República Dominicana se prepara para simulacros

La Junta Central Electoral (JCE) de República Dominicana anunció que ha programado una serie de pruebas y simulacros del voto electrónico que estima usar en las elecciones primarias que realizará este año, de cara a los comicios de 2020. Aquí la nota.

 

Anuncios

República Dominicana a las puertas de otro fallo electoral

Implementar el voto electrónico exitosamente no es fácil. Los países que han implementado eficientemente lo han hecho tras una extensa planificación, que involucra numerosos pasos intermedios y mucha asesoría técnica experta. Lamentablemente, otros países que, saltándose pasos, etapas y exigencias clave del proceso, pretenden llevar a buen término tamaña empresa. Uno de estos países es República Dominicana.

Esta nación usará el 6 de octubre –fecha de las primarias obligatorias de cara a los comicios generales de 2020- un modelo de sufragio automatizado que poco tiene que ver con la tecnología especializada que se emplea actualmente en el mundo, y que en países con marcada experiencia, como Brasil, Estonia, o algunos condados de Estados Unidos, entrega resultados transparentes y seguros.

La información ofrecida por la misma Junta Central Electoral (JCE), arroja que la nación ha decidido avanzar en la automatización sin tomar las previsiones técnicas, logísticas y de seguridad necesarias, por lo que podría volver a errar en el uso de tecnología electoral.

Como se recordará, en las elecciones generales de 2016, ocurrieron fallas que pusieron en duda la credibilidad de los resultados, supusieron un daño patrimonial y afectaron la institucionalidad democrática.

Sin embargo, ahora se conoce que Dominicana se estrenará en el voto electrónico usando software y hardware que no fue concebido para automatizar elecciones. Por ejemplo, mientras el programa informático  fue desarrollado por la JCE sin que se hicieran las pruebas que blinden su funcionamiento, los equipos adquiridos en una licitación exprés -que convenientemente fue calificada de urgente- no son de uso especializado para votaciones. Según se ha colado en la prensa de ese país, serían máquinas para usos comerciales sin las especificaciones propias para una elección.

Encontrar el modelo automatizado más acorde a un país puede ser arduo. Pero la democracia lo vale. El criterio imperante debe llevar a la adquisición de un sistema que garantice la seguridad, secrecía y transparencia del sufragio. También debe proporcionar las ventajas del voto electrónico: seguro, rápido y auditable.

Para cumplir con este requisito, es vital adelantar una licitación apegada a los más elevados estándares. Es decir, que considere una convocatoria internacional de proveedores de tecnología electoral, que prueben su experiencia en la materia y que sean capaces de ofrecer un modelo de voto electrónico flexible y ajustado a las necesidades legales, técnicas, financieras e incluso, de idiosincrasia de la nación.

A esto hay que sumar que los equipos a ser comprados, estén diseñados exclusivamente para la votación y el escrutinio.

Al parecer, República Dominicana, en lugar de estar orientando sus esfuerzos y recursos a proveer a su electorado del mejor voto electrónico posible, se ha decantado por tecnología que la coloca a las puertas de un nuevo traspiés electoral.

República Dominicana y Honduras le dan una oportunidad al voto electrónico

En República Dominicana el conteo de votos será automatizado. Fuente: www.voto-electronico.org

En República Dominicana, las elecciones primarias serán automatizadas. Fuente: http://www.voto-electronico.org

República Dominicana y Honduras, respectivamente, tomarán el camino de unas primarias y una reforma legal para dar a sus electores una forma más efectiva y segura de votar.

En el caso dominicano, las internas de octubre próximo serán el marco de la implementación de un modelo de sufragio automatizado diseñado por la Junta Central Electoral (JCE), que tomó como ejemplo las mejores prácticas de voto electrónico de la región.

La decisión de los cinco partidos que participarán en las internas, obedeció a los resultados de las pruebas de funcionamiento aplicadas a la tecnología, donde se demostró “la no trazabilidad y la no correlación de datos del elector; y la verificación del código fuente del módulo de votación y de la funcionalidad del software”.

Además, las organizaciones partidistas pactaron que se efectúe una auditoría al software, al kit electoral y a las urnas de votación.

La expectativa sobre cómo operará el voto electrónico la definió Guillermo Moreno, representante Alianza País, uno de los partidos dominicanos, quien expresó: “Lo que resulte de las primarias nos permitirá tomar una posición en torno a si aceptamos o no la modalidad para las elecciones del año 2020”.

Es necesario recordar, que República Dominicana vivió hace pocos años un escándalo que aún genera suspicacias. El hecho ocurrió cuando la JCE reconoció que en las elecciones generales de 2016 sucedieron fallas que alteraron el conteo electrónico, y que además supusieron un daño patrimonial y una afectación institucional, cuyas proporciones aún se desconocen.

En esos comicios, la JCE contrató a la española Indra Sistemas para proveer tecnología de identificación biométrica y escrutinio automatizado. Los resultados fueron claramente negativos al presentarse inconvenientes técnicos y de funcionamiento, tanto en los equipos para captar la huella dactilar de los votantes, como en las máquinas para contar los sufragios. La falta de experiencia de la empresa en ambas tareas, y la precaria labor del ente comicial pasaron factura.

Pese a esto, los partidos políticos, conscientes de que la tecnología es necesaria para proveer al país de un sistema de votación robusto y seguro, han acordado automatizar las elecciones internas, y será la ocasión que tendrán las autoridades para mostrar a los electores que siguiendo protocolos de implementación seguros, el voto electrónico blinda la voluntad popular.

La reforma avanza

En paralelo, en Honduras se avanza en la reforma electoral que está en debate desde el año pasado. En una primera etapa se aprobaron importantes elementos que contemplan la transformación de los organismos comiciales, pero ante la necesidad de fortalecer la democracia, se está discutiendo retomar los debates para profundizar los cambios y permitirle al país contar con un sistema de votación que resguarde el voto.

Al momento se ha ventilado que se abordarán temas complejos como el sufragio militar y el número de diputados, pero también el voto electrónico y la segunda vuelta.

La decisión de incluir la automatización se debe a la necesidad de corregir los vicios que han aquejado al sistema manual hondureño, que además son los que se repiten en todas las naciones que lo usan: inconsistencias numéricas, actas con fallas, voto doble y retrasos en la entrega de resultados, entre otros.

La tecnología disponible en la actualidad permite suplir todas las exigencias técnicas y logísticas, y hasta de idiosincrasia que demande un país, pero más importante, está pensada para garantizar los principios de igualdad, secreto de la votación y libertad de sufragio, así como la participación efectiva de toda la población, la protección eficiente de los datos, la transparencia y la fiabilidad del escrutinio.

Con todas las opciones disponibles, República Dominicana y Honduras iniciaron el camino para actualizar sus sistemas. De las autoridades de ambas naciones dependerá que los electores vayan a las urnas seguros de que su voluntad contará.