Organismo electoral ecuatoriano renueva autoridades

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador nombró a Nubia Villacís, como nueva máxima autoridad del organismo. Esta funcionaria es la primera mujer que está al frente del ente comicial. Su carrera en la institución inició en 2011. Conozca los detalles de la desinación en este enlace.
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Ecuador evalúa mejorar su práctica electoral tras dos jornadas electorales y un reconteo

Foto: Foros Ecuador

Ecuador vivió dos jornadas electorales –entre febrero y abril- que dejaron más dudas que certezas sobre el sistema electoral que usa: voto manual, digitalización de actas y difusión en línea del conteo. Tras los comicios, además debió realizar un proceso de reconteo de 1,2 millones de votos, que tampoco despejó totalmente las sospechas o denuncias.

Si bien cuando se trata de elecciones, muchas veces el accionar de los políticos genera más ruido que pruebas, en Ecuador, las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE) han tenido un costo que debe ser valorado desde la óptica de impulsar un cambio que permita a esta nación superar el atraso tecnológico.

En 2015, el CNE anunció que canceló el proyecto que permitiría a dos millones de ecuatorianos utilizar el voto electrónico durante las elecciones de 2017. Alegó que la inversión inicial que implicaba la adquisición de la tecnología era muy elevada y que existía desconfianza en la población sobre la tecnología. Las autoridades difirieron para 2019 la puesta en marcha de un modelo de votación automatizada.

Lo dicho anteriormente contradice las declaraciones públicas que el ente comicial había mantenido durante años, y que destacaban la experiencia con voto electrónico de 2014: la desplegada en Santo Domingo de los Tsáchilas, provista por Smartmatic; y la usada en Azuay, de Magic Software Argentina; ambas capaces de automatizar el voto y resguardar la voluntad popular.

Ante la negativa de avanzar, el país debió conformarse con unos escáneres coreanos donados para escrutar los votos que nunca habían sido probados, y que ante lo cerrado del resultado de la segunda vuelta, no colaboraron en resolver la contienda el mismo día de los comicios, sino varios días después.

Esta situación favoreció la desconfianza, y finalmente el CNE aceptó hacer un reconteo de sufragios por inconsistencias numéricas y de firmas. El presidente del CNE, Juan Pablo Pozo, consideró histórico y de ejemplo para el mundo el proceso que se desarrolló sin problemas, pero en ausencia de la oposición ecuatoriana.

La revisión del escrutinio ratificó los resultados. Sin embargo, dejó constancia que junto a las dos elecciones realizadas este año, el sistema electoral de Ecuador requiere mejora, transformación. Las autoridades deben retomar el camino delineado hasta 2014, para dejarle al país la mejor opción: una tecnología que modernice y asegure la votación de millones de ciudadanos.

Ecuador tendrá que presionar para lograr la tecnología electoral que merece

Ecuador usó escáneres para digitalizar actas con resultados y ponerlas en línea Foto: El Comercio

Ecuador se prepara para la segunda vuelta presidencial del próximo 2 abril. En medio de la diatriba propia de la competencia electoral, el fuerte retraso en la proclamación de los resultados de los comicios del 19 de febrero –que fueron definidos el 7 de marzo- , arrojó dudas sobre la actuación del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La desconfianza tiene su base en la decisión del organismo de improvisar con la tecnología para contar los votos del proceso del mes pasado, cuando hace apenas tres años en las elecciones seccionales se probaron  dos modelos de sufragio electrónico, y en uno de ellos, el usado en  Santo Domingo de los Tsáchilas, se obtuvo el escrutinio en apenas 50 minutos; en Azuay se mostraron resultados en 90 minutos.

Ante estas experiencias exitosas, resulta inexplicable que Ecuador optara por implementar una solución para escrutar los votos con escáneres coreanos que nunca habían sido probados en una elección, en lugar de seguir el camino delineado en 2014, cuando usó tecnología electoral que resguardó la votación y emitió resultados exactos y rápidos.

La inminente realización de la segunda jornada comicial impide una modificación sustancial en el sistema de conteo escogido por el CNE. La máxima autoridad del organismo, Juan Pablo Pozo, ha admitido errores, pero no anticipa mayores cambios en el corto o mediano plazo, por lo que quedará en manos de la presión ciudadana y de los partidos políticos conseguir que el ente rectifique.

El objetivo de los ejercicios que realizan las comisiones electorales para probar diferentes tecnologías, es justamente el poder comparar y evaluar los factores de éxito de una elección automatizada: rapidez, exactitud y seguridad. El CNE de Ecuador pudiera comparar las elecciones de Santo Domingo de los Tsáchilas y Azuay en 2014 versus la elección del pasado 19 de febrero y de todos los días que tomó el escrutinio, pues mientras pasaron 72 horas para ofrecer una tendencia irreversible no oficial, debieron transcurrir más días para la certificación del conteo.

Las máquinas coreanas y el sistema de transmisión usado en la primera vuelta presidencial de Ecuador, nunca habían sido empleados para contar sufragios. Entonces cabe preguntarse: ¿por qué si Ecuador –y el propio Juan Pablo Pozo- conoce y probó una tecnología que garantiza resultados rápidos y transparentes, optó por máquinas regaladas que no pudieron cumplir con el objetivo de entregar un conteo rápido y seguro?; ¿cuál es el costo de una elección que deja dudas sobre los resultados?

La respuesta a estas interrogantes debería ser la meta de los activistas políticos y ciudadanos; centrándose en mostrar que Ecuador merece una tecnología adecuada y segura como la empleada en 2014.