Colombia retoma debate electoral al fragor del acuerdo de Paz

Foto: La Opinión

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La paz que parece estar alcanzando Colombia, no solo exige el compromiso de todo el país, sino además reclama cambios institucionales profundos, que incluyen el sistema de votación.

Para llevar tamaña empresa adelante, el Gobierno dio el primer paso, al instalar la Misión Electoral Especial, que fue concebida para hacer las recomendaciones que permitan darle un viraje al caduco y desprestigiado modelo comicial neogranadino.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, formalizó el inicio de actividades del equipo, como parte del cumplimiento del punto número dos del acuerdo de paz firmado -en noviembre pasado- entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Este apartado refiere a la “ampliación” de la democracia, mediante “una mayor transparencia del proceso electoral, que requiere de una serie de medidas inmediatas especialmente en las regiones donde aún persisten riesgos y amenazas, así como de una revisión integral del régimen electoral y de la conformación y las funciones de las autoridades electorales”.

El mandatario colombiano destacó que la Misión tendrá un plazo de tres meses -que vencen en abril- para “elaborar recomendaciones sobre los ajustes normativos e institucionales necesarios para asegurar una mayor autonomía e independencia de la organización electoral, así como para modernizar y hacer más transparente el sistema electoral”.

Debido al desprestigio que el modelo de votación tiene en el país (voto manual y preconteo), las partes delegaron en entes externos e independientes el diseño de lo que podría ser el futuro sistema electoral colombiano, así como la recuperación de la credibilidad de los organismos comiciales.

Específicamente seis de los siete miembros de la Misión fueron nombrados por el Centro Carter, el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria y los departamentos de Ciencia Política de las universidades colombianas Nacional y de Los Andes; mientras el último puesto quedó a cargo de la Misión de Observación Electoral (MOE), una ONG local.

Con esta medida, el país rompe el silencio que mantenía desde 2015 sobre la modernización del sistema de votación. Hasta esa fecha se trabajó de manera intermitente con una comisión asesora para la implementación de la tecnología, llegándose incluso a lanzar una convocatoria internacional que fue respondida por 16 empresas para delinear una prueba piloto de sufragio automatizado.

Pese a estos esfuerzos, la lucha colombiana por reformar el sufragio se ha detenido en variadas ocasiones. Esperemos que este nuevo ímpetu la lleve segura a cumplir la Ley que obliga a automatizar el voto y dejar atrás un sistema que ha arriesgado la voluntad popular en demasiadas oportunidades.

Colombia reitera que no hay fecha para instaurar voto electrónico

Aunque la ley 1475 de 2011 estableció que Colombia debía contar con voto electrónico desde 2014, el registrador nacional Juan Carlos Galindo admitió que no hay fecha para dar cumplimiento a la normativa que moderniza el sistema electoral del vecino país. Aquí la nota.

Negociaciones de paz posicionan debate sobre voto electrónico en Colombia

El voto manual y el pre-conteo han sembrado dudas en los resultados de elecciones colombianas. Foto: www.elnuevoherald.com

El voto manual y el pre-conteo han sembrado dudas en los resultados de elecciones colombianas. Foto: http://www.elnuevoherald.com

En las últimas semanas Colombia ha retomado con fuerza el debate sobre el voto electrónico. De acuerdo a los expertos, como consecuencia de las negociaciones de paz que adelanta el Gobierno con los grupos irregulares, es necesario el fortalecimiento de las garantías electorales.

La discusión ha germinado de la mano de las fricciones entre el magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), Armando Novoa y el registrador nacional, Juan Carlos Galindo por los retrasos en la aplicación del voto electrónico. Un grupo de senadores ha anunciado que llevará a los tribunales a las autoridades por estar en mora con el uso de la tecnología.

El país neogranadino cuenta desde 2004 con una Ley que permite automatizar las elecciones, pero ante la falta de voluntad para modernizar el sufragio, ha tenido que insistir en el uso de un sistema electoral que le ha traído serios problemas: uso parcial de identificación biométrica, voto manual, preconteo (resultados iniciales de carácter meramente informativo) y la digitalización de las actas de votación para colocarlasa disposición de la ciudadanía en el portal de la Registraduría.

A la luz de esta realidad y la realización de un eventual plebiscito por la paz, el magistrado Novoa lanzó el primer dardo sobre la materia, acusando al Registrador que no solo la falta de recursos ha frenado el voto electrónico, sino también su opinión de que esta tecnología no es conveniente para Colombia. Le recordó que la automatización “no es una opción”, sino un deber legal.

En paralelo columnistas de diversos diarios atizaron las llamas. El constitucionalista Germán Calderón España esgrimió los costos que supone el voto manual, frente al sufragio electrónico y sus malos resultados, mientras Pedro Luis Zambrano sacó a colación que los contratos públicos del voto manual mantienen detenida la automatización.

Por su parte un grupo de senadores anunció que activará acciones legales para exigirle al Registrador Galindo que cumpla con la Ley.El grupo afirma que “es urgente que exista la implementación de voto electrónico y un sistema biométrico que brinde garantías y transparencia en los comicios electorales, con el fin de reducir los índices de fraude y otros delitos electorales, así como de corrupción”.

Hasta ahora Colombia está a la espera de los resultados de la comisión asesora para la implementación de la tecnología. Sin embargo, esta instancia multidisciplinaria suma casi dos años sin reunirse, habiendo incluso lanzado una convocatoria internacional que fue respondida por 16 empresas para delinear una prueba piloto de sufragio automatizado.

A la fecha se ha aprobado que se experimente con dos modelos de sufragio automatizado (Lectura Óptica del Voto, LOV y Registro Electrónico Directo, DRE), pero la nación neogranadina sigue dilatando la decisión que la ayudará a superar el sistema con el que logra salir algunas veces airosa ante una elección presidencial, pero que resulta incapaz de  efectuar elecciones de mayor complejidad como las parlamentarias o locales.