Irregularidades en el conteo marcan elecciones mexicanas

México vivió elecciones en seis estados este 4 de junio. Lamentablemente, tanto el conteo rápido utilizado para ofrecer resultados no oficiales oportunamente, como el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) tuvieron serios problemas. Además la totalización avanza con mucha lentitud y varios estados continúan en vilo a espera de los resultados.

El conteo rápido es un procedimiento estadístico para estimar la tendencia de los resultados al cierre de las mesas, por lo que la data no es oficial. Por su parte, el PREP es el mecanismo para divulgar las actas de votación, luego de que son escaneadas para publicarse en un sitio web.

Los ejemplos más negativos de la jornada son los estados de Coahuila y México, pues se han dado situaciones como el abandono del conteo por parte de actores políticos y demandas de fraude.

En el caso de Coahuila, todos los partidos de oposición, incluido el PAN denuncian irregularidades. Esta última organización abandonó el proceso de escrutinio y anunció que prepara una acción legal contra la votación, a la espera de la repetición de los comicios, ya que estima que 20% de las urnas de votación fueron violentados. Además, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, reconoció que el PREP solo contabilizó 72% de las actas.

Ante las fallas y la sospecha, Gabriela León Farías, consejera presidenta del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), reaccionó -tras cuatro días de las elecciones y aún sin resultados definitivos- diciendo “que no hay condiciones para anular las elecciones”, pues se están contando todas las casillas, voto a voto.

Mientras en Coahuila la tensión se acrecienta, en el estado de México se dieron situaciones que vuelven a mostrar las debilidades del voto manual de este país.

A cuatro días de los comicios, sigue sin completarse el escrutinio, mientras que el Instituto Electoral del estado de México autorizó recontar 17% de las casillas, es decir, 3 mil 189 de 18 mil 605 instaladas, por las inconsistencias detectadas.

A su vez, el partido Morena, cuya aspirante a la gobernación, Delfina Gómez Álvarez, va de segunda en el conteo, ha impugnado los resultados al considerar que el PREP presentó anomalías, y señalamientos de fraude acompañan todas las intervenciones públicas.

El meollo del problema es que Morena asegura que existen inconsistencias entre los votos reflejados en las actas de los colegios electorales y los que han sido reportados en el PREP. Esta situación cobra mayor relevancia cuando se considera que la diferencia entre los dos aspirantes a la gobernación es menos de 3%.

Fallos como las que se han presentado en estas elecciones se han vivido en México en otras elecciones. Siempre las autoridades prometen mejoras o señalan que pese a las dificultades el sistema funciona.

Sin embargo, este país tiene la tarea pendiente de entregar a sus electores un modelo de votación que permita exactitud, respeto al voto popular y rapidez. Para lograrlo, debe darle luz verde a la tecnología, no aquella que renueva los errores, como el PREP, sino una robusta que lo haga superar el atraso electoral.

 

Ecuador va a las urnas con más dudas que certezas

Foto: Últimas Noticias

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El próximo 19 de febrero Ecuador realizará elecciones generales. Y en preparación para la contienda, el Consejo Nacional Electoral (CNE) realizó el tercer simulacro de la infraestructura comicial y se proclamó preparado.

De acuerdo a las autoridades, para la última prueba previo a los comicios -que se efectuó el 5 de febrero-, se activaron los 1 mil 799 recintos que funcionarán durante la jornada de votación, y se logró comprobar su operatividad.

El presidente del CNE, Juan Pablo Pozo, aseguró que el sistema “está completamente listo” para cumplir con el proceso en el que se elegirá un nuevo Presidente, 137 parlamentarios de la Asamblea Nacional y cinco legisladores al Parlamento Andino.

“Todos los sistemas han pasado por las normas de certificación que hoy tiene el Consejo Electoral, por tanto, la garantía al país es que será un proceso impecable”, destacó Pozo sin detallar los resultados del ensayo. Lamentablemente es poco lo que se conoce sobre cómo funcionó el conteo rápido -que antes hacían a boca de urna las encuestadoras- pero que ahora ejecutará el CNE, y tampoco se ventiló cómo funcionaron los escáneres donados con los que se pondrán en línea las actas de votación.

Los partidos políticos han manifestado dudas sobre el padrón electoral, así como la modalidad del conteo rápido, con el cual se pretende entregar resultados preliminares tres horas después del cierre de las mesas.

Algunos voceros políticos manifestaron sus dudas sobre la selección de las juntas receptoras de votos que serán consideradas para informar resultados extraoficiales, por los riesgos que reviste que las mismas no respondan a una escogencia acorde a la distribución del sufragio en el país.

Además otras organizaciones partidistas han cuestionado que no se hayan hecho auditorías técnicas ni del padrón electoral, ni del sistema. Gilmar Gutiérrez, líder del Partido Sociedad Patriótica (PSP) negó que algún partido haya asistido a las supuestas revisiones realizadas por el CNE.

Pese a las preocupaciones, las cartas están echadas en Ecuador. 12,8 millones de electores están llamados a acudir a las urnas. Tanto los resultados extraoficiales, como el uso de equipos para escanear las actas y trasmitirlas, generan más sospechas que certezas, pero habrá que esperar para valorar un proceso del que dependerá la estabilidad política del país.

Colombia retoma debate electoral al fragor del acuerdo de Paz

Foto: La Opinión

Foto: La Opinión

La paz que parece estar alcanzando Colombia, no solo exige el compromiso de todo el país, sino además reclama cambios institucionales profundos, que incluyen el sistema de votación.

Para llevar tamaña empresa adelante, el Gobierno dio el primer paso, al instalar la Misión Electoral Especial, que fue concebida para hacer las recomendaciones que permitan darle un viraje al caduco y desprestigiado modelo comicial neogranadino.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, formalizó el inicio de actividades del equipo, como parte del cumplimiento del punto número dos del acuerdo de paz firmado -en noviembre pasado- entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Este apartado refiere a la “ampliación” de la democracia, mediante “una mayor transparencia del proceso electoral, que requiere de una serie de medidas inmediatas especialmente en las regiones donde aún persisten riesgos y amenazas, así como de una revisión integral del régimen electoral y de la conformación y las funciones de las autoridades electorales”.

El mandatario colombiano destacó que la Misión tendrá un plazo de tres meses -que vencen en abril- para “elaborar recomendaciones sobre los ajustes normativos e institucionales necesarios para asegurar una mayor autonomía e independencia de la organización electoral, así como para modernizar y hacer más transparente el sistema electoral”.

Debido al desprestigio que el modelo de votación tiene en el país (voto manual y preconteo), las partes delegaron en entes externos e independientes el diseño de lo que podría ser el futuro sistema electoral colombiano, así como la recuperación de la credibilidad de los organismos comiciales.

Específicamente seis de los siete miembros de la Misión fueron nombrados por el Centro Carter, el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria y los departamentos de Ciencia Política de las universidades colombianas Nacional y de Los Andes; mientras el último puesto quedó a cargo de la Misión de Observación Electoral (MOE), una ONG local.

Con esta medida, el país rompe el silencio que mantenía desde 2015 sobre la modernización del sistema de votación. Hasta esa fecha se trabajó de manera intermitente con una comisión asesora para la implementación de la tecnología, llegándose incluso a lanzar una convocatoria internacional que fue respondida por 16 empresas para delinear una prueba piloto de sufragio automatizado.

Pese a estos esfuerzos, la lucha colombiana por reformar el sufragio se ha detenido en variadas ocasiones. Esperemos que este nuevo ímpetu la lleve segura a cumplir la Ley que obliga a automatizar el voto y dejar atrás un sistema que ha arriesgado la voluntad popular en demasiadas oportunidades.