Observatorio Electoral Venezolano cuestiona transparencia de presidenciales venezolanas

El Observatorio Electoral Venezolano (OEV) emitió recientemente un informe de 50 páginas en el que asegura que las garantías para celebrar unas votaciones limpias, libres y justas se han deteriorado en los dos últimos procesos comiciales – las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente en julio 2017 y las regionales de octubre del mismo año. Para la OEV lo mismo ocurrirá en 2018.

En el caso de la Constituyente, el proceso rompió con la dinámica electoral que se venía construyendo en Venezuela desde 2004 -fecha en la que se automatizó el voto- ya que las formas adoptadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) fueron cuestionadas por expertos y políticos dentro y fuera de la nación, mientras que Smartmatic, la empresa que por 14 años le proporcionó la tecnología electoral, denunció que el CNE anunció resultados diferentes a los arrojados por el sistema automatizado de votación.

A su vez, en los comicios de gobernadores se cometieron muchas irregularidades –todas para beneficiar a un sector político. El Observatorio Electoral inventarió las anomalías detectadas antes del día de la elección y durante la votación, mientras que el CNE al tiempo que retrasó la entrega de resultados en el estado Bolívar, anunció un escrutinio que evidenció, por primera vez desde que se automatizó el sufragio, inconsistencias numéricas en mesas, producto de la carga de actas de forma manual demostrando la manipulación del ente electoral. Smartmatic aclaró que no suministró ningún producto o servicio para esta jornada. Tampoco participó en esta nueva elección.

Con estos dos antecedentes en la mira, el OEV analizó el proceso de organización de la jornada de este domingo, encontrando que todas las etapas, desde la convocatoria hasta el inicio y desarrollo de la campaña, han estado marcadas por acortamiento de los lapsos, violaciones a la Constitución, la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre) y su reglamento, por ejemplo con la eliminación de fases que en comicios previos, como las presidenciales de 2012 y parlamentarias de 2015, llevaron semanas, pero que ahora en 2018 apenas consumieron días.

“El OEV ha acumulado suficientes evidencias para señalar que se trata de un evento marcado por distintas violaciones a las leyes vigentes. En efecto, los derechos políticos de los venezolanos, como electores y como elegibles, han sido drásticamente limitados por las reglas del juego impuestas por el árbitro electoral”, asevera en el documento.

Al detallar las irregularidades detectadas, la ONG destaca un cúmulo de acciones previas a las elecciones y durante su planificación que patentan las faltas de imparcialidad y transparencia de estos comicios:

  1. Inhabilitación de candidatos.
  2. Ilegalización de partidos políticos.
  3. Restricciones en la inscripción tanto dentro como fuera del país en el Registro Electoral.
  4. Aceptación de candidatos por cuenta propia y por grupos de electores para los cuales luce prácticamente imposible que hayan cumplido con los requisitos de ley para participar como elegibles.
  5. Convocatoria que irrespetó la tradición de efectuar la elección en diciembre.
  6. Eliminación de actividades del cronograma, entre las que están el catastro, uso de la tinta indeleble, observación nacional y acompañamiento internacional.
  7. Acortamiento de los lapsos para las postulaciones, fase que fue resumida a 16 actividades que se comprimieron para ejecutarse en apenas 17 días.
  8. En el caso de las circunscripciones para consejos legislativos, se saltaron la aprobación de las estimaciones de población que debe hacer la Asamblea Nacional y aumentaron el número de diputados en siete estados.
  9. Incumplimiento en lapso de impugnaciones.
  10. Campaña electoral recortada de 96 días en 2012 a 26 en 2018.
  11. Eliminación de las auditorías del software del Sistema de Información al Elector y la de certificación del software del Sistema de Estadísticas de Participación. El primero permite guiar al elector hasta la mesa de votación donde le corresponde sufragar y el segundo mecanismo elabora en tiempo real reportes estadísticos de participación sobre la base de los electores esperados y los efectivamente registrados.

Reseñadas algunas de las fallas e ilegalidades, el OEV advierte que “las acciones y decisiones adoptadas en el transcurso del ciclo electoral no están apegadas a la legislación, lo que ha permitido al órgano de administración electoral a modificar con discrecionalidad, y cuantas veces lo requiera, el período electoral y sus distintas etapas”.

Añade que “marcan peligrosos precedentes los últimos procesos comiciales que han quebrado principios fundamentales del voto y estándares establecidos para que una elección pueda calificarse como democrática: que sea periódica, inclusiva, limpia, competitiva y que permita que los ganadores puedan ejercer el cargo para el que fueron electos. Ninguna de estas condiciones se ha cumplido en los últimos eventos”, y ahora se repiten en 2018.

Con lo dicho por el Observatorio y las críticas que se acumulan a escala internacional, la preparación de la elección del 20 de mayo evidencia sin lugar a dudas que Venezuela, por decisión de sus autoridades electorales, dejó las buenas prácticas por las que era reconocida, para dar paso a comicios totalmente supeditados al poder político.

El costo de echar por la borda una de las mejores experiencias de automatización electoral en el mundo está por verse, pero desde ya se anticipa que la desconfianza ciudadana podría dar al traste con el valor del voto como principal activo de la Democracia en esa nación.

 

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El escrutinio preliminar generó tranquilidad en El Salvador

Foto: Última Hora SV

Pasadas varias semanas de las elecciones en El Salvador, en las que se renovaron 168 curules en el Congreso y 262 concejos municipales del país, se hace oportuno comentar que gracias al escrutinio preliminar, que procesó la información de 9.422 actas de escrutinio en solo 36 horas tras el cierre de la votación, los salvadoreños viven un ambiente de paz durante todo el tiempo que les ha tomado a las autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunciar los resultados oficiales.

En este país centroamericano el sistema de votación es manual y sumamente complicado debido a la incorporación del voto cruzado en 2015; sin embargo, para la celebración de estos comicios el TSE utilizó tecnología para la realización de su conteo preliminar no oficial, que sirvió para generar tranquilidad a los salvadoreños –y a los partidos políticos- mientras el organismo culmina el conteo final oficial.

Para el escrutinio preliminar, las autoridades pusieron a prueba los escáneres y software coreano de la empresa MIRU, para digitalizar y transmitir las actas, y el software y los servicios de la transnacional Smartmatic,  para procesar las actas y divulgar la información de los resultados en tiempo real.

La jornada electoral transcurrió de manera pacífica. El sistema de divulgación en la web permitió al TSE anunciar las tendencias según partidos políticos (número de diputados por bancada) la misma noche de la elección. Esa tendencia comenzó a verse en línea a las 8:00pm.

No obstante, durante el proceso de conteo preliminar se produjo una falla que afectó los votos de marcas preferentes de los legisladores en los departamentos San Salvador y La Libertad. El director de Smartmatic para Centroamérica, Francisco Campos, explicó que “una pieza de software pequeñita falló a la hora de tomar los nombres de los candidatos y los colocó de una manera desordenada”.  Esta situación se hizo evidente gracias a la tecnología: a la publicación en tiempo real de las actas digitalizadas y de los resultados. Todos los partidos políticos (y hasta los ciudadanos) podían ir auditando los resultados.

A pesar de que la falla se corrigió a tiempo, y los partidos políticos pudieron comparar con las actas los resultados divulgados antes del cierre del conteo preliminar, no faltaron las reacciones de algunos sectores adversos a la modernización del sufragio, que atendiendo a un error que fue detectado solo porque los partidos políticos tuvieron acceso a comparar en tiempo real las actas versus los resultados,  y posteriormente corregido y además admitido, inician una campaña que busca hacer retroceder a El Salvador en su afán de mejorar su sistema de votación.

El director de la ONG, Voto Transparente, y experto electoral, Leandro Querido, realizó una lectura de lo ocurrido en las redes sociales, señalando que “oponerse a la incorporación de tecnología en procesos electorales es reaccionario pero sobre todo ridículo. En El Salvador se produjo un error en la carga manual en el (conteo) provisorio que fue detectado por la propia tecnología y subsanado rápidamente gracias a ella”.

El Salvador debe sacar provecho de lo ocurrido, superando la oposición que se presenta, y siguiendo adelante en su objetivo de contar con un mejor modelo de votación, donde la tecnología adaptada a sus necesidades blinde al voto y el futuro del país.

El Salvador ante una prueba de fuego: entregar resultados precisos, transparentes y a tiempo

Foto: 20 Minutos

Alrededor de 5,2 millones de salvadoreños están convocados para este 4 de marzo a las elecciones en las que se renovarán 168 cargos la Asamblea Legislativa y los concejos de los 262 municipios del país.

La proximidad de los comicios, revive en la memoria de los salvadoreños la calamidad que resultó el proceso de escrutinio de 2015, cuando tras 40 días de retraso fue que el país pudo conocer los resultados definitivos. Es por esto que ahora en 2018, la expectativa sobre la entrega de resultados oportunos es cada vez mayor.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) se ha puesto como meta presentar la misma noche de la votación los resultados preliminares, pero advierte que será cerca de la medianoche cuando se tendrán las tendencias irreversibles.

Para dar cumplimiento a esta promesa, las autoridades deberán garantizar la logística del proceso, que involucra a 13 mil personas entre los miembros de las Juntas Receptoras de Votos (JRV), y personal capacitado para recolectar y transmitir las 9.422  Actas de Cierre de Escrutinio (ACE), lo cual se hará mediante escáneres coreanos de la empresa MIRU hacia el Centro Nacional de Procesamiento de Resultados (CNPRE) manejado por el TSE.

Una vez el organismo electoral reciba las ACE, las tendrá que descifrar y almacenar en una base de datos, de manera que Smartmatic -multinacional proveedora del software para procesar la información de las actas- pueda activar su plataforma de procesamiento, consolidación, totalización y publicación de resultados en la web.

Conocido el procedimiento, trasciende que las tecnologías de Smartmatic y MIRU únicamente participarán en las etapas finales del proceso de votación, por lo que recaerá en el TSE y los encargados de las JRV, que los sufragios de los salvadoreños sean contados manualmente de manera prolija y las actas de escrutinio sean llenadas perfectamente. Será a partir de este proceso, que las ACE podrán ser procesadas sin problemas ni retrasos para anunciar resultados oportunos y exactos al país.

La jornada de este 4 de marzo será larga y compleja, pero si el Tribunal Electoral asegura la capacitación del personal y el manejo de  los aspectos claves de la logística e infraestructura, la prueba de fuego de entregar resultados correctos, transparentes y a tiempo, podrá ser sorteada.