Guatemala se encamina a automatizar el voto en el extranjero

Foto: Prensa Libre

Como otros países de la región -caso MéxicoGuatemala ha anunciado que adelantará un proceso de automatización del voto de sus nacionales residenciados en el exterior, y que la primera experiencia fue programada para las elecciones generales de junio de 2019.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) explicó que en principio el modelo de sufragio electrónico que será instrumentado, pero que no detalló, será usado apenas por quienes estén radicados en Estados Unidos, ya que este país concentra el mayor número de connacionales en el extranjero.

A la fecha las autoridades reportan 155 mil 281 guatemaltecos empadronados fuera del país, pero se calcula que hay más de 2,7 millones de ciudadanos.

Mientras se aguarda por conocer cuál será el sufragio automatizado que se empleará, el TSJ indicó que actualmente está activo el proceso de empadronamiento, el cual se puede efectuar en el portal web del organismo: migrante.tse.org.gt, de forma de quedar habilitado para votar.

El próximo año, los guatemaltecos además de elegir la fórmula presidencial (presidente y vicepresidente), también irán a las urnas para votar por los diputados al Congreso y al Parlamento Centroamericano (Parlacen), así como a las autoridades municipales. Los residentes en el exterior podrán sufragar por el binomio presidencial.

De acuerdo al proceso, para empadronarse es necesario contar con un Documento Personal de Identificación (DPI) vigente y ser mayor de 18 años. Además tener un correo electrónico, y disponer de un smartphone, tablet o computadora con acceso a internet y cámara para completar el proceso.

Aunque el empadronamiento está en pleno desarrollo, Gustavo Castillo, director de Informática del TSE, admitió que es apenas la primera etapa de la automatización, pues reveló que hay retrasos en el calendario que debe cumplirse para automatizar el sufragio en el exterior.

El funcionario expuso que aún no se conforma la Unidad Especializada Sobre el Voto en el Extranjero aprobada en marzo pasado, la cual tiene la tarea de diseñar e implementar el proyecto de sufragio electrónico.

Vista la necesidad de permitir a los guatemaltecos residenciados fuera del país ejercer su derecho al voto, la disposición de las autoridades de adelantar la automatización, es la oportunidad de esta nación de iniciar la modernización de su sistema electoral. Países como Estonia, recientemente Noruega, e incluso las primarias del partido Republicano en Utah en 2016, son experiencias exitosas en cuanto al uso de un sistema de votación por internet, sobre todo por el incremento de la participación de sus ciudadanos. En las primarias del partido Republicano -las primeras en usar blockchain en una elección gubernamental- electores desde 45 países pudieron ejercer su derecho al voto. Después de culminar la votación, se les solicitó a los votantes que opinaran sobre la experiencia y 94% de los encuestados describió la experiencia de votación en línea como buena.

Se debe recordar que en las últimas elecciones (2015), Guatemala vivió una votación sin conteo definitivo y con violencia, luego que un “empate técnico”, entre el segundo y tercer candidato a la Presidencia, impidiera al TSE emitir resultados. Su precario sistema electoral mantuvo contra las cuerdas al país, pues mientras el organismo  aseguró que no hubo fraude, el débil voto manual impidió cumplir con el conteo del 100% de las mesas.

Atendiendo este antecedente, y la decisión de automatizar el voto en el extranjero, llegado el momento se puede profundizar el debate, de manera de que no solo se trate de avanzar en el uso parcial de la tecnología electoral (aplicación para los nacionales en el exterior), sino que puede abrirse el camino para que el país seleccione el modelo de votación electrónica más seguro y efectivo para toda la República.

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La reforma electoral española continúa en espera

Foto: Europa Press

Desde hace más de un año España adelanta la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. Aunque se esperaba que la subcomisión nombrada para avanzar en los cambios presentara un plan de trabajo en este 2018, nuevamente se anunció la extensión del proceso por otros seis meses.

Si bien la presencia de todos los actores políticos ha garantizado la pluralidad que exige el debate dentro de la subcomisión, esta no ha rendido frutos de cara a la ciudadanía, la cual deberá seguir esperando para contar con una normativa que dé paso a la modernización del sistema de votación.

A la fecha, el equipo ha ventilado que la derogación del voto rogado  –el elector debe comunicar previamente su voluntad de votar- para los electores residentes en el extranjero, el voto electrónico y el sufragio en el exterior han sido los temas que han sido mencionados, pero que aún se está lejos de empezar el debate de propuestas y recomendaciones.

Lo complejo de las temáticas no ha ayudado a que se inicie una discusión. De hecho, ya algunas voces anticipan que España solo conseguirá en el corto plazo suprimir el voto rogado, pero incluso con este tema nada está garantizado, ya que todo el rechazo que esta condición del voto impuso no asegura su eliminación.

En el caso del voto electrónico, España acumula años debatiendo su aplicación, y ha tenido numerosos ensayos -siendo el primero en 1995 y el último en las ciudades de Castellón, Ceuta, Huesca y Mérida en 2011-, pero hasta ahora ninguna comunidad autonómica ha conseguido poner en marcha una elección automatizada, ni tampoco en los últimos meses se ha insistido sobre la materia.

Ya serán dos años desde que los catalanes reclamaron la falta de legislación que rija la participación política de los emigrantes, así como la ausencia de un mecanismo tecnológico que erradique las dificultades que reviste organizar comicios fuera del territorio nacional.

Más recientemente, la Junta Electoral Central habló sobre la necesidad de rescatar los derechos políticos de los residentes en el exterior, mediante un proyecto de voto electrónico.

Lo dicho se hace eco de los reclamos recurrentes de los electores en el extranjero, pues usualmente hay obstáculos de orden técnico y logístico que frenan el ejercicio democrático. Algunos de estos son la recepción de material electoral erróneo en las representaciones diplomáticas o la ubicación distante de los centros electorales, que suelen ser consulados o embajadas. También enfrentan dificultades para registrarse y validar su condición de votantes, principalmente por la exigencia de algunas naciones de tener residencia legal o por temor a revelar su estatus migratorio.

Ante esta realidad, España tiene frente a sí una buena oportunidad de abrir la puerta a un cambio. Con éste no sólo viabilizaría la participación política de todos sus ciudadanos sino que dejaría servida la mesa para que el país seleccione el modelo de votación electrónica más seguro y efectivo para toda la República.

Inmigrantes mexicanos temerosos de compartir información personal

En pleno proceso de registro de los inmigrantes de Ciudad de México para participar en las elecciones de este año, las autoridades electorales han admitido que los nacionales residentes en el exterior sienten temor de que la información entregada al momento de empadronarse sea compartida con los países donde residen, pero los organismos oficiales aseguran que ni antes ni ahora los datos de los electores han sido ventilados. Esta es la reseña.