Los Ángeles como referencia mundial en tecnología electoral

El Condado de Los Ángeles – el más grande de los Estados Unidos- está modernizando su tecnología electoral con miras a las elecciones de 2020. La solución que ofrecerá a sus electores lo colocará a la vanguardia en materia electoral.

Esta localidad inició en 2009 el proyecto “Soluciones de Votación Para Todos” (VSAP, por su sigla en inglés) con el que busca sustituir su actual sistema electoral, atendiendo así el llamado de expertos que han alertado sobre la necesidad de que en este país se ejecute una actualización de los múltiples modelos de votación que se usan, ya que cada condado es autónomo en la administración de su sistema electoral.

Aunque el proyecto se ha estado ejecutando desde hace más de una década, fue a mediados de 2018 cuando se dieron pasos decisivos para conseguir modernizar la forma cómo votan los angelinos, y así depurar parte de los problemas de obsolescencia comicial que viene sufriendo todo Estados Unidos.

Específicamente en junio de 2018, las autoridades de Los Ángeles firmaron un contrato con la trasnacional Smartmatic, el cual la convierte en la proveedora de las máquinas de votación y el software que empleará esta ciudad californiana a partir de 2020. El arranque está pautado para las elecciones primarias presidenciales de ese año.

Al momento se conoce que el nuevo sistema aventajará a Los Ángeles en el uso de tecnología comicial en el país, ya que además de ser la primera herramienta electoral de código abierto, está proyectado que se destaque como un modelo de votación que considere todos los beneficios de la automatización (seguridad, rapidez, transparencia, secrecía)  y además se ajuste a las características del elector angelino.

En ese sentido, se espera que el nuevo voto electrónico brinde todas las garantías que la tecnología permite, mientras que a la par el padrón cuente con innovaciones como la boleta interactiva. Dean Logan, Registrador de Votantes del condado, explicó que la misma permitirá a los sufragantes realizar la votación en sus teléfonos móviles previo a los comicios, de manera que el día de la cita electoral puedan escanear el código QR en persona (código que almacena datos codificados), y tener una elección expedita y sencilla en el centro electoral.

Las mejoras no terminan allí. También el renovado sufragio electrónico para Los Ángeles dispondrá de facilidades para aquellos votantes con alguna discapacidad, e incluso quienes no manejen lo suficiente el idioma inglés verán optimizado su acceso al sistema. Otro elemento clave que saldrá fortalecido del proceso de actualización, será el escrutinio.

Estas son varias de las novedades que traerá el voto electrónico que comenzará a usar LA el próximo año. Su desarrollo y aplicación la pondrán al frente en el uso de tecnología electoral, ya que no solo colaborará para que los electores se sientan más seguros, sino también para mostrar,que con las herramientas adecuadas, no vale ninguna acción que intente subvertir la voluntad popular.

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Argentina transmite resultados electorales provisorios directamente desde 15 mil centros de votación, para un proceso ágil y eficiente

Foto: El Independiente

Durante 2019, Argentina vivirá entre dos y tres procesos electorales nacionales, a saber, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO)​ previstas para el 11 de agosto, las generales del 27 de octubre, y una eventual segunda vuelta en noviembre. En todos estos procesos, se espera que el país se estrene en la transmisión de los resultados comiciales directamente desde los centros de votación.

En diciembre pasado, el Correo Argentino -tras una licitación pública- adjudicó a la trasnacional Smartmatic el desarrollo del software para la captura y transmisión de los datos (telegramas) electorales. Este contrato supone la modernización de una de las etapas claves de la votación, ya que de un proceso si se quiere rudimentario, como era el traslado vía terrestre de los telegramas (actas de votación) a las sedes del Correo Argentino la noche de la elección, ahora las autoridades tendrán la capacidad de transmitir directamente desde cada centro de votación hasta el centro de cómputos.

De acuerdo al Correo Argentino, la aplicación permitirá escanear las actas de escrutinio en los 15 mil establecimientos que funcionarán como centros de votación y transmitirlas al centro nacional de cómputo. Según las autoridades, de esta forma la entrega del conteo será mucho más rápida, y además se erradicarán los cuellos de botella que generaba el traslado físico de las actas la noche de la elección. Anteriormente la digitalización y envío se hacían por orden de llegada, pero ahora, la carga será más homogénea.

La automatización de la transmisión, no solo implicará agilizar el envío de los telegramas, sino que también se espera reducir el error humano. El software estará en capacidad de permitir la lectura del código de barra de las actas, la identificación de la mesa electoral, el número de páginas, y otros datos, reduciendo la introducción manual de información.

A su vez, la herramienta brindará varios niveles de seguridad, y registrará los datos del usuario que capturó y transmitió, así como la fecha y hora; dejando una traza que fortalecerá el resguardo de la información.

Por otro lado, las autoridades se preparan en la búsqueda de una solución completa para el procesamiento de los resultados provisionales, puesto que están licitando el servicio del recuento provisorio, que será el que habilite la carga de los resultados de las mesas electorales; el procesamiento; la fiscalización; la totalización; y la difusión de los datos en tiempo real durante la noche de la elección, que estará disponible para todas las partes interesadas.

Argentina continúa avanzando en su objetivo de transformar de la mano de la tecnología su modelo de votación, dejando atrás varios años de pasos en falso, y desinterés de los decisores de encaminar al país a una verdadera transformación, que permita superar los errores, y entregue un sistema capaz de proteger el voto, pero también que facilite el sufragio y todas las etapas propias de unos comicios.

Observatorio Electoral Venezolano cuestiona transparencia de presidenciales venezolanas

El Observatorio Electoral Venezolano (OEV) emitió recientemente un informe de 50 páginas en el que asegura que las garantías para celebrar unas votaciones limpias, libres y justas se han deteriorado en los dos últimos procesos comiciales – las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente en julio 2017 y las regionales de octubre del mismo año. Para la OEV lo mismo ocurrirá en 2018.

En el caso de la Constituyente, el proceso rompió con la dinámica electoral que se venía construyendo en Venezuela desde 2004 -fecha en la que se automatizó el voto- ya que las formas adoptadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) fueron cuestionadas por expertos y políticos dentro y fuera de la nación, mientras que Smartmatic, la empresa que por 14 años le proporcionó la tecnología electoral, denunció que el CNE anunció resultados diferentes a los arrojados por el sistema automatizado de votación.

A su vez, en los comicios de gobernadores se cometieron muchas irregularidades –todas para beneficiar a un sector político. El Observatorio Electoral inventarió las anomalías detectadas antes del día de la elección y durante la votación, mientras que el CNE al tiempo que retrasó la entrega de resultados en el estado Bolívar, anunció un escrutinio que evidenció, por primera vez desde que se automatizó el sufragio, inconsistencias numéricas en mesas, producto de la carga de actas de forma manual demostrando la manipulación del ente electoral. Smartmatic aclaró que no suministró ningún producto o servicio para esta jornada. Tampoco participó en esta nueva elección.

Con estos dos antecedentes en la mira, el OEV analizó el proceso de organización de la jornada de este domingo, encontrando que todas las etapas, desde la convocatoria hasta el inicio y desarrollo de la campaña, han estado marcadas por acortamiento de los lapsos, violaciones a la Constitución, la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre) y su reglamento, por ejemplo con la eliminación de fases que en comicios previos, como las presidenciales de 2012 y parlamentarias de 2015, llevaron semanas, pero que ahora en 2018 apenas consumieron días.

“El OEV ha acumulado suficientes evidencias para señalar que se trata de un evento marcado por distintas violaciones a las leyes vigentes. En efecto, los derechos políticos de los venezolanos, como electores y como elegibles, han sido drásticamente limitados por las reglas del juego impuestas por el árbitro electoral”, asevera en el documento.

Al detallar las irregularidades detectadas, la ONG destaca un cúmulo de acciones previas a las elecciones y durante su planificación que patentan las faltas de imparcialidad y transparencia de estos comicios:

  1. Inhabilitación de candidatos.
  2. Ilegalización de partidos políticos.
  3. Restricciones en la inscripción tanto dentro como fuera del país en el Registro Electoral.
  4. Aceptación de candidatos por cuenta propia y por grupos de electores para los cuales luce prácticamente imposible que hayan cumplido con los requisitos de ley para participar como elegibles.
  5. Convocatoria que irrespetó la tradición de efectuar la elección en diciembre.
  6. Eliminación de actividades del cronograma, entre las que están el catastro, uso de la tinta indeleble, observación nacional y acompañamiento internacional.
  7. Acortamiento de los lapsos para las postulaciones, fase que fue resumida a 16 actividades que se comprimieron para ejecutarse en apenas 17 días.
  8. En el caso de las circunscripciones para consejos legislativos, se saltaron la aprobación de las estimaciones de población que debe hacer la Asamblea Nacional y aumentaron el número de diputados en siete estados.
  9. Incumplimiento en lapso de impugnaciones.
  10. Campaña electoral recortada de 96 días en 2012 a 26 en 2018.
  11. Eliminación de las auditorías del software del Sistema de Información al Elector y la de certificación del software del Sistema de Estadísticas de Participación. El primero permite guiar al elector hasta la mesa de votación donde le corresponde sufragar y el segundo mecanismo elabora en tiempo real reportes estadísticos de participación sobre la base de los electores esperados y los efectivamente registrados.

Reseñadas algunas de las fallas e ilegalidades, el OEV advierte que “las acciones y decisiones adoptadas en el transcurso del ciclo electoral no están apegadas a la legislación, lo que ha permitido al órgano de administración electoral a modificar con discrecionalidad, y cuantas veces lo requiera, el período electoral y sus distintas etapas”.

Añade que “marcan peligrosos precedentes los últimos procesos comiciales que han quebrado principios fundamentales del voto y estándares establecidos para que una elección pueda calificarse como democrática: que sea periódica, inclusiva, limpia, competitiva y que permita que los ganadores puedan ejercer el cargo para el que fueron electos. Ninguna de estas condiciones se ha cumplido en los últimos eventos”, y ahora se repiten en 2018.

Con lo dicho por el Observatorio y las críticas que se acumulan a escala internacional, la preparación de la elección del 20 de mayo evidencia sin lugar a dudas que Venezuela, por decisión de sus autoridades electorales, dejó las buenas prácticas por las que era reconocida, para dar paso a comicios totalmente supeditados al poder político.

El costo de echar por la borda una de las mejores experiencias de automatización electoral en el mundo está por verse, pero desde ya se anticipa que la desconfianza ciudadana podría dar al traste con el valor del voto como principal activo de la Democracia en esa nación.