El comprobante del voto en papel: una garantía en expansión

Algunos modelos de voto electrónico, bajo ambiente DRE, están capacitados para imprimir un comprobante del voto automatizado en papel.

Algunos modelos de voto electrónico, bajo ambiente DRe, están capacitados de imprimir un comprobante del voto automatizado en papel.

En la búsqueda de un modelo de voto electrónico que garantice exactitud, facilidad a la hora de emitir un voto, y verificabilidad, los países están optando cada vez más con soluciones de voto electrónico que incluyan la impresión de un comprobante de votación. A éste se le denomina “verificación del voto en papel para el elector” (Voter Verified Paper Audit Trail o VVPAT).

El principal atractivo de los sistemas de votación con VVPAT es que permiten al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo es igual al impreso por la máquina. Además de permitir esta verificación, la impresión física de cada voto genera una traza de papel que abre la posibilidad de cotejar los votos en papel con el conteo automatizado reflejado en las actas.

Debido la garantía electoral que envuelve el VVPAT, su uso viene siendo exigido en algunos países con voto electrónico, casos Brasil e India. Aunque el primero es un precursor de la automatización, sus máquinas no cuentan con una impresora que replique en papel los sufragios digitales, por lo que en los últimos tiempos han surgido varias iniciativas para que se renueven los equipos y se de paso al recibo en papel del voto.

Por su parte, la nación india, si bien se ha convertido en una referencia en la aplicación exitosa de máquinas para votar, aún no ha cumplido la promesa de modernizar su sistema, incorporando la impresión de un comprobante del sufragio para blindar la voluntad popular, pero la Corte Suprema ya emitió un fallo exigiendo su uso.

Venezuela, es pionera en el empleo del VVPAT en la región. La impronta de esta práctica se vio reflejada en un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), el cual muestra cómo el DRE avanza a paso firme frente a otros modelos de voto electrónico, pero también cómo el comprobante del voto viene ganando terreno tanto en países con automatización electoral, como en las naciones donde se estudia su aplicación: Colombia, Perú y Ecuador.

La forma como el voto electrónico encontró vencer recelos y temores, fue desarrollándose y blindando todas las fases del proceso, y el VVPAT es una garantía en plena expansión.

América Latina se decanta por un modelo de voto electrónico

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

Un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), muestra cómo la tecnología electoral avanza a paso firme en la mejora de las prácticas comiciales, y además en el fortalecimiento de las garantías que los países y sus ciudadanos requieren para acudir las urnas.

El documento, aunado a destacar que hay “un consenso internacional respecto de la necesidad de implementar de forma gradual y cuidadosa determinadas soluciones tecnológicas orientadas a la automatización de los procesos electorales”, también exalta la penetración del voto electrónico en América Latina, y pone de relieve cómo un modelo automatizado, el Registro Electrónico Directo (Direct Recording Electronic, DRE), lidera la aplicación en la región.

De acuerdo a las indagaciones de la Onpe, países como Brasil y Venezuela -con amplia aplicación del voto electrónico-, así como México (estado de Jalisco) y Perú -con prototipos de sufragio automatizado-, se han decantado por el DRE en lugar de otras modalidades, por beneficios que van desde el fácil uso y adaptabilidad, a la posibilidad de blindar cada etapa del proceso (auditorías) y el potencial de poder automatizar 100% el sufragio (identificación del lector, captación del voto, conteo, totalización y transmisión de resultados).

Este sistema consiste “en marcar los votos directamente en un aparato electrónico mediante una pantalla táctil, botones para presionar o un instrumento similar. La información sobre la votación se almacena en el disco duro de la computadora, en un disquete, disco compacto o tarjeta inteligente”. Se diferencia de otros modelos, ya que transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso, por lo que no requiere conectividad a redes durante los comicios, y viabiliza un escrutinio rápido y seguro al término de la jornada.

Una ventaja que ofrecen algunos DRE, es la de emitir un comprobante en papel de voto, característica denominada “verificación en papel para el elector” (Voter Verified Paper Trail o VVPT); el cual representa un valioso mecanismo que permite al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo, es igual al impreso por la máquina. Esta opción habilita la posibilidad de cotejar los votos impresos con el conteo automatizado reflejado en las actas, ya sea al cierre de la jornada o posteriormente.

La Onpe también alude a que diversas naciones, como por ejemplo Colombia y Ecuador, evalúan actualmente implementar un modelo de voto electrónico basado en el DRE, aunque también estudian el llamado LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los sufragios a fin de contarlos automáticamente, con lo cual es más bien un equipo que automatiza el escrutinio. En la región, el único país que ha marcado distancia y usa parcialmente esta última tecnología, es Argentina.

Tras el recuento, el estudio deja constancia que la tecnología electoral está disponible, y que existen variadas experiencias exitosas de su aplicación, pero llama la atención en la necesidad de que las naciones dispuestas a modernizar su sufragio, sigan protocolos para garantizar una adopción segura y transparente, y no sumarse a la lista de naciones cuyas autoridades arriesgan el voto, al sucumbir a los intereses de pocos.

Scytl en Ecuador y México: se repite el guión?

México y Ecuador en problemas por mala decisión electoral.

México en problemas electorales.

La empresa española Scytl parece estar desarrollando un potente imán para atraer controversias de la misma calidad del que utilizó en 2014 para seducir a empresarios como Paul Allen y a grupos de inversión como Vy Capital, y recaudar millones de dólares en ruedas de inversión.

Y es que una peligrosa combinación de incompetencia, arrogancia y descaro, le ha llevado a protagonizar alrededor del mundo varios escándalos en un plazo bastante reducido de tiempo. Tan solo en 2014, Canadá, Noruega, Perú, y Ecuador vivieron de primera mano la “experiencia” Scytl.

Llegó el 2015, y le tocó el turno a México. El Instituto Nacional Electoral (INE) contrató esta empresa española el pasado 30 de septiembre de 2014 para proveer un sistema de contabilidad en línea de los partidos políticos que incluía tres módulos: Contabilidad, Fiscalización y Transparencia.

A partir del 14 de diciembre comenzaron a prenderse las alarmas cuando la española no hizo entrega en el plazo establecido del primer módulo del sistema de contabilidad. Desde entonces, lo que ha venido sucediendo guarda una pasmosa similitud con lo ocurrido hace un año en las elecciones seccionales de Ecuador, cuando Scytl fracasó en su intento de ofrecer resultados electorales oportunamente. No se trató de unas cuantas horas de retraso. A Scytl le tomó semanas entregar el resultado que había ofrecido para la misma noche de la elección.

Tras un mes de retraso en la entrega de los resultados de las elecciones en Ecuador, el incumplimiento de Scytl a sus obligaciones era más que evidente. No obstante la empresa se resistía a reconocer sus fallas y señaló al ente electoral ecuatoriano como el culpable. Hasta el día de hoy, su página web muestra la experiencia ecuatoriana como un rotundo éxito. La semana pasada en México, ante la decisión de rescindir el contrato de servicios, la empresa reaccionó de igual manera: lavándose las manos.

Pero las coincidencias no terminan ahí, con una simple pero comprometedora falla de servicio. Pasado más de un mes de las elecciones, el Consejo Nacional del Ecuador (CNE) tomó cartas en el asunto, y procedió a declarar a Scytl como contratista incumplida, terminó unilateralmente el contrato de servicios y pasó a cobrar las garantías correspondientes.

A través de su vocero, el CEO de la compañía –Pere Valles – mostró su sorpresa ante las actuaciones de los oficiales ecuatorianos, y amenazó con tomar acciones legales. Cabe preguntarse, ¿será coincidencia o es que hay aquí un Modus Operandi? Justamente esta semana, tras el anuncio del INE, Pere Valles mostró su sorpresa y lanzó una contundente amenaza a las autoridades mexicanas.

En Ecuador (2014), Pere Valles, ante el estupor de la opinión pública, acusó a Domingo Paredes, presidente del organismo ecuatoriano en aquel entonces, de tener un arreglo con otra empresa contratista. “Creemos que (la decisión) obedece a intereses del presidente del CNE de trabajar con otro proveedor”, dijo a Efe el director ejecutivo de Scytl.

En esta ocasión, Scytl insinuó de una manera bastante directa, en el programa de Carmen Aristegui que transmite Noticias MVS, que las motivaciones del INE al cancelar el contrato eran políticas.

Pasará el tiempo y veremos. INE se defiende mostrando el contrato de servicio y explicando por qué procedió a terminarlo. Por ahora, esta amenaza de Scytl no parece más que una manera de intimidar a los organismos electorales, y tratar de salvar su nombre en otras latitudes donde esta historia, que empieza a convertirse en ritornelo, probablemente no saldrá a la luz pública.