Lituania abierta al voto por internet

Lituanos podrían usar voto en línea similar al que emplea Estonia. Foto: www.2mas2.uy

Lituanos podrían usar voto en línea similar al que emplea Estonia. Foto: http://www.2mas2.uy

Cuando se tiene vecinos decididos a tener la mejor tecnología para garantizar la voluntad popular, es difícil resistirse al cambio. Esto es lo que está viviendo Lituania, país que se encuentra evaluando dar paso al voto por internet, emulando en cierta forma el modelo que usan naciones europeas como Estonia.

Mediante un comunicado, el ministro de Justicia Juozas Bernatonis y el ministro de Transportes y Comunicaciones Rimantas Sinkevičius, anunciaron que presentaron diversas enmiendas legales que buscan instaurar uno de los tipos de voto electrónico más avanzados: el sufragio en línea.

La iniciativa responde a que un estudio de opinión pública reveló que 65% de la población aprueba este mecanismo de votación. De acuerdo a la información hasta ahora ventilada, Lituania, además de revisar la legislación para autorizar la automatización electoral, también estudia el modelo comicial estonio para su aplicación.

Recientemente Estonia dictó cátedra de voto por Internet, pues el pasado 1º de marzo –durante las elecciones parlamentarias – consiguió que 30% de su electorado, es decir 176.328 electores, votaran en línea. Esta nación es la que cuenta con el sistema de sufragio por internet más moderno de la actualidad, al incluso permitir que mediante teléfonos celulares se puede validar la identidad de los electores y firmar electrónicamente los sufragios.

La Comisión Electoral Nacional de Estonia refiere que el éxito del sufragio remoto en el país, se debe a que su uso es opcional y se cumple de manera anticipada a la jornada comicial, mientras que se brindan garantías adicionales como que se pueden emitir tantos e-votos como quiera el elector, pero sólo será contado el último.

Aclara que el sufragio tradicional para todo el padrón y el postal para los residentes en el exterior siguen disponibles para los ciudadanos que prefieren estos sistemas, e incluso que quienes decidan acudir a los centros de votación el día de las elecciones, podrán elegir de manera manual, lo que anularía el e-voto previamente emitido.

Lituania emprendió así una tarea difícil, pero posible, permitir a sus ciudadanos replicar las mejores prácticas de voto electrónico, las cuales además son usadas exitosamente por otras naciones europeas como Suiza –pionera en el sufragio por internet- o americanas como Estados Unidos y Canadá.

Anuncios

Buenos Aires con el agua al cuello, por adjudicación del voto electrónico

BairesBuenos Aires ha puesto a prueba uno de los más importantes principios universales: todo lo que empieza mal, puede terminar peor. Y es que la capital de Argentina, lejos de seguir un proceso transparente y seguro, en la selección y adopción de un modelo de voto automatizado, recorre un camino espinoso, que la tiene con el agua al cuello.

Luego que la ciudad decidiera a finales de 2014 implementar el voto electrónico, y en enero pasado llamara a licitación para implementar el voto electrónico en las primarias del 26 de abril y las elecciones generales del 5 de julio, enfrenta dudas y sospechas desde varios frentes: el proceso licitatorio suma sobre sí varias denuncias, la tecnología electoral seleccionada no automatiza el voto, sino el escrutinio, y el calendario electoral comienza a solaparse.

Los puntos negros del proceso comienzan con la licitación en la que quedó seleccionada la local MSA (Magic Software Argentina) para automatizar las elecciones de los porteños. Desde políticos, pasando por activistas sociales consideraron sospechoso entregar el contrato a una empresa que antes se había relacionado con el Gobierno de la ciudad, y que las condiciones establecidas en la convocatoria fueron diseñadas a su medida, desestimando de entrada a los competidores, por más superiores que fueran.

Para entender las sospechas que se ciernen en la selección, basta mencionar que la trasnacional Smartmatic, segunda empresa que licitó, es conocida por contar con una tecnología que automatiza 100% el sufragio -MSA dispone de un equipo para automatizar solo el escrutinio.

Aunque Smartmatic presentó una oferta de menor valor y ha implementado el voto electrónico en países tan diferentes como Filipinas, Estados Unidos, Bélgica y Venezuela, mientras MSA solo ha trabajado en Argentina –salvo un piloto en una localidad de Ecuador- fue descartada sin miramientos.

Del amaño de la licitación, también hay que sumar que el Gobierno porteño en lugar de asegurar para la ciudad un modelo que realmente automatizara el sufragio, resolvió replicar la tecnología que usa MSA en Salta y Santa Fe, que se conoce como urna electrónica con papeleta inteligente, el cual no es una solución de voto electrónico integral, sino un equipo diseñado para automatizar solo el escrutinio. Es decir, las autoridades prefirieron usar una tecnología que no resuelve los problemas del sufragio manual, en lugar de optar por un modelo que se sirva de todos los beneficios que ofrece el sufragio electrónico.

Por si fueran pocas las denuncias y la tecnología escogida, la implementación también juega en contra en Buenos Aires, y es que cada día son más las voces que advierten de la suspensión de la urna electrónica, debido a que el calendario electoral ya inició y no hay un plan que permita cumplir las etapas claves de la adopción del voto electrónico. Por ejemplo, se alerta que la empresa y las autoridades ya no podrán garantizar el plazo adecuado de capacitación de técnicos y electores para las primarias –al menos tres meses- pues a dos meses de esos comicios, nada se conoce del proceso. No se descarta que se suspenda la automatización para esa jornada.

El panorama en Buenos Aires luce desolador, pero siempre puede haber una luz al final del túnel. El futuro del voto en la ciudad depende de que las autoridades porteñas rectifiquen y adelanten un proceso apegado a los más elevados estándares y no a los intereses políticos, donde la experiencia y capacidad de la empresa de ofrecer un modelo de voto electrónico ajustado a las necesidades legales, técnicas, financieras y de idiosincrasia, sea lo que prive.

América Latina se decanta por un modelo de voto electrónico

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

Un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), muestra cómo la tecnología electoral avanza a paso firme en la mejora de las prácticas comiciales, y además en el fortalecimiento de las garantías que los países y sus ciudadanos requieren para acudir las urnas.

El documento, aunado a destacar que hay “un consenso internacional respecto de la necesidad de implementar de forma gradual y cuidadosa determinadas soluciones tecnológicas orientadas a la automatización de los procesos electorales”, también exalta la penetración del voto electrónico en América Latina, y pone de relieve cómo un modelo automatizado, el Registro Electrónico Directo (Direct Recording Electronic, DRE), lidera la aplicación en la región.

De acuerdo a las indagaciones de la Onpe, países como Brasil y Venezuela -con amplia aplicación del voto electrónico-, así como México (estado de Jalisco) y Perú -con prototipos de sufragio automatizado-, se han decantado por el DRE en lugar de otras modalidades, por beneficios que van desde el fácil uso y adaptabilidad, a la posibilidad de blindar cada etapa del proceso (auditorías) y el potencial de poder automatizar 100% el sufragio (identificación del lector, captación del voto, conteo, totalización y transmisión de resultados).

Este sistema consiste “en marcar los votos directamente en un aparato electrónico mediante una pantalla táctil, botones para presionar o un instrumento similar. La información sobre la votación se almacena en el disco duro de la computadora, en un disquete, disco compacto o tarjeta inteligente”. Se diferencia de otros modelos, ya que transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso, por lo que no requiere conectividad a redes durante los comicios, y viabiliza un escrutinio rápido y seguro al término de la jornada.

Una ventaja que ofrecen algunos DRE, es la de emitir un comprobante en papel de voto, característica denominada “verificación en papel para el elector” (Voter Verified Paper Trail o VVPT); el cual representa un valioso mecanismo que permite al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo, es igual al impreso por la máquina. Esta opción habilita la posibilidad de cotejar los votos impresos con el conteo automatizado reflejado en las actas, ya sea al cierre de la jornada o posteriormente.

La Onpe también alude a que diversas naciones, como por ejemplo Colombia y Ecuador, evalúan actualmente implementar un modelo de voto electrónico basado en el DRE, aunque también estudian el llamado LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los sufragios a fin de contarlos automáticamente, con lo cual es más bien un equipo que automatiza el escrutinio. En la región, el único país que ha marcado distancia y usa parcialmente esta última tecnología, es Argentina.

Tras el recuento, el estudio deja constancia que la tecnología electoral está disponible, y que existen variadas experiencias exitosas de su aplicación, pero llama la atención en la necesidad de que las naciones dispuestas a modernizar su sufragio, sigan protocolos para garantizar una adopción segura y transparente, y no sumarse a la lista de naciones cuyas autoridades arriesgan el voto, al sucumbir a los intereses de pocos.