Argentina transmite resultados electorales provisorios directamente desde 15 mil centros de votación, para un proceso ágil y eficiente

Foto: El Independiente

Durante 2019, Argentina vivirá entre dos y tres procesos electorales nacionales, a saber, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO)​ previstas para el 11 de agosto, las generales del 27 de octubre, y una eventual segunda vuelta en noviembre. En todos estos procesos, se espera que el país se estrene en la transmisión de los resultados comiciales directamente desde los centros de votación.

En diciembre pasado, el Correo Argentino -tras una licitación pública- adjudicó a la trasnacional Smartmatic el desarrollo del software para la captura y transmisión de los datos (telegramas) electorales. Este contrato supone la modernización de una de las etapas claves de la votación, ya que de un proceso si se quiere rudimentario, como era el traslado vía terrestre de los telegramas (actas de votación) a las sedes del Correo Argentino la noche de la elección, ahora las autoridades tendrán la capacidad de transmitir directamente desde cada centro de votación hasta el centro de cómputos.

De acuerdo al Correo Argentino, la aplicación permitirá escanear las actas de escrutinio en los 15 mil establecimientos que funcionarán como centros de votación y transmitirlas al centro nacional de cómputo. Según las autoridades, de esta forma la entrega del conteo será mucho más rápida, y además se erradicarán los cuellos de botella que generaba el traslado físico de las actas la noche de la elección. Anteriormente la digitalización y envío se hacían por orden de llegada, pero ahora, la carga será más homogénea.

La automatización de la transmisión, no solo implicará agilizar el envío de los telegramas, sino que también se espera reducir el error humano. El software estará en capacidad de permitir la lectura del código de barra de las actas, la identificación de la mesa electoral, el número de páginas, y otros datos, reduciendo la introducción manual de información.

A su vez, la herramienta brindará varios niveles de seguridad, y registrará los datos del usuario que capturó y transmitió, así como la fecha y hora; dejando una traza que fortalecerá el resguardo de la información.

Por otro lado, las autoridades se preparan en la búsqueda de una solución completa para el procesamiento de los resultados provisionales, puesto que están licitando el servicio del recuento provisorio, que será el que habilite la carga de los resultados de las mesas electorales; el procesamiento; la fiscalización; la totalización; y la difusión de los datos en tiempo real durante la noche de la elección, que estará disponible para todas las partes interesadas.

Argentina continúa avanzando en su objetivo de transformar de la mano de la tecnología su modelo de votación, dejando atrás varios años de pasos en falso, y desinterés de los decisores de encaminar al país a una verdadera transformación, que permita superar los errores, y entregue un sistema capaz de proteger el voto, pero también que facilite el sufragio y todas las etapas propias de unos comicios.

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Ciudad de México apuesta automatizar para atraer voto joven

El Instituto Electoral de la Ciudad de México, atendiendo que los jóvenes entre 18 y 19 años fueron los que menos participaron en los comicios generales de 2018, espera introducir un modelo automatizado de votación, para atraer a los electores de menor edad. Esta es la reseña.

 

República Democrática del Congo sigue fallando en las elecciones

En la República Democrática del Congo desde hace tiempo las cosas no salen bien en materia electoral, y los comicios del pasado 30 de diciembre no fueron la excepción. Más bien comprobaron que sin un protocolo de adopción de tecnología, no hay forma de respetar la voluntad popular.

En ese sentido, los comicios generales de fin de año siguen dando malas noticias, porque uno de los candidatos presidenciales, Martin Fayulu, quien llegó segundo en la contienda, denunció fraude a poco más de dos semanas de haber pasado la votación.

El político esgrimió ante el Tribunal Constitucional que se manipuló el resultado de la votación en la que se utilizaron máquinas para sufragar. Mientras la denuncia es investigada, hay que decir, que este proceso electoral inició mal y lamentablemente terminó de igual forma.

El año pasado, la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI) contrató directamente, es decir, sin licitación, a la empresa surcoreana Miru System Ltd, para proveerle 110 mil equipos de votación. Los dispositivos de la coreana registraron graves problemas durante la jornada comicial de finales de diciembre, y además no lograron entregar el escrutinio a tiempo, ni de forma transparente y segura, pues debieron pasar días para conocerse los resultados que hoy se dan por válidos.

Miru System Ltd es una empresa con limitada experiencia electoral, por lo que resultó contraproducente y fuera de toda norma decantarse por una compañía que no podía demostrar que estaba capacitada para preservar el sufragio. Hoy día, está siendo investigada en su propio país por supuestos casos de sobornos.

Esta decisión le salió cara al país, pues por ejemplo la misión electoral de la iglesia católica, reporto graves incidencias, como que 38% de los más de 40 mil centros de votación observados no dispusieron de diversos materiales electorales, incluso ya avanzada la elección seguían faltando los insumos.

Otro elemento de impacto muy negativo en el proceso de votación es que 23% de los observadores de la iglesia católica indicaron que la elección debió ser detenida en algún momento de la cita comicial, debido a los desperfectos de las máquinas de votación.

Ante esta situación, resulta necesario que las autoridades consideren seguir pasos vitales para superar el reto de darle un viraje a la forma cómo se ejerce el voto. Ninguna garantía sobra, por el contrario, el ser exhaustivo blindará el proceso de implementación, y por ende el modelo de voto electrónico seleccionado.

Entre las recomendaciones más reiteradas de los expertos está adoptar la nueva tecnología  de cara al país en todas en todas sus etapas (creación del marco legal regulatorio, búsqueda y selección del sistema, pruebas, licitación), de manera que no quede ningún aspecto oculto a la ciudadanía.

A su vez,  es primordial adelantar una licitación apegada a los más elevados estándares -que es lo que no se cumplió en el Congo con la empresa Miru Sistems. Es imprescindible que se realice una convocatoria internacional de proveedores de tecnología electoral, que prueben su experiencia en la materia y que sean capaces de ofrecer un modelo de voto electrónico flexible y ajustado a las necesidades legales, técnicas, financieras, e incluso de idiosincrasia de la nación.

Otro aspecto a considerar, es que al iniciar la búsqueda y comparación de ofertas, es básico evaluar la infraestructura local y cualquier limitante que se pudiera presentar (servicio eléctrico, telefónico y de datos, vías de comunicación, entre otros); así como evaluar la sustentabilidad del modelo automatizado (aplicabilidad en el tiempo).

Hay algunos otros aspectos vitales, como la necesidad de aplicar pilotos que prueben la fiabilidad y adaptación a las características del país del modelo seleccionado, y que el mismo sea auditable.

En el Congo, ninguna de estas recomendaciones privó, por lo que mientras no se corrijan los errores, y la selección de la tecnología responda netamente al interés de permitir adquirir un sistema que garantice la seguridad, secrecía y transparencia del sufragio, los electores no podrán beneficiarse de las ventajas del voto electrónico: seguro, rápido y auditable.