Apoyan voto electrónico para españoles residentes en el exterior

El subsecretario de Asuntos Exteriores y Cooperación del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, Cristóbal González-Aller, señaló que “es el momento de empezar a trabajar en el voto electrónico”. Consideró que “la posibilidad del voto electrónico en todas sus fases parece la medida más eficaz para salvar las brechas geográficas que alejan a los electores”. Aquí la nota.

Psoe apuesta a promover el voto electrónico

El Psoe se ha propuesto promover una reforma legal en materia electoral, que implique la eliminación del voto rogado para los españoles residentes en el extranjero, así como la adopción del sufragio electrónico. La portavoz de Inmigración y Emigración, Esther Peña, recordó que e partido ya presentó en el Congreso un proyecto de Ley para lograr estos objetivos. Aquí la reseña.

El voto manual sigue dando razones para ser sustituido

Pasadas las elecciones generales del 26 de junio en España, el país europeo ha visto como las sospechas sobre el sistema electoral avivaron los reclamos de los electores, e incluso cómo se viralizaron algunas críticas sobre el modelo de voto manual que usa la nación.

En este país, que es la quinta economía de Europa, se vota manualmente, es decir empleando el viejo tarjetón de papel que es marcado y luego contado de forma manual. La normativa electoral española, lejos de fortalecer los mecanismos de seguridad del sufragio, deja básicamente en manos de la “buena fe” de los técnicos, miembros de mesa y funcionarios, la pulcritud de los resultados.

Un alarmado presidente de un circuito comicial escribió en su cuenta de Facebook un relato elocuente de lo que ocurre con las tarjetas de votación en España, destacando que literalmente son destruidas y echadas a la basura. La revelación detonó un sinnúmero de comentarios, que ante la necesidad de optimizar el sistema, deben ser analizados para procurar cambios, en lugar de seguir echándole leña al fuego.

El voto manual español, al igual que otros en el mundo, adolece de mecanismos para preservar la voluntad popular. Por ejemplo, los sufragios, es decir, las boletas de papel suelen perderse antes del escrutinio, pero además la inconsistencia numérica, lejos de generar un registro que permita la impugnación del resultado en caso de ser requerido, es resuelta adjudicando la falta a los sufragios en blanco.

Asimismo, el conteo del voto por correo se hace sin garantías (papeletas permanecen sin resguardo especial en las mesas de votación durante la jornada), mientras que el escrutinio final de cada mesa no puede ser comprobado al cierre del proceso, porque la boletas de papel son destruidas, de manera que en lugar de las papeletas, los datos que registran las actas firmadas por los miembros de mesa terminan siendo la representación del voto de cada español.

En otras partes del mundo también se han dado a la tarea de ubicar al voto manual en el pináculo de las peores prácticas electorales. La provincia argentina de Chubut, es uno de los muchos casos en que la votación ajustada retrasa la entrega de resultados por días, e incluso por semanas. Aquí además se han dado irregularidades que pasan por fallas en las actas, carga errada del escrutinio y urnas vacías.

En Colombia también son numerosas las elecciones donde el sufragio manual ha dejado mal parado al organismo comicial y al propio país. La razón es que todas las falencias de este modelo de sufragio se han dado a lo largo de los años. En principio, debido a que el sistema permite entregar resultados extraoficiales al cierre de los comicios, el cómputo definitivo puede tardar días o semanas en ser presentado, generando gran desconfianza en la data final.

Aunado a esto, a lo largo de las últimas décadas, el sufragio manual colombiano ha permitido delitos que incluyen la manipulación en la inscripción de cédulas, mora en la entrega de documentos electorales, manejo irregular de sábanas electorales, timos en las planillas de votos en blanco, tarjetas sin marcar reasignadas a determinados candidatos, voto doble, adulteración de actas, preconteo y retraso en la entrega de resultados.

Partiendo de la necesidad de dar el salto a la modernidad y abandonar la ruta de incertidumbre y mala praxis electoral, en los países citados se han hecho pruebas para mejorar sus sistemas, todas basadas en voto electrónico.

La automatización ofrece beneficios que pasan por entregar sufragios seguros, rápidos y transparentes. Las opciones están allí, desde el voto 100% automatizado a un modelo mixto donde la votación siga siendo manual, pero el escrutinio se tecnifique.

La mayor diferencia entre ambos sistemas, es que mientras el voto manual se caracteriza por dejar a voluntad de los miembros de mesa y técnicos los resultados, por el contrario la tecnología abre la posibilidad de auditar cada fase del proceso, garantizando  la transparencia que debe tener toda elección legítima.