Costa Rica abre el ciclo electoral 2018 en Latinoamérica

Foto: Hispantv

Costa Rica es el primer país de Latinoamérica que celebrará elecciones este año. El 4 de febrero será la primera vuelta en la que se elegirá el próximo Presidente. Además se escogerán a los 57 integrantes de la Asamblea Legislativa.

Es importante destacar que el año pasado Costa Rica decidió retrasar la implementación del voto electrónico por falta de presupuesto, lo que lo obligará a repetir el uso del voto manual.

Ficha del proceso

  • La primera vuelta presidencial constituye la décimo séptima elección convocada en el país desde la fundación de su segunda República en 1949. Un total de 13 candidatos se disputan la primera magistratura.
  • 40% de votos válidos es la meta que debe alcanzar un candidato para hacerse con la presidencia sin la necesidad de una segunda vuelta.
  • 3,2 millones de costarricenses están convocados para sufragar.
  • 12 horas (de 6:00 am a 6:00 pm) durará el proceso de votación
  • El modelo de voto que usa Costa Rica es manual, con papeletas que deben ser marcadas con una X y luego depositadas en la urna, para ser contadas por cada junta receptora de votos.

¿Cuáles son los pasos que se seguirán para votar?

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) informó que la dinámica de votación para el próximo 4 de febrero será simple.

  • En principio, cada elector deberá ubicarse en una lista dispuesta a las afueras de la junta receptora de votos donde le corresponda sufragar; para conocer su número de elector.
  • Al ingresar a la junta, se deberá entregar la cédula e informar el número de elector a los integrantes de la junta.
  • Firmar el padrón registro en el espacio que se le indique.
  • Luego de recibir las papeletas, el elector debe ir al recinto secreto para votar.
  • En la boleta se deberá marcar con una equis la o las casillas de su preferencia.
  • Luego de votar, se debe depositar la papeleta en las urnas respectivas de manera que quienes integran la junta receptora puedan ver sus firmas en las papeletas.
  • El proceso cierra cuando el elector retira su cédula de identidad.

Identificación biométrica

Aunque Costa Rica mantendrá el voto manual, hace un tiempo modernizó con tecnología biométrica una de las etapas del proceso electoral, la identificación. El TSE indica que la verificación permite el cotejo de la huella dactilar con la registrada en la base de datos del Tribunal a partir de su número de cédula de identidad.

Algunas de sus características son:

  • La información suministrada por la base de datos del Tribunal está protegida, resguardada y controlada.
  • Los datos que alimentan el servicio solo serán actualizados por los procesos registrales y de cedulación del Tribunal, para asegurar que no haya dos ciudadanos con la misma huella dactilar, ni que la huella asociada a un número de identidad se conecte con los datos de otra persona.
  • El servicio está disponible las 24 horas del día los 7 días de la semana.

Seguridad y acceso

  • El TSE informó que alrededor de 000 personas fiscalizarán las elecciones del 4 de febrero, entre fiscales, miembros de mesa, auxiliares electorales, encargados de centros de votación, delegados del organismo y observadores nacionales e internacionales.
  • La mayor cantidad de fiscales corresponden a miembros de mesas de votación con 31.906, seguido por representantes de los partidos políticos con 22.320 y auxiliares electorales del TSE con 12.395.
  • Los observadores internacionales acreditados hasta el momento son 19. Incluye a la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que será encabezada por el expresidente de Colombia Andrés Pastrana.
  • Con el propósito de facilitarles el voto secreto a las personas con discapacidad y a los adultos mayores, el TSE dispondrá de plantillas braille, plantillas antideslizante que se utilizan para colocar la papeleta sobre ella e impedir que se mueva de la superficie facilitando el marcado a personas con alguna discapacidad motora, así como lupas para ayudar a los electores con alguna limitante visual, y fichas de comunicación para permitir a votantes con algún impedimento del habla comunicarse.

Todos estos son algunos de los detalles de las próximas elecciones de febrero. Se aspira que buena parte del padrón ejerza su derecho al sufragio y refuerce sus ideales democráticos, pero también se espera que las autoridades electorales hagan valer la necesidad de aplicar lo probado hace unos años: que la tecnología puede ser puesta, eficientemente, al servicio de la voluntad popular, y que le llegó el tiempo a Costa Rica.

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Elecciones marcarán el rumbo de más de 80 países en 2018

El nuevo año trae un intenso ambiente electoral en el mundo. De acuerdo al registro que lleva la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), más de 80 países de los cinco continentes cumplirán jornadas de votación para elegir presidentes, autoridades locales, renovar congresos y efectuar referendos.

La justa comicial que prevalecerá serán las elecciones generales -que incluyen varios jefes de Estado- con 47 citas a lo largo del año, pero si se suman los 21 comicios presidenciales que se darán en 2018, resulta que este cargo será el más votado en los próximos 12 meses. En tercer lugar se ubica la renovación de alcaldes y gobernadores, pues se darán 31 procesos.

El rally electoral prácticamente no distingue continente, ya que en África se cumplirán 26 elecciones, y le seguirá Europa con 23 jornadas y Asia con 21 votaciones. En el caso de América, 16 países acudirán a las urnas, destacando que 12 corresponden a naciones hispanoparlantes. Cierra Oceanía que vivirá tres comicios en igual número de territorios.

De los procesos en Asia, destaca India, pues es pionera en el uso de la tecnología comicial. En la primera, la selección de las autoridades locales aún no tiene fecha, pero el uso de su modelo de voto electrónico permitirá que más de 800 millones de personas -es una de las naciones más pobladas del planeta- sufraguen rápido, fácil y seguro.

En América, el calendario es complejo y abultado, y se desplegarán modelos de voto manual y automatizado. Por ejemplo, el 6 de noviembre los estadounidenses sufragarán para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, y será un evento donde los diferentes condados deberían dar muestras de renovación de los modelos automatizados que usan, pues si bien los resultados están blindados, suman varias jornadas con problemas asociados a la obsolescencia de la tecnología.

Otros dos países con sufragio automatizado también celebrarán comicios este año. Serán Perú y Venezuela. Mientras el primero espera ampliar el uso del voto electrónico diseñado en la propia nación, la segunda -cuya fecha de presidenciales aún no se conoce- tendrá que revertir el daño causado a la credibilidad de su sistema tecnológico, luego de que las autoridades decidieran resolver irregularidades del partido gobernante en 2017, en detrimento de un sistema electoral reconocido en el mundo como seguro, rápido y transparente.

Por contrario, Brasil – en octubre próximo – se prepara para ratificar su buena praxis electoral, poniendo en marcha su plataforma automatizada, que viene probando desde los 90 y que actualmente está desplegada en todo el país.

En el resto de Latinoamérica, el sufragio manual será lo que reine por la falta de decisión de las autoridades. Costa Rica elegirá presidente a comienzos de febrero, y aunque tenía previsto usar algún tipo de tecnología, decidió postergar su aplicación.

En Colombia -que vivirá generales en marzo y presidenciales en mayo- tampoco se estrenará el voto electrónico, pues aunque se cuenta con la legislación, no ha habido disposición para instrumentarla, de manera que volverá a las urnas con la incertidumbre de que los votos nulos, la suplantación de identidad, el escrutinio manual y otras falencias del sufragio tradicional no dañen los comicios.

México –que tendrá presidenciales y generales en julio- tampoco avanzará en la modernización del sufragio, ya que se requiere una reforma legal y además asignar presupuesto. Y todo esto pasa por la voluntad política. Misma circunstancia vivirán Paraguay y Haití.

En El Salvador están tratando de revertir experiencias pasadas y para las elecciones de diputados a la Asamblea Legislativa en marzo, se utilizarán escáneres para digitalizar las actas y un sistema de acopio de resultados para procesar y totalizar las actas.

A la vista de este recuento, está garantizado que 2018 será un año de retos electorales para muchas naciones. Sin embargo, las justas comiciales en Latinoamérica representan una gran oportunidad para la tecnología, debido a que diversos países tendrán que decidir en el futuro próximo entre avanzar o quedarse estancados.

Una proclamación con sabor a derrota

Este 18 de noviembre el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Honduras finalmente proclamó a Juan Hernández como presidente de esta nación. Lamentablemente, habiendo transcurrido 20 días para el procesamiento de los resultados, y tras una serie de irregularidades ocurridas,  ni electores ni observadores electorales entiendan los resultados como legítimos.

Era de esperarse. Una elección que inició con tantos problemas no podía terminar de otra forma. Cinco meses antes de los comicios –celebrados el 26 de noviembre- estalló un escándalo que empañó la credibilidad del organismo electoral, pues cuatro de las empresas encargadas de llevar adelante etapas claves de la elección, comenzaron a ser investigadas por irregularidades en la contratación.

El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), informó que en las contrataciones de las empresas Mapa Soluciones, Geotech, Intelred y Corporación Majo, todas relacionadas al manejo del sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Trep) y el Sistema Integrado de Escrutinio y Divulgación de Resultados (Siede), se violentaron las normas de transparencia y legalidad en contrataciones públicas.

A la fecha se conocen irregularidades tales como que el propietario de Mapa Soluciones, Faustino Reyes Rodríguez, tiene vinculaciones con un partido político local. Por otro lado, el contrato del Trep –el sistema que transmite vía telefónica a un centro de cómputo el resultado del conteo manual- le fue otorgado de manera directa a una empresa que tan solo tenía un mes de constituida, lo que evidencia que no tiene experiencia previa.

Además, Mapa Soluciones no estaba inscrita en el Registro de Proveedores del Estado, no contaba con los permisos municipales, y dos excoordinadores y exasesores del TSE, hoy en día son empleados de la compañía.

Varias  de estas ilegalidades se repitieron en otras empresas, por lo que las mismas fueron suspendidas y sustituidas sin los tiempos necesarios para cumplir con los principios de transparencia y experticia que demandaba las elecciones generales de noviembre pasado.

Esta situación devino es semanas de incertidumbre por la falta de resultados electorales, lo que además provocó protestas, muertes y violencia política.

Recientemente la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un informe donde asegura que no tiene certeza de los resultados por la falta de garantías y transparencia, así como el grueso número de irregularidades, errores y problemas del sistema.

El organismo multilateral advirtió que el Siede “no contó con las robustas medidas de seguridad necesarias para garantizar su integridad, y que, por tanto, su seguridad se vio vulnerada”.

El TSE respondió diciendo que realizó una auditoría de más de cinco mil actas que arrojaron que Hernández ganó por una diferencia de 1,53%, pero la OEA alertó que los objetivos de la revisión “no se cumplieron ni en forma ni en fondo”.

La evidente incapacidad del TSE de garantizar la voluntad popular afectó el proceso, y lo que es peor, lesionó la credibilidad institucional y la del sistema de votación.

Ante esto, la proclamación del nuevo presidente hondureño, en lugar de representar un triunfo para el país y las democracias latinoamericanas, dejó fue un sabor a derrota.