Bolivia votará en octubre con medidas sanitarias

En Bolivia el voto manual afecta la fase clave del escrutinio y totalización.

Bolivia acudirá a las urnas este 18 de octubre para celebrar unos comicios generales que han sido pospuestos dos veces, debido a la pandemia del coronavirus. Las elecciones serán retadoras, no solo a los cuidados para evitar la propagación del virus, sino también por la debilidad institucional que ha demostrado el país.

Al revisar las decisiones del Tribunal Supremo Electoral, se evidencia que aunque se aprobó un protocolo de seguridad sanitaria que busca sortear los riesgos para la salud, no hubo mayores cambios en un sistema que reclama modernización.

Recordemos que en las elecciones pasadas el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), detonó las dudas que generó la crisis que aún arrastra el país. En esas elecciones el TSE suspendió sin explicación alguna el escrutinio provisional durante casi un día.

Aunado a lo anterior, en el empadronamiento de votantes en el exterior también se observaron varias irregularidades. Según un informe elaborado por la organización Transparencia Electoral para América Latina, de acuerdo con opiniones de varios actores, se habrían dedicado mayores esfuerzos de empadronamiento en algunos países que en otros, con una tendencia a un mayor incremento de votantes en los países que históricamente votaban al oficialismo.

En este sentido, la organización ha formulado recomendaciones para mejorar el comportamiento electoral en el exterior, y evitar irregularidades y cuestionamientos en las elecciones del próximo 18 de octubre.

Transparencia Electoral les sugieren al Tribunal Electoral elaborar herramientas para el monitoreo de campaña, con el fin de evitar que los funcionarios de la embajada incurran en realizar campañas electorales con recursos estatales y de su condición de funcionarios.

Adicionalmente, Leandro Querido, director de la organización, les propuso evaluar algún tipo de innovación o de incorporación de tecnología en el instrumento de votación en la categoría ‘voto en el exterior’.

Querido recordó que el voto electrónico podría disminuir considerablemente el impacto negativo de las redes clientelares tan presentes y documentadas en el informe que presentó. “Si los electores pueden votar desde su celular o desde otro tipo de dispositivo, los condicionamientos denunciados podrían reducirse considerablemente. Además, podría reforzar los incentivos de participación en un contexto sanitario complejo signado por el miedo a contraer el COVID-19”, manifestó Leandro.

Argentina y Costa Rica retrasan la automatización electoral

mediumNaciones como Brasil y Venezuela son referencias mundiales en automatización electoral ya que suman años de exitosos procesos electorales apalancados en tecnología. En contrapartida, hay países que a pesar de sufrir las falencias y problemas del sufragio manual, han optado por dilatar el proceso de modernización de sus sistemas comiciales.

Son los casos de Argentina y Costa Rica. El primero durante 2016 avanzó en el objetivo de instaurar un sistema automatizado en el ámbito nacional, pero pese a los esfuerzos no consiguió definir el cambio; y el segundo hizo foco en la tecnología electoral, sin concretar ninguna medida.

Sobre Argentina, hay que decir que aunque pasó meses debatiendo una reforma electoral cuyo eje central era la adopción progresiva de la Boleta Única Electrónica (BUE), el proyecto fue neutralizado en el Senado.

El diario porteño La Nación, editorializó sobre el tema, poniendo de relieve las principales contradicciones de los cambios legales en materia electoral: una opinión pública que los reclame, y una clase política que los apoye. Destacó que si bien el Gobierno no generó un buen clima de opinión que presionara a los decisores, en el senado no estuvieron dispuestos a ceder “la manipulación de las boletas” que permite el voto manual.

A esto se une que la norma propuesta por el Gobierno sobre la instauración de la BUE, que es el  modelo empleado en Salta, ha tenido un desempeño bastante modesto, pues ha sembrado dudas sobre la capacidad que tiene de salvaguardar la voluntad popular.

A su vez Costa Rica decidió postergar la instauración del voto electrónico que tenía programado para 2018, debido a la falta de presupuesto. El decidió plegarse a un informe de la Dirección de Registro Electoral, donde se concluye que “no existe factibilidad económica para este proyecto al menos en el corto y mediano plazo” y que los recursos deben orientarse a otras áreas prioritarias.

Esta nación podría considerar que las experiencias de voto electrónico indican que aunque tiene una alta inversión en su implantación, representa un ahorro a largo plazo.

La apreciación parte de que se requiere desembolsar una considerable suma de dinero en la adquisición del software y hardware, formación del recurso humano y en la capacitación de los ciudadanos, pero los gastos disminuyen considerablemente debido a que los importes para los siguientes procesos se traducen tan solo en mantenimiento de la plataforma tecnológica, no en su adquisición.

Argentina y Costa Rica seguramente retomarán en 2017 el debate. Esa será la oportunidad de profundizar la discusión, porque no solo se trata de dar un paso adelante en el uso de tecnología electoral, sino que a la par se seleccione el modelo automatizado más seguro y efectivo para el país.

 

América Latina dio pasos firmes en 2014 hacia el voto electrónico

Parte de las elecciones 2014 fueron reseñadas en esta infografía por The Economist

Parte de las elecciones 2014 fueron reseñadas en esta infografía por The Economist

El 2014 fue un año de fiesta democrática: 42% de la población mundial –de poco más de 7 mil millones de personas- fue convocada a ejercer el sufragio. El hito comicial se estableció porque 42 países celebraron elecciones, y entre éstos, 10 naciones del continente americano.

El balance muestra a países pioneros como Brasil, que fortaleció su supremacía en automatización electoral, mientras Panamá, Paraguay y Ecuador dieron pasos firmes para modernizar el voto, al tiempo que Costa Rica se preparó para adoptar un modelo de sufragio electrónico.

Las justas comiciales en Latinoamérica representaron una gran oportunidad para la tecnología electoral. Paraguay y Ecuador ejecutaron sendas pruebas pilotos para determinar el modelo automatizado que se adapte a sus necesidades.

En el caso de Ecuador, fue la nación que ejecutó la prueba más compleja, ya que experimentó con dos tecnologías diferentes durante los comicios locales de febrero. En la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas se emplearon equipos de pantalla táctil y capaces de emitir un recibo en papel del voto que fueron provistos por la empresa Smartmatic. La jornada se completó en Azuay, donde utilizaron un sistema de escrutinio electrónico que diseñó la empresa argentina MSA.

Por su parte Paraguay, que se unió a la élite de países con normativa electoral para la implementación del voto electrónico en 2013, anunció que evalúa si repetirá la experiencia del año pasado cuando 17 mil máquinas de votación de tecnología brasileña fueron usadas en diversas provincias, o emprenderá la búsqueda de un modelo de sufragio automatizado alterno.

Costa Rica, en aras de adelantar su proceso de automatización, mostró al país la tecnología que espera adoptar para los comicios de 2016, al permitir que los electores interactuaran -en febrero pasado- con las máquinas de votación diseñadas por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). A su vez Panamá, durante las elecciones generales de mayo, probó la tecnología desarrollada por el Tribunal Electoral (TE), la cual reproduce características de sistemas ya probados en otros países, como es el caso de activar con una tarjeta la máquina de pantalla táctil, la cual despliega las candidaturas y permite sufragar seleccionando las opciones de preferencia.

Finalmente, al tiempo que Brasil ratificó sus esfuerzos en automatización, al confirmar su estatus de gigante del voto electrónico al cumplir exitosamente dos jornadas electorales, Perú se convirtió en el único “punto negro” en un año de éxitos electorales. Esta nación, en lugar de repetir en el uso de los equipos diseñados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), optó por aprobar una licitación poco transparente para el desarrollo del software del sistema automatizado, lo que trajo muchos problemas, y obligará a revisar su aplicación en futuros comicios.