Evalúan alternativas de voto a distancia para garantizar la continuidad electoral

Si bien se cuentan por decenas los procesos electorales que en el mundo han sido suspendidos a consecuencia de la pandemia generada por el COVID-19, también es cierto que algunos países comienzan a reactivar sus maquinarias para iniciar las actividades electorales correspondientes con los calendarios comiciales.

Perú, que tendrá elecciones generales en 2021, ya está analizando cómo llevar a cabo las primarias para esa elección. Los partidos políticos comparten la necesidad de usar un modelo de voto electrónico no presencial, la fecha que se baraja para esta votación es noviembre, y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) adelantó que está preparada para asumir este reto.

Como se recordará, esta nación andina tiene más de una década utilizando un mecanismo automatizado para sufragar en comicios constitucionales desarrollado por la ONPE, mientras que además ha implementado el voto remoto que se ha utilizado en colegios profesionales, universidades y otras instituciones.

Aunque Perú no ha avanzado en la automatización, al no contar con una empresa especializada (lo máximo que ha extendido su uso ha sido a 39 distritos), sí ha probado de manera satisfactoria la tecnología electoral.

A su vez, Ecuador también reactivó sus discusiones de cara a las elecciones de febrero de 2021. Al momento se conoce que el Consejo Nacional Electoral (CNE) evalúa tres opciones, que van desde el voto segmentado (dividir al electorado por edad y distribuirlo para que sufraguen a lo largo de tres días), el voto telemático, o uno que combine el sufragio por internet con el voto presencial tradicional.

En este país, las provincias de Azuay y Santo Domingo de los Tsáchilas tuvieron la oportunidad de probar los beneficios del voto electrónico en dos pilotos vinculantes coordinados por el CNE en 2014. Particularmente en Santo Domingo se vivió una experiencia inédita, cuando los resultados oficiales fueron anunciados apenas una hora después del cierre de las urnas. Más de 300 mil votantes utilizaron tecnología electoral que permitió registrar y totalizar el voto de forma automatizada con 100 % de exactitud.

Finalmente, en Estados Unidos -donde se prevén presidenciales en noviembre- el Partido Demócrata está siendo presionado –hasta judicialmente– para que complete las primarias suspendidas por el coronavirus.

En ese sentido, el virtual candidato Joe Biden, llamó a las autoridades a permitir todas las formas posibles de sufragio: voto postal, voto anticipado, voto ausente, voto electrónico en todas las modalidades que sean necesarias y voto por internet, incluso añadió la opción de seguir el proceso a través de correo electrónico.

Estas tres naciones muestran que tras la pandemia por el COVID-19, necesariamente todos los países y organizaciones tendrán que revisar sus sistemas electorales. Será crucial permitir al electorado la opción de elegir entre el sufragio presencial y el remoto manteniendo las garantías comiciales, respetando así el distanciamiento social que garantice la protección del electorado y trabajadores electorales que participen en las elecciones confiando en las autoridades.

Modernización electoral destaca en el calendario electoral latinoamericano de 2020

Parte de los comicios a efectuarse este año están reflejados en esta imagen
elaborada por Sergio Maydeu

El ajetreado calendario electoral de 2020, que incluye 84 elecciones en 69 países alrededor del mundo (según IFES), destaca por la innovación electoral que verán algunos países de la región. En Perú, Brasil y Paraguay emplearán tecnología que automatiza el sufragio o alguna fase del proceso eleccionario. En Estados Unidos, donde se ya utilizan múltiples sistemas automatizados para agilizar la administración electoral, también habrá novedades.


El 26 de enero se realizarán las Elecciones Congresales Extraordinarias en Perú. A tal efecto, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) anunció que usará un modelo mixto de votación, que combinará el voto manual y el automatizado en algunas regiones.

El voto electrónico peruano consiste en una tarjeta que, al ser introducida en la máquina de votación, activa en la pantalla táctil las candidaturas. El elector presiona la opción de su preferencia y el sistema procesa y almacena el sufragio, para finalmente cerrar con la emisión de un comprobante en papel de la selección.

Por su parte, Brasil realizará elecciones locales en el mes de octubre. Una vez más, Brasil desplegará sus más de 500.000 máquinas de votación para atender al electorado más grande del continente. Para estas elecciones el Tribunal Superior Electoral planea estrenar un nuevo modelo de máquina de votación el cual traerá, entre otras novedades, la capacidad de acoplar una impresora para emitir comprobantes de votación.

Finalmente Paraguay cumplirá las Internas Simultáneas de los partidos y movimientos políticos, alianzas y concertaciones electorales, el 12 de julio, mientras las municipales se efectuarán el 8 de noviembre.

Para estas jornadas, el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) espera alquilar 15 mil máquinas de votación para que los más de 260 municipios del país sean automatizados. En ese marco, la nación se encuentra llevando adelante el proceso de licitación del voto electrónico.

Por otro lado, Estados Unidos se prepara para una nueva elección presidencial. En vista de los incidentes sucedidos en las elecciones de 2016, en los cuales actores extranjeros hackearon correos electrónicos y accedieron a bases de datos de votantes, las autoridades han hecho un esfuerzo en mejorar su parque tecnológico.

Entre las principales novedades que encontrarán los votantes estadounidenses están las máquinas llamadas Ballot Marking Devices, que vienen siendo una suerte de híbrido entre máquinas de votación y escáneres ópticos. El condado de Los Ángeles, la jurisdicción más grande de los Estados Unidos, diseñó junto a la compañía IDEO su nuevo sistema. Una vez diseñado el modelo, contrató a la internacional Smartmatic para hacer este proyecto una realidad. Aproximadamente 31.000 máquinas serán desplegadas a lo largo del condado.

Para 2020, se esperan elecciones en Perú y Chile que decidieron realizar elecciones producto de la fuerte crisis político-social que atraviesan. Perú para renovar el parlamento de manera anticipada este mes, y Chile para realizar un plebiscito que decidirá un proceso constituyente en abril.

El resto de los países que cumplirán elecciones en la región son Costa Rica (febrero), República Dominicana (febrero y mayo), Uruguay (mayo), Brasil (octubre), Paraguay (noviembre) y Venezuela (diciembre). Bolivia se unió al grupo -este 6 de enero- cuando convocó a generales para mayo próximo.

Perú define coordenadas del voto electrónico en elecciones del 2020

Foto: Agencia Peruana de Noticias

En poco más de un mes, los peruanos renovarán su parlamento, luego que la presidencia de la República -en un movimiento inédito, pero constitucional- resolviera disolver el Congreso. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha decido volver a usar parcialmente el voto electrónico del que dispone el país desde hace más de una década.

De los 24,7 millones de electores habilitados para votar, la ONPE precisó que 1,7 millones utilizarán el modelo de sufragio automatizado diseñado por el organismo, el cual ha superado más de una docena de procesos. En esta ocasión, serán 39 distritos lo que usen máquinas para elegir a los congresistas.

Aunque Perú no ha podido extender la aplicación de su voto automatizado, por falta de presupuesto, el organismo destaca que sigue apostando por el uso de la tecnología electoral, ya que entre sus ventajas está la comprobación de la identidad de los miembros de mesa y electores, a emisión electrónica del voto, la totalización y consolidación automatizada de los resultados, la verificación de sufragios obtenidos y la transmisión rápida del escrutinio.

Partiendo de estas características, el sistema automatizado peruano consiste en una tarjeta que al ser introducida en la máquina de votación activa en la pantalla táctil las candidaturas. El elector presiona la opción de su preferencia y el sistema procesa y almacena el sufragio, para finalmente cerrar con la emisión de un comprobante en papel de la selección, el cual debe ser depositado en una urna.

En el resto de la nación vota con el tradicional modelo manual, basado en boletas de papel que deben ser marcadas e introducidas en una urna, para luego ser contadas también manualmente. Además disponen del Sistema de Escrutinio Automatizado (SEA), a través del que se transcriben los resultados en una computadora para ser enviados a un centro de cómputo.

En enero, con esta elección, la ONPE suma un nuevo esfuerzo por amplificar el uso del sufragio automatizado. Las autoridades destacan que la insuficiencia presupuestaria es lo que mantiene frenada la instauración total del modelo automatizado.