La utilización de la Inteligencia Artificial luce indetenible y lo mejor que pueden hacer los países, las organizaciones y la misma gente, es formarse para aprovecharla, pero también para minimizar los riesgos que conlleva su aplicación. Para abordar esta temática, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) organizó un conversatorio, donde se actualizaron varios de sus usos en Latinoamérica.
Al encuentro asistieron autoridades electorales de Chile, México y Panamá, las cuales dejaron claro el enorme potencial que tiene la Inteligencia Artificial (IA) para las diferentes etapas de una elección, al tiempo que resaltaron la necesidad de dar paso a sus diferentes aplicaciones con transparencia y protegiendo los datos de los electores.
Al revisar los diferentes usos de la IA que se vienen dando en la región, se evidenció que los mismos han partido de la alta capacidad de procesamiento de información que ofrece la IA frente a los procesos manuales, así como la posibilidad de mejorar variadas tareas administrativas, pero siempre desplegada sobre la base de reglas claras y controles.
Al valorar las experiencias de los tres países que intervinieron en el encuentro, México destacó por adelantar una normativa que le permite adoptar IA siguiendo los mejores principios para el país, lo que supone llevar adelante la compra, uso y desarrollo de sistemas de inteligencia artificial acordes a sus necesidades y con garantías.
Esta forma de organización, lo ha llevado a crear cursos obligatorios para que los funcionarios desarrollen habilidades para su uso, pero también para su protección, al tiempo que registra las herramientas que emplea y sus resultados.
En el caso de Chile, se mostró como desde el año 2020 puso en funcionamiento una herramienta de IA para monitorear las conversaciones en línea sobre las elecciones y detectar posibles amenazas. Esta investigación será usada para desarrollar herramientas que ayuden a identificar elementos o situaciones de violencia política digital y que puedan ser replicadas en otros países.
Otra área de acción que piensa instrumentar Chile es la fiscalización de los gastos de campaña mediante IA, ya que con la automatización se pueden chequear grandes volúmenes de datos que luego pasarán por una comprobación humana.
Panamá también creó una unidad de monitoreo digital de las elecciones, a los fines de identificar “desinformación y campañas sucias o actos de violencia digital”, que pueden ser remitidos a las instituciones encargadas de investigar los hechos.
Debido a las limitaciones que algunos países de Latam pueden tener para llevar adelante proyectos con IA, ya sea por presupuesto o falta de personal especializado, el PNUD recomendó a las comisiones electorales comenzar por establecer la necesidad que debe ser cubierta y la viabilidad de aplicar IA para resolver la misma, en lugar de orientar esfuerzos por automatizar algún proceso, sin antes discernir su aplicabilidad y la garantía de colaborar para tener elecciones más inclusivas, transparentes y confiables.

