Brasil amplía uso de la biometría para blindar el voto

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Tras 11 años de haber introducido la tecnología biométrica en el sistema electoral –escaneo de huellas dactilares para corroborar la identidad-, Brasil se prepara para iniciar el cierre del ciclo, ampliando su uso. El plan es avanzar en el objetivo de que los casi 148 millones de electores registrados en esta nación, tengan acceso a los equipos que blindan la identificación de los votantes.

Mejor conocida como identificación biométrica, esta herramienta pasó de ser ampliamente utilizada en el mundo empresarial e industrial -por ejemplo para controlar el acceso de personas- a ser adoptada por los órganos de administración electoral. La medida de ampliar la cobertura de la biometría en las elecciones, convierte a Brasil en uno de sus grandes exponentes.

En Brasil, la plataforma comicial está regentada por el Tribunal Superior Electoral (TSE), con lo cual la fabricación de máquinas de votación y administración del sistema de escrutinio y totalización que le permite hoy por hoy disponer de una votación 100% automatizada corre por cuenta de este organismo. Esto abarca las equipos electorales con teclado numérico que registran las huellas previo al acto de elegir.

De acuerdo al TSE, la decisión de usar la biometría partió principalmente de la necesidad de erradicar los delitos asociados exclusivamente al voto doble y la usurpación de la identidad, irregularidades recurrentes en América Latina.

Para hacerle frente, en 2008 comenzaron a ser usadas las máquinas para recoger la huella dactilar antes del ejercer el derecho al sufragio, y poco a poco el TSE fue ampliando su empleo, al punto que por ejemplo, mientras que en 2014 la biometría apenas abarcaba 16,4% del padrón, 23,3 millones de electores, en 2018 cubrió 50% del electorado, que para el momento era de 147,2 millones de personas.

Para seguir ampliando estas cifras, el organismo ha estipulado en diversas regiones la obligatoriedad de registrar las huellas dactilares ante las oficinas regionales. Un ejemplo de ello es Sao Paulo, donde desde el mes de febrero se insta a los votantes a proporcionar sus huellas y así quedar habilitado para votar en los comicios previstos para 2020.

Como se recordará, con el modelo de voto electrónico brasileño, es obligante que el votante presente su documento de identidad al llegar a la mesa de votación, pero en caso de sufragar en una de las ciudades que cuentan con identificación biométrica, en lugar de chequear los datos en un cuaderno electoral, el votante usa una máquina con el dispositivo que permite constatar su identidad.

De esta forma, la acción ilegal de votar por otros o sufragar varias veces, que ha alterado los resultados comiciales en muchas naciones, y menguando la confianza de los ciudadanos en el sistema, está siendo combatida en Brasil, permitiendo a la tecnología biométrica ganar terreno en material electoral.

Con el uso de la tecnología se puede dejar claro que protegiendo la identidad de los electores, se está salvaguardando al voto.

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El Salvador abre el rally electoral 2019 en Latinoamérica

Son 10 países de Latinoamérica, los que tendrán procesos electorales durante 2019. El Salvador será el primero que acuda a las urnas, y lo hará este 3 de febrero, para renovar la presidencia y vicepresidencia de la nación.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE), además de asegurar que está preparado para llevar adelante el proceso de votación, da por descontado que habrá segunda vuelta, la cual está planificada para el 10 de marzo.

 

 

Ficha electoral

  • El TSE registró un padrón electoral de 5.268.411 electores, de los cuales 5.262.463 viven en El Salvador y 5.948 son residentes en el exterior. Esta baja suma de nacionales habilitados para votar en el extranjero se debe a que el organismo comicial anunció que de los 350.638 salvadoreños fuera del país y que están en el registro electoral, la gran mayoría, es decir 344.690 personas, no expresaron su voluntad de votar en esta jornada.
  • En estos comicios presidenciales compiten Hugo Martínez, del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); Carlos Calleja, con la Alianza Republicana Nacionalista (Arena); Nayib Bukele, por la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), y Josué Alvarado, con el partido Vamos.
  • Esta es la sexta elección presidencial desde la firma de los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a doce años de guerra civil (1980-1992).
  • Para esta votación fueron habilitados un total de 1.595 centros de votación, de los cuales 1.465 funcionarán en escuelas.
  • El TSE imprimió un total 5.792.148 papeletas.
  • El TSE estima que el abstencionismo de este 3 de febrero será menor que el que se registró en los últimos comicios presidenciales, en 2014, donde solo acudió a votar 52% de los electores.
  • Entre 50 mil y 60 mil personas han sido capacitadas para integrar las juntas receptoras de votos, las cuales se instalan mínimo con tres personas.
  • Cada voto en El Salvador representa un costo de $5.27.

 

Sistema de votación

En este país centroamericano el sistema de votación es manual y sumamente complicado debido a la incorporación del voto cruzado en 2015; sin embargo, para la celebración de estos comicios, el TSE utilizará, como en otros procesos, un conteo preliminar no oficial.

El escrutinio extraoficial será realizado a través de la digitalización -escaneo- de actas electorales, las cuales serán enviarán hacia el Centro Nacional de Procesamiento de Resultados (CNPRE) manejado por el TSE, el cual procesará los datos y divulgará los resultados preliminares. Este conteo permitirá para indicar una tendencia del ganador; pero el resultado oficial será difundido después del escrutinio final varios días después.

Previo a los comicios se aplicaron tres pruebas a la tecnología que se empleará para poder emitir un boletín preliminar de resultados al final del proceso.

El TSE ha adelantado que podría no cumplirse la transmisión preliminar desde 100 centros de votación, que por estar ubicados en municipios fronterizos o en La Unión, no tienen señal de internet.

El escrutinio definitivo se realizará desde el 5 de febrero, con las actas electorales en físico. El proceso será verificado por los miembros de todos los partidos políticos participantes.

¿Cómo votar?

Malcolm Cartagena, capacitador del TSE, explicó que existen dos formas de votar en esta elección presidencial. Recordó que en la papeleta o tarjetón que deberá marcar el elector, la persona podrá sufragar por el partido que compite de manera individual, o puede escoger partidos que van en coalición.

En este paso crucial podría haber dificultades, pues de acuerdo a Cartagena, los votantes tendrán que marcar la papeleta rellenando un espacio en forma de bandera dispuesto para ello. Advirtió que si se marca o rellena más allá de la línea, se corre el riesgo de anular el voto.

Seguridad

La Policía Nacional Civil (PNC) y el TSE firmaron un convenio de cooperación para el desarrollo del Plan General de Seguridad Electoral. Con el mismo se espera garantizar todas las instalaciones del organismo, el traslado de los paquetes electorales, y el desarrollo de la jornada comicial.

Observación internacional

Superan los  4.500 observadores nacionales e internacionales, los que vigilarán las elecciones presidenciales. En total, 4.524 observadores fueron acreditados por el organismo comicial, de los cuales 2.541 son nacionales y 1.983 extranjeros.

Entre  estos están los integrantes de la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, la cual cuenta con 56 miembros que trabajan sobre el terreno, nueve analistas y varios miembros del cuerpo diplomático, con los que el número total de observadores es de 81.

 

Guatemala y Honduras escogieron el camino de transformar su sufragio

Históricamente Centroamérica ha sido una región de alta conflictividad política. Por ello sus sistemas electorales están llamados a jugar un papel preponderante a la hora de mantener la paz política y social. Si bien esta realidad debería haber impulsado la implementación en los últimos años de modelos de votación seguros y transparentes tanto en Guatemala como en Honduras, las sospechas y los problemas no han permitido avanzar en lo que respecta a confianza electoral.

Este es el escenario que pretenden cambiar ambas naciones desde perspectivas diferentes. Los guatemaltecos han comenzado a llevar adelante un proceso de automatización del voto de sus nacionales residenciados en el exterior, mientras los hondureños lograron concretar el compromiso de un diálogo político acompañado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que incluirá el materia comicial.

En Guatemala, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció que a la fecha son poco más de 155 mil los ciudadanos que viven fuera del país que podrán sufragar en 2019 por los cargos de presidente y vicepresidente, ya que poseen un documento de identidad válido, pero aclaró que solo los residentes en Estados Unidos serán los que estrenen el voto pensado para los electores en el exterior.

En ese sentido, aún no se conocen los detalles de este sistema automatizado que será puesto en marcha. Sin embargo actualmente está activo un primer paso, se trata del proceso de empadronamiento que se puede efectuar en el portal web del organismo: migrante.tse.org.gt, de forma de quedar habilitado para votar.

De cara a la escogencia del sufragio electrónico que será empleado en 2019, hay modelos presenciales y remotos exitosos que pueden fácilmente ser adaptados a Guatemala. Si de votación en línea se trata, como parece ser la opción que está siendo evaluada, Estonia es líder en la materia, ya que en sus más recientes comicios un tercio del padrón participó de manera on line.

Debate necesario

En el caso de Honduras, los cambios vendrán de la mano del consenso. Al menos eso es lo que indica la decisión de los partidos políticos más representativos del país, que firmaron un pacto para la transformación del país apoyados por la ONU.

El debate ya inició. Se da sobre la base de un documento intitulado “Compromiso por Honduras: Reconciliación para Transformar”, el cual instruye la conformación de cuatro mesas de trabajo, y una de ellas se centrará en el proceso electoral de 2017 y la reelección presidencial.

La decisión de incluir los más recientes comicios se debe a la necesidad de corregir los vicios que han aquejado a su voto manual, que además son los que se repiten en todas las naciones que lo usan: inconsistencias numéricas, actas con fallas, voto doble y retrasos en la entrega de resultados, entre otros.

Ante la obligación de doblegar las irregularidades y superar las fallas, los hondureños evaluarán la posibilidad de automatizar su sufragio. La tecnología disponible permite suplir todas las exigencias técnicas y logísticas, y hasta de idiosincrasia que demande un país, pero más importante, está pensada para garantizar los principios de igualdad, secreto de la votación y libertad de sufragio, así como la participación efectiva de toda la población, la protección eficiente de los datos, la transparencia y la fiabilidad del escrutinio.

Con todas las opciones disponibles, Guatemala y Honduras ya iniciaron el camino para la modernización, y podrán escoger el modelo de voto automatizado que mejor les convenga para actualizar sus sistemas. De las autoridades dependerá que los electores vayan a las urnas seguros de que su voluntad contará.