Colombia busca ampliar las posibilidades para votar en 2022

El segundo país más poblado de todo Sudamérica se plantea instaurar cuatro modelos de voto en 2022: manual, electrónico mixto, electrónico remoto y anticipado.

El Congreso de Colombia se encuentra evaluando el proyecto de reforma del Código Electoral, iniciativa que busca transformar el sistema de votación a través de la tecnología para acercarse a las nuevas necesidades de los ciudadanos, especialmente a la nueva realidad que impone la pandemia por COVID-19.

El texto legal fue elaborado por la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral (CNE), y cuenta con la venia de varias fuerzas políticas, por lo que se estima que en pocos meses supere el debate y se convierta en Ley, a los fines que en 2022, próxima fecha de elecciones presidenciales, se implementen los cambios, al menos de maneta parcial.

Las novedades son múltiples en el nuevo código electoral, por ejemplo la ampliación de la jornada electoral, la formalización del transporte público gratuito el día de la elección y la generación de la cédula de ciudadanía digital, pero destaca el objetivo de automatizar prácticamente todas las etapa de una votación.

Los dos tipos de sufragio que automatizarán la elección serán el voto electrónico mixto y el voto por internet. Con el mixto, se prevé que el elector se identifique de manera biométrica -captación de huella dactilar- y elija a los candidatos de su preferencia en una máquina capaz de imprimir un comprobante de la selección en papel, y que pueda escrutar, totalizar y transmitir los resultados.

En cuanto al voto remoto, la idea es que sea usado por los colombianos residentes en el exterior, y que habilite la opción de sufragar mediante alguna herramienta electrónica, por ejemplo, un teléfono celular.

Los otros dos modelos serían el sufragio manual, es decir, el voto tradicional con papeleta que debe ser marcada y depositada en una urna, el cual podría acompañarse de alguna herramienta que permita automatizar el escrutinio; y el voto anticipado, que consistiría en permitir que un elector que no pueda asistir a su centro de votación el día de la jornada comicial pueda previamente pedirle a la Registraduría ser habilitado para votar antes del día de la elección.

Vienen meses de debate en Colombia. La modernización de su sistema electoral tiene una gran oportunidad, primordialmente porque el contenido del Código es básicamente técnico, lo que puede hacer que todas las fuerzas políticas se aglutinen en la necesidad de dar un viraje que saque a Colombia de las irregularidades que por años han empañado los resultados comiciales.

México se prepara para automatizar parcialmente las elecciones

Varios países de América Latina están evaluando todas las opciones disponibles para poder cumplir con jornadas electorales sin arriesgar la salud de los votantes.

Entre estos países se encuentra Bolivia, que celebrará elecciones generales en octubre, mismo mes en el que se cumplirá el plebiscito constitucional en Chile, y también varios comicios locales en México, donde las autoridades se preparan para automatizar parcialmente el sufragio.

Sobre esta última nación, el Instituto Nacional Electoral (INE)  informó que en el marco del proyecto de implementar un modelo de voto electrónico, entre el 10 y 14 de agosto se realizó el segundo simulacro de sufragio por internet, el cual esperan estrenar en octubre próximo en algunos estados donde se realizarán elecciones locales. Aunque las autoridades también esperan desplegar esta tecnología en las elecciones generales de 2021, específicamente para los mexicanos que residen en el exterior.

Durante el simulacro se probó el funcionamiento de tres modelos electrónicos que fueron diseñados por los entes comiciales de Coahuila e Hidalgo, así como por el propio INE. La normativa difundida por el organismo establece que los equipos registran electrónica y directamente el voto, y que requieren de elementos como códigos de barra, tarjetas de acceso o llaves para activarse. Adicionalmente, los equipos están habilitados para imprimir un comprobante del voto.

El INE también adelantó que seguirá las recomendaciones hechas por instancias internacionales (Organización de los Estados Americanos, IDEA Internacional; Fundación Internacional para Sistemas Electorales, IFES), sobre cómo realizar elecciones seguras en tiempos de pandemia.

Tomando en consideración que el organismo busca replicar las mejores prácticas para sortear las dificultades logísticas y técnicas que impone el coronavirus en un proceso electoral, llama la atención que las autoridades no han buscado el apoyo de especialistas de voto electrónico para garantizar una implementación segura y transparente.

Automatizar las elecciones es una tarea que demanda alta capacitación y experiencia, por lo que resulta imprescindible contar con el respaldo de expertos capacitados y con experiencia en el despliegue de tecnología en elecciones. México está a tiempo de asegurar un uso eficaz y acorde a las necesidades del país, no solo para equipararse a algunos de sus pares en la región y el mundo, sino además para superar la era de un voto manual que ha dejado serias dudas en múltiples resultados electorales.

Colombia apura el paso para modernizar su sistema electoral ante la pandemia

La pandemia del COVID-19 ha hecho impostergable la revisión de los sistemas electorales en el mundo. La necesidad de disponer de modelos de votación seguros y transparentes, ha llevado a varios países de Latinoamérica a emprender modificaciones profundas para resguardar la salud de las personas en cualquier fase del proceso electoral.

Colombia, es una de las naciones de la región que trabaja actualmente en la transformación de su manera de votar. Lo hace de la mano de una reforma legal que ya fue elevada al Poder Ejecutivo por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Registraduría, de forma que sea entregada al Congreso.

De la propuesta del nuevo código electoral se conoce que introduce cambios como la ampliación de la jornada electoral hasta las 5 pm, el voto anticipado, la depuración y actualización permanente del registro comicial. Un elemento destacable de la propuesta es la implementación del sufragio electrónico reglamentado desde 2004.

Específicamente se maneja la opción de seguir contando con el sufragio tradicional, pero a la par ofrecer al electorado modelos de voto electrónico presencial y remoto. En el caso de la primera alternativa automatizada, se establece que los equipos deben emitir un comprobante de voto en papel, a los fines de garantizar la auditabilidad del proceso.

Tanto el Consejo Nacional Electoral (CNE) como la Registraduría coinciden en que las elecciones de Colombia se rigen por una ley vieja, que, aunque se han promulgado otras normas para actualizarla, hay una gran dispersión de estas que vuelven compleja su aplicación.

“Las normas que actualmente gobiernan las elecciones en Colombia imponen una sola forma de depositar el voto, que, en esencia, aún sigue el modelo de votaciones del siglo XIX. Con este enfoque, infortunadamente nuestro país no está preparado para realizar una elección popular durante la pandemia, bajo estado de excepción o cualquier otra circunstancia anormal con capacidad de limitar los derechos fundamentales de reunión y de libre circulación de los ciudadanos”, señala el documento de la propuesta de 161 páginas en su exposición de motivos.

Es evidente que las autoridades electorales de Colombia tienen ideas claras acerca de la inclusión de nuevas tecnologías para una votación fácil, segura y verificable en todas las etapas. Por lo que resulta imprescindible contar con el apoyo de expertos que garanticen una implementación eficaz y acorde a las necesidades del país.