América Latina con nota regular tras un agitado año electoral

A lo largo de 2018, más de 1 mil 200 millones de personas alrededor del mundo participaron en 110 elecciones en más de 80 naciones.

En América Latina, el año también estuvo movido, ya que 10 países –Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Colombia, Guatemala, Paraguay, México, Perú, Brasil y Venezuela- cumplieron procesos comiciales.

El saldo de los eventos en la región es variado. Mientras algunos sortearon las justas comiciales sin mayores inconvenientes, otros vivieron procesos muy cuestionados.

Brasil

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) obtuvo un nuevo reconocimiento este año por el uso exitoso del voto electrónico.

Estas fueron las sextas elecciones presidenciales automatizadas, en un país que se distingue en la región por sumar más de 20 años empleando exitosamente la tecnología electoral, y dando pasos para mejorarla en cada evento.

En esta jornada, el principal avance fue la biometría, pues hace cuatro años apenas abarcaba 16,4% del padrón, 23,3 millones de electores, y ahora cubrió 50% del electorado, es decir, más de 73 millones de votantes.

Los resultados oficiales, que incluían la opinión de unos 150 millones de votantes, estuvieron publicados en línea a unas pocas horas del cierre de la votación.

Costa Rica

Este país decidió el año pasado retrasar la implementación del voto electrónico por falta de presupuesto, lo que lo obligó a repetir el uso del voto manual. Aunque el proceso no presentó mayores problemas, el uso exitoso de tecnología biométrica para la autenticación de los votantes demostró los beneficios que trae la modernización electoral.

Colombia

Los colombianos votaron en marzo para elegir senadores y miembros de la Cámara de Representantes para el periodo 2018-2022. Los comicios dejaron un balance que debe ser considerado para futuras elecciones, ya que casi un mes después, los electores seguían sin conocer el escrutinio definitivo. En Colombia los anuncios realizados la noche de la votación corresponden a un conteo no oficial. Este preconteo es de carácter informativo y carece de validez frente a la totalización oficial que se divulga semanas después.

Aunque en muchas ocasiones este retraso ha minado la confianza ciudadana, es poco lo que Colombia pueda hacer mientras mantenga un modelo de voto manual que impide agilizar y asegurar un escrutinio transparente al cierre de la elección.

El Salvador

Los salvadoreños están tratando de revertir experiencias pasadas y para las elecciones de diputados a la Asamblea Legislativa en marzo pasado, utilizaron escáneres para digitalizar las actas y un sistema de acopio de resultados para procesar y totalizar las actas. El proceso se cumplió con nota regular, pues la jornada inició con gran retraso.

La misión de observación de la Unión Europea dejó ver algunos de los elementos que debe optimizar este país, pues le recomendó “mejorar la coherencia del proceso de escrutinio de resultados finales, estableciendo criterios claros para la revisión de los resultados en las actas, corrección de errores y apertura de urnas”.

México

Foto: bambapolitica.blogspot.com

Las elecciones mexicanas de julio pasado dejaron un saldo deficiente. Las fallas en los procesos de escrutinio y publicación de resultados ameritan que se revise detalladamente cómo mejorar estos pasos, especialmente cuando se vislumbra que vendrán nuevos comicios a mediano y largo plazo.

En principio, un elemento que deberá ser considerado es el del conteo. En lugar de disponer de un solo mecanismo seguro, rápido y transparente, México utiliza hasta tres. Además del oficial, que tarda semanas en realizarse, aplica dos sistemas paralelos para obtener resultados preliminares, es decir, sin efectos jurídicos.

En el caso de los mecanismos que arrojan datos extraoficiales, se debe decir que a pesar que el conteo rápido funcionó relativamente bien en la carrera presidencial, gracias al amplio margen de diferencia entre los candidatos, la incertidumbre reinó durante días sobre los otros 18 mil puestos en disputa, mientras que el Programa de Resultados Electorales Preliminares (Prep), presentó serios inconvenientes, generando violencia y desconfianza en diversas regiones.

Paraguay

Aunque Paraguay cuenta con una norma que habilita la implementación de voto electrónico desde 2013, este año nuevamente limitó el uso de tecnología a la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), sistema ideado no para brindar resultados definitivos y oficiales, sino un escrutinio no vinculante.

Durante la jornada de abril, los resultados cerrados pusieron a prueba la paciencia y credibilidad de los electores, así como la experticia de las autoridades. Aunque surgieron voces negativas, los comicios terminaron sin problemas.

Perú

Perú dio un nuevo paso al frente en su camino a la modernización electoral cuando aplicó el voto electrónico en 39 circunscripciones para elegir 12.966 cargos. De esta forma, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) duplicó el número de circunscripciones automatizadas que se utilizaron en 2016, y además lo hizo de manera exitosa, pues la tecnología no solo facilitó el ejercicio del sufragio, sino que permitió a todas la regiones que usaron máquinas obtener resultados, rápido, seguros y transparentes.

Venezuela

La decadencia de la institucionalidad electoral en Venezuela ha puesto en jaque a un sistema comicial que fue sinónimo de exactitud y modernidad. Recordemos que Jimmy Carter, ex presidente de los Estados Unidos y fundador del Centro Carter, lo había catalogado como “el mejor del mundo”.

Desde que se implementó el voto electrónico en 2004, y hasta la elección de la Asamblea Constituyente de 2017, nunca había habido una inconsistencia entre el acta impresa y el acta electrónica de cada máquina de votación. Sin embargo, en esa elección, el proceso fue cuestionado por expertos y políticos dentro y fuera de la nación. Además, la misma empresa que por 14 años proporcionó la tecnología electoral, denunció que el organismo comicial anunció resultados de participación diferentes a los arrojados por su sistema.

Con esta impronta, en 2018 se realizaron elecciones presidenciales y municipales, caracterizadas por una baja participación. Dependerá del esfuerzo conjunto de autoridades, actores políticos y electores, que el país vuelva a contar con elecciones limpias y confiables.

 

Anuncios

Brasil va al balotaje confiado en su voto electrónico

La urna brasileña tiene teclado numérico y dispositivo para identificación biométrica, pero no imprime comprobante del voto.

El 28 de octubre Brasil no sólo elegirá un nuevo presidente de la República, sino que el electorado delineará el tipo de país que será en el corto plazo este gigante sudamericano. La importancia de la segunda vuelta comicial no se discute, y es por ello que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ha puesto en marcha todo el andamiaje comicial para garantizar que el voto electrónico vuelva a funcionar a la perfección.

A diferencia de la votación del 7 de octubre, cuando los cargos en disputa superaron los 1.700, durante el balotaje, además del primer mandatario, solo se definirá el puesto de Gobernador en 13 estados y en el Distrito Federal, así como en 19 municipios se realizarán las elecciones suplementarias para escoger nuevos alcaldes y vice-alcaldes.

El TSE informó que para garantizar el proceso, la secretaría de tecnología de la información desarrolló el Programa de Múltiples Elecciones, que permite la programación de la urna electrónica con composiciones que varían según las exigencias de cada contienda y región. Es por esto, que dependerá de la localidad donde se encuentre el elector, el número de candidatos a elegir y el orden de votación que deberá seguir.

Brasil cuenta con una plataforma comicial regentada por el TSE (fabricación de máquinas de votación y administración del sistema de escrutinio y totalización), que le permite hoy por hoy disponer de una votación 100% automatizada –a excepción de la identificación biométrica que se aplica a la mitad del padrón, que totaliza 147,2 millones de electores.

Apalancado en esta realidad, el país volverá a votar con un modelo automatizado que se basa en una máquina con una pequeña pantalla y un teclado numérico en el que el sufragante marca los números asignados a su candidato, verifica su voto en la foto que aparece en la pantalla y presiona la tecla “confirmar”. Al cierre del proceso imprime varias actas con el resultado, y una es grabada en el disco magnético, la cual es transmitida en red segura del TSE. El sistema es sometido a varias auditorías y requiere de firmas electrónicas de todos los actores.

Para este proceso, adicionalmente el ente comicial y el Ministerio de Seguridad Pública dispusieron de una resolución que unifica criterios para la atención, registro y tramitación de denuncias relativas al mal funcionamiento de las urnas electrónicas, o cualquier otra eventualidad durante la votación, lo que permitirá documentar cualquier problema, a los fines de determinar su impacto en la elección, o los resultados.

Conocida la plataforma, este domingo Brasil usará 550 mil máquinas de voto electrónico. Además los ciudadanos pueden descargar una aplicación para teléfonos o tabletas del TSE para conocer las incidencias del proceso, y recibir en tiempo real los resultados. La automatización ha sido una aliada para esta nación, y el balotaje será una nueva oportunidad para confirmar la valía de la tecnología.

Brasil listo para unas nuevas elecciones generales automatizadas

Brasil cuenta con una urna electrónica, con teclado numérico y dispositivo de identificación biométrica.

Este 7 de octubre serán las elecciones generales de Brasil. Durante la jornada, esta nación desplegará una de las plataformas electorales más complejas del mundo, por el volumen de electores, la cantidad de cargos en disputa, y el entramado técnico y logístico que exige el proceso.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) suma meses de preparación, y volverá a usar el modelo de voto electrónico que estrenó en los años 90 y que lo ha colocado a la vanguardia de la tecnología comicial en el mundo.

Ficha Electoral

  • En estos comicios se votará para elegir el presidente de la República, diputados estadales, federales, senadores, gobernadores, vicegobernadores estatales, diputados de Asambleas Legislativas estatales, y de la Cámara Legislativa del Distrito Federal. En total serán más de 26 mil candidatos compitiendo por más de 1.700 cargos.
  • El TSE reportó que están llamados a votar 147,2 millones de brasileños. Del total, están obligados por la Constitución Federal los alfabetizados con más de 18 años y menores de 70, es decir 129,4 millones de ciudadanos. El mismo dispositivo constitucional prevé como facultativo el voto para los analfabetos, para los mayores de 70 años, así como para los jóvenes de más de 16 años y menos de 18 años. Este grupo representa a 17,8 millones de personas.
  • El padrón electoral está distribuido por los 5.570 municipios del país, así como en 171 localidades de 110 países.
  • Las cinco últimas elecciones presidenciales y seis municipales, a lo largo de 22 años, se realizaron a través de la urna electrónica diseñada por el TSE.
  • Brasil usará más de 550 mil máquinas de voto electrónico.

¿Cómo funciona el voto electrónico brasileño?

El proceso electoral brasileño es 100% automatizado –a excepción de la identificación biométrica, que en este proceso alcanzará a la mitad del padrón. La votación, el escrutinio, la totalización y transmisión de los resultados se hace a través de medios electrónicos.

Debido a que cada votante deberá realizar seis selecciones, el organismo electoral elaboró videos explicativos y simuladores, tanto para los ciudadanos residenciados en el país, así como para quienes viven fuera, a los fines de que todos estén preparados para los comicios.

Este domingo, se cumplirán diversos pasos para el ejercicio del derecho al sufragio y para completar el circuito del voto.

1.- Autenticación El votante deberá presentar su documento de identidad al llegar a la mesa de votación. En caso de sufragar en una de las ciudades que contarán con identificación biométrica (captación de la huella digital), en lugar de chequear los datos en un cuaderno electoral, el elector usará una máquina con el dispositivo que le permitirá constatar su identidad.

2.- Votación La máquina brasileña dispone de una pequeña pantalla y un teclado numérico en el que cada elector debe marcar el número asignado al candidato de su preferencia. Una vez hecha la selección, aparecerá la fotografía del aspirante, su nombre y siglas del partido político, lo que permite verificar el voto. De ser correcto, se debe presionar la tecla “confirmar” para ejecutar el sufragio o el botón de corrección para realizar cambios. Si no se desea sufragar por ninguno de los aspirantes, se puede pulsar la tecla “blanco”, o se tiene la alternativa de anular el sufragio, tecleando números al azar y apretando “confirmar”. Este proceso debe cumplirse para cada cargo en disputa, y tras el registro de todos los votos, la urna emitirá un pitido y la palabra FIN aparecerá en la pantalla.

3.- Escrutinio Los votos emitidos por los sufragantes son almacenados, en formato cifrado y con firma digital, en dos tarjetas de memoria (flash cards) y un disco magnético. Al cierre del proceso, las selecciones son escrutadas y los resultados se imprimen en varias actas. El disco magnético es entregado al TSE.

4.- Transmisión Completado el proceso de totalización e impresas las actas de escrutinio, la información del disco magnético es transmitida a través de una red segura y exclusiva para cumplir con la totalización de todos los votos en las computadoras de las oficinas regionales y del Tribunal Superior Electoral. La legislación brasileña permite que el ente publique en tiempo real los resultados en la WEB del organismo, y además se activará una app.

La novedad

La Organización de Estados Americanos (OEA) dispondrá, por primera vez, de una Misión de Observación Electoral en Brasil. La misma se desplegó la última semana de septiembre.

El organismo informó que el equipo está liderado por la expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla, y está integrado por 48 expertos.

La misión analizará los aspectos clave de la elección, incluidos la organización y tecnología electoral. Visitarán 13 estados para recabar información sobre los preparativos de los comicios y durante la jornada del 7 de octubre. Asimismo, seis personas observarán el voto en el exterior en seis países.