Experto ve viable voto electrónico en México

México se encuentra rezagado en materia comicial, pues aunque muchas regiones presionan por desarrollar un modelo de votación electrónica que permita reguardar la voluntad popular, las autoridades federales no muestran el mismo entusiasmo. Sin embargo, el especialista Rodolfo Torres, considera que las condiciones son idóneas para que esta nación adopte una tecnología que le permita automatizar el sufragio. Aquí la entrevista.

Un Haití estancado espera por una renovada ayuda internacional

elecciones-haitiLas elecciones del 20 de noviembre en Haití dejan una lección: aún se esperan mejoras para un país que arrastra tareas de reconstrucción desde 2010 –año en que un devastador terremoto dañó buena parte de su infraestructura y mató a cientos de personas. Nada ha cambiado, porque desde esa fecha realiza comicios plagados de problemas , sin que la ayuda internacional haya sido suficiente.

Esta nación arrastra profundas dificultades por atraso tecnológico y logístico, además de una frágil institucionalidad, que han obligado en variadas ocasiones a postergar votaciones y a establecer un gobierno provisional, pero ahora, que superó esta elección general –aunque los resultados preliminares apenas fueron anunciados y desataron denuncias de fraude-, llegó el momento de encaminarse a un proceso de transformación electoral para salvar su democracia.

La tarea trasciende al apoyo económico -que sin duda es imprescindible- y es que la colaboración foránea debe estar orientada no solo al acompañamiento para configurar un nuevo marco institucional, sino también a que empresas desarrolladoras de sistemas electorales automatizados aporten ideas e insumos para que Haití no se deje vencer por el desastre y se afiance en el camino democrático de la mano de la tecnología.

A la luz de lo que ha ocurrido en las más recientes elecciones –varios candidatos perdedores preparan acciones legales contra los resultados-, es necesario dejar atrás el ineficiente modelo de voto manual que se ha utilizado históricamente. La razón es que además de ser poco transparente, es sumamente costoso. Según la Encuesta Global de Costos de Elecciones, desarrollada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Fundación Internacional de Sistemas Electorales,  el costo por votante en Haití es de $11, lo cual representa un exabrupto, dado el nivel de pobreza que muestran las arcas de este país.

La comunidad internacional tiene la misión de seguir respaldando a los haitianos, pero con mayor esfuerzo, de manera que el país pueda procurarse un método de votación que le permita rescatar la confianza comicial y viabilizar el sufragio en los próximos años. Está claro, que sin elecciones transparentes y seguras que arrojen gobernantes legítimos, esta nación caribeña seguirá perdiendo.

Haití está estancada. La ayuda externa debe ser renovada para apalancar las instituciones, que podrían ver en la tecnología una luz al final del túnel en materia electoral.

Estados Unidos ante el desafío de los resultados electorales preliminares

Foto: La Radio del Sur

Foto: La Radio del Sur

Estados Unidos volverá a votar este 8 de noviembre. La elección del sucesor del presidente Barack Obama ha estado marcada por una virulenta campaña electoral, que incluso ha tocado al sistema comicial. Uno de los aspirantes, el republicano Donald Trump, ha adoptado una posición inédita en el país: no ha garantizado si aceptará los resultados.

A raíz de la voluble posición de Trump, la expectativa por la aprobación del escrutinio va in crescendo, pero hay temas electorales que siguen fuera de los reflectores, aunque el país requiera su revisión y modificación, es el caso del proceso de oficialización de los resultados.

En este país, la administración electoral corresponde a los condados, por lo cual cada uno tiene sus propias leyes, y pueden presentar diferencias importantes tanto jurídicas como técnicas. Por ejemplo, en la práctica, los resultados que se informan en la noche de las elecciones son preliminares, y cada estado tiene en promedio hasta cinco semanas para formalizar el cómputo.

Además pasa que el llamado voto anticipado, aunque como su nombre lo indica se hace semanas antes de los comicios, en realidad se cuenta mucho después de terminado el proceso, dependiendo de las normas que tenga cada condado o estado.

Esta realidad procedimental no ha afectado mayormente al país, pues las bases de su Democracia son sólidas, pero ahora que uno de los aspirantes a la Casa Blanca pone en duda su aceptación del escrutinio, los fantasmas que surgieron en el 2000 vuelven a aparecer. En aquel proceso, el estrecho margen entre candidatos y los errores en la identificación y conteo de los votos del estado de la Florida, generaron un escándalo que aún está presente en la población, pues difirió durante semanas la resolución de la elección.

Ante la incertidumbre que vive Estados Unidos sobre la transferencia del poder que se avecina, bien vale que las organizaciones civiles, los partidos políticos y los electores hagan foco en la necesidad de revisar las leyes que dificultan que el conteo de los votos el mismo día de los comicios tenga carácter oficial.

La seguridad que da al electorado el anunciar resultados formales sin retraso, hace la diferencia en situaciones extremas, pero no atípicas, como un margen estrecho entre candidatos; denuncias de irregularidades y errores en el conteo manual.

Estados Unidos tiene el desafío de mejorar en los ámbitos local y regional el proceso de certificación del escrutinio, para evitar que los resultados preliminares empañen un sistema reconocido como seguro, pero que tiene un amplio margen para mejorar y blindarse.