El mismo refiere a la “ampliación” de la democracia, mediante “una mayor transparencia del proceso electoral”.

Hasta ese momento, el camino seguido por Colombia para transformar su sistema de votación venía siendo informado al país, cumpliendo con los estándares exigidos a la hora de introducir cambios en materia de derechos humanos, caso la participación política.

Sin embargo, el registrador nacional Juan Carlos Galindo ha roto con esta práctica al anunciar que el organismo “ya tiene diseñado un plan piloto de votación electrónico para ser implementado”.

La declaración toma por sorpresa al país, pues si bien está en funciones la Misión Electoral, que en abril pasado entregó una serie de propuestas para modernizar el voto, el uso de la tecnología electoral sigue supeditado a la Ley que desde 2004 normó la automatización de las elecciones, pues el documento del equipo especial no alude a cambios tecnológicos, sino a elementos referidos a la organización y financiamiento de elecciones.

Galindo indicó que el piloto no se ha aplicado por la falta de presupuesto, pero no ofreció detalles sobre la fórmula ideada para poner a prueba el sufragio electrónico en Colombia.

La última vez que se habló en esta nación de probar la tecnología fue en 2013, cuando la comisión asesora propuso automatizar el sufragio en 93 circuitos, de forma que un importante número de electores experimentara con los dos modelos sugeridos: la tecnología LOV (Lectura Óptica del Voto), basada en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los votos a fin de contarlos automáticamente; y el Registro Electrónico Directo (DRE, por sus siglas en inglés), que son máquinas con pantalla táctil que permiten ejercer el sufragio, almacenar los votos, totalizarlos y transmitirlos a un centro de cómputo. Estos equipos también tienen la capacidad de emitir comprobantes físicos de las selecciones que hagan los votantes.

Lo dicho por Galindo enciende las alarmas, ya que no se conoce si el piloto diseñado responde a las características delineadas en 2013, o se trata de una nueva prueba, cuyo alcance y condiciones solo manejan las autoridades.

Está visto que cualquier análisis, piloto o implementación de tecnología electoral requiere de la más amplia consulta e información de los actores políticos y la ciudadanía, porque la transparencia en la adopción es tan vital como que el modelo automatizado escogido responda a las necesidades del país. Colombia debe avanzar en material comicial, pero la Registraduría tendrá que mostrar todas sus cartas para alcanzar la credibilidad.

 

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México probará voto electrónico diseñado en el país

mexEl Instituto Nacional Electoral (INE) mexicano se trazó el objetivo de automatizar el sistema comicial de la nación para 2018. A tres años de la fecha, son variados los obstáculos que debe afrontar el organismo, pero a propósito de las elecciones federales –de este 7 de junio- el ente presentará un modelo de voto electrónico diseñado y construido en el país.

La prueba piloto no vinculante que será desplegada en los Distritos 02 de Chihuahua; 04 de Hidalgo y 03 de Aguascalientes, busca ser el punto de quiebre que permita a México cerrar la brecha tecnológica-electoral que arrastra frente a sus pares latinoamericanos.

De acuerdo al INE, el sistema que pertenece al organismo fue construido y producido por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), siguiendo “los cánones y protocolos internacionales”.

La información adelantada muestra que México copió algunas de las mejores prácticas de voto electrónico en el mundo. Un ejemplo es que las máquinas de votación tienen la capacidad de imprimir un comprobante del voto en papel, garantía electoral de la que fue precursora Venezuela. Además se conoció que los equipos disponen de una pantalla donde los electores marcarán sus selecciones, y al final de la jornada imprimen las actas con los resultados, que inmediatamente después podrán ser transmitidos al centro de cómputo.

La experiencia fue diseñada para que en los tres estados escogidos para la prueba, los electores luego de votar en los comicios federales –donde se disputarán 1.996 cargos entre diputados nacionales y locales, alcaldes y jefes de delegación- puedan interactuar con las 1.500 máquinas distribuidas en tres distritos, y constatar la sencillez del proceso, así como las garantías que ofrece.

El Director de Estadística y Documentación Electoral del INE, Gerardo Martínez, señaló que aunado a los beneficios técnicos que ofrece el voto electrónico, México quiere aprovechar la reducción de costos que supondría adoptar la tecnología, ya que los primeros cálculos del organismo refieren que de los 56 centavos de peso (equivalentes a 0,036 dólares) que actualmente cuesta cada sufrago en papel, se pasaría a 3 centavos de peso (0,0019 dólares).

La apuesta del ente comicial, es que tras la prueba de voto electrónico, tanto los electores como los actores políticos sirvan de replicadores de los beneficios de la automatización, de forma que las autoridades impulsen la adopción de la tecnología, la cual necesita una reforma legal que habilita el uso de máquinas de votación, y la aprobación del presupuesto para la producción de los equipos y el cumplimiento de etapas vitales como la campaña informativa, capacitación de técnicos y electores, simulacros, entre otros.

Puerto Rico apuesta a la automatización y Guatemala se estanca

PUERTO-RICO--Entra-en-vigor-este-a-o-la-nueva-Ley-ElectoralMientras la automatización comicial ya cuenta con plataforma jurídica en Puerto Rico, en Guatemala se descartó aplicar avances durante 2015. Y es que recientemente entró en vigor la Ley Electoral del Estado Libre Asociado, instrumento con el que la nación puertorriqueña impone a las autoridades electorales iniciar el proceso de implementación del voto electrónico, al tiempo que las guatemaltecas pusieron en el congelador cualquier decisión relacionada con esta materia.

Hasta ahora se conoce que la meta de Puerto Rico para estrenarse en el uso de la tecnología electoral serían los comicios generales de noviembre de 2016, con lo cual la nación tiene un rango de casi dos años para que la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) equipare a la isla a los países de la región que lideran en automatización, Brasil y Venezuela, y se aleje al mismo tiempo de casos como Guatemala, el cual pese a padecer por décadas las falencias del voto manual, descartó aplicar cualquier avance para los comicios de este año.

Al enfocarnos en Puerto Rico, es necesario recordar que para contar con procesos comiciales eficientes y transparentes, la automatización es un paso vital, pero no suficiente. Una serie de condiciones son imprescindibles para que los procesos se lleven a cabo de tal manera que el ciudadano perciba que los resultados son la fiel representación de la voluntad popular.

En primer lugar, es indispensable un proceso de licitación transparente y pulcro que despeje cualquier duda sobre la idoneidad de la empresa escogida. Además, es preciso contar con autoridades electorales con capacidad técnica y gerencial y que cuenten con credibilidad ante la opinión pública. También resulta imperativo contratar a una empresa con tecnología de punta y probada experiencia en el despliegue de soluciones electorales automatizadas.

Partiendo de estos elementos fundamentales, Puerto Rico tiene frente a sí un reto de grandes proporciones que debe ser atendido como lo indica la norma: siguiendo los pasos que garanticen el proceso de selección y aplicación de la tecnología, así como la realización de pruebas pilotos y de una campaña informativa, de manera que el modelo de voto electrónico que se seleccione responda a las exigencias técnicas y logísticas del país, pero también a las expectativas y necesidades ciudadanas.

Tanto Puerto Rico, como la misma Guatemala una vez supere las barreras que la separan del desarrollo, tienen desafíos variados, pero será necesario que los entes electorales cuiden todos los aspectos que conlleva la automatización. La tecnología puede ser utilizada para facilitar todas las actividades comiciales, pero el uso correcto y masivo será lo que marque la diferencia frente a los procesos manuales.