Hispanoamérica se esfuerza en vincular la tecnología a la elección popular

En la provincia española de Canarias usarán tabletas para transmitir resultados.

En la provincia española de Canarias usarán tabletas para transmitir resultados.

El uso de tecnología en el delicado y complejo proceso de organizar elecciones, continua expandiéndose en Hispanoamérica. A las dos referencias mundiales con que ya cuenta la región -Brasil y Venezuela- se están sumando otros países y regiones, como Ecuador, Colombia, Honduras, entre otros.

Dos regiones donde en los próximos meses se acercará la tecnología a los electores lo representan la Comunidad Autónoma española de Canarias y México.

En Canarias, las autoridades autorizaron el uso de tabletas para agilizar el proceso de transmisión de resultados. De acuerdo a las especificaciones técnicas del ejercicio, el próximo 24 de mayo -cuando se escogerán concejales, consejeros del Cabildo y diputados- se emplearán 1.124 tabletas en las mesas electorales, lo que imprimirá rapidez al proceso de difusión del conteo de sufragios.

Esta iniciativa expone al mundo, que como prácticas previas al voto electrónico – sistemas que automatizan todas las fases de un comicio: identificación, captación del sufragio, escrutinio, totalización y transmisión de resultados- existen procedimientos que muestran los beneficios de la tecnología electoral para optimizar los procesos de votación y fortalecer las garantías.

A su vez en México -donde se cumplirán elecciones legislativas en junio- el Instituto Nacional Electoral (INE) no ha avanzado en el desarrollo de la prueba piloto de automatización prometida para este año, pero el estado de Chiapas aplicará un modelo de voto por internet que permitirá a los nacionales residentes en el extranjero participar en la cita comicial. El proceso es muy sencillo (registro, generación de contraseña y votación) y será un ejemplo para este país, de cómo la tecnología es un medio de inclusión política.

En paralelo a estas experiencias, Honduras se unió al grupo de naciones que buscan generar la plataforma legal que habilite el sufragio electrónico. Un proyecto de Ley para automatizar los comicios de 2017 ya está en el Parlamento, lo que permitiría a esta región, aquejada de fuertes fricciones políticas, a encontrar una mecanismo que garantice la voluntad electoral, y con ello el camino a la estabilidad.

El 2015 está en pleno desarrollo y son variadas las iniciativas que ponen sobre la palestra pública algunos de los objetivos que persiguen los países en materia electoral. La buena noticia, es que la mayoría de las ideas están asentadas en la aplicación de las mejores prácticas de voto electrónico.

El comprobante del voto en papel: una garantía en expansión

Algunos modelos de voto electrónico, bajo ambiente DRE, están capacitados para imprimir un comprobante del voto automatizado en papel.

Algunos modelos de voto electrónico, bajo ambiente DRe, están capacitados de imprimir un comprobante del voto automatizado en papel.

En la búsqueda de un modelo de voto electrónico que garantice exactitud, facilidad a la hora de emitir un voto, y verificabilidad, los países están optando cada vez más con soluciones de voto electrónico que incluyan la impresión de un comprobante de votación. A éste se le denomina “verificación del voto en papel para el elector” (Voter Verified Paper Audit Trail o VVPAT).

El principal atractivo de los sistemas de votación con VVPAT es que permiten al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo es igual al impreso por la máquina. Además de permitir esta verificación, la impresión física de cada voto genera una traza de papel que abre la posibilidad de cotejar los votos en papel con el conteo automatizado reflejado en las actas.

Debido la garantía electoral que envuelve el VVPAT, su uso viene siendo exigido en algunos países con voto electrónico, casos Brasil e India. Aunque el primero es un precursor de la automatización, sus máquinas no cuentan con una impresora que replique en papel los sufragios digitales, por lo que en los últimos tiempos han surgido varias iniciativas para que se renueven los equipos y se de paso al recibo en papel del voto.

Por su parte, la nación india, si bien se ha convertido en una referencia en la aplicación exitosa de máquinas para votar, aún no ha cumplido la promesa de modernizar su sistema, incorporando la impresión de un comprobante del sufragio para blindar la voluntad popular, pero la Corte Suprema ya emitió un fallo exigiendo su uso.

Venezuela, es pionera en el empleo del VVPAT en la región. La impronta de esta práctica se vio reflejada en un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), el cual muestra cómo el DRE avanza a paso firme frente a otros modelos de voto electrónico, pero también cómo el comprobante del voto viene ganando terreno tanto en países con automatización electoral, como en las naciones donde se estudia su aplicación: Colombia, Perú y Ecuador.

La forma como el voto electrónico encontró vencer recelos y temores, fue desarrollándose y blindando todas las fases del proceso, y el VVPAT es una garantía en plena expansión.

América Latina se decanta por un modelo de voto electrónico

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

El Registro Electrónico Directo es una tecnología que permite al elector marcar los votos en una pantalla táctil o equipo con teclado.

Un estudio realizado en Perú por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), muestra cómo la tecnología electoral avanza a paso firme en la mejora de las prácticas comiciales, y además en el fortalecimiento de las garantías que los países y sus ciudadanos requieren para acudir las urnas.

El documento, aunado a destacar que hay “un consenso internacional respecto de la necesidad de implementar de forma gradual y cuidadosa determinadas soluciones tecnológicas orientadas a la automatización de los procesos electorales”, también exalta la penetración del voto electrónico en América Latina, y pone de relieve cómo un modelo automatizado, el Registro Electrónico Directo (Direct Recording Electronic, DRE), lidera la aplicación en la región.

De acuerdo a las indagaciones de la Onpe, países como Brasil y Venezuela -con amplia aplicación del voto electrónico-, así como México (estado de Jalisco) y Perú -con prototipos de sufragio automatizado-, se han decantado por el DRE en lugar de otras modalidades, por beneficios que van desde el fácil uso y adaptabilidad, a la posibilidad de blindar cada etapa del proceso (auditorías) y el potencial de poder automatizar 100% el sufragio (identificación del lector, captación del voto, conteo, totalización y transmisión de resultados).

Este sistema consiste “en marcar los votos directamente en un aparato electrónico mediante una pantalla táctil, botones para presionar o un instrumento similar. La información sobre la votación se almacena en el disco duro de la computadora, en un disquete, disco compacto o tarjeta inteligente”. Se diferencia de otros modelos, ya que transmite los sufragios en conjunto al cierre del proceso, por lo que no requiere conectividad a redes durante los comicios, y viabiliza un escrutinio rápido y seguro al término de la jornada.

Una ventaja que ofrecen algunos DRE, es la de emitir un comprobante en papel de voto, característica denominada “verificación en papel para el elector” (Voter Verified Paper Trail o VVPT); el cual representa un valioso mecanismo que permite al elector comprobar en tiempo real que el sufragio registrado en el equipo, es igual al impreso por la máquina. Esta opción habilita la posibilidad de cotejar los votos impresos con el conteo automatizado reflejado en las actas, ya sea al cierre de la jornada o posteriormente.

La Onpe también alude a que diversas naciones, como por ejemplo Colombia y Ecuador, evalúan actualmente implementar un modelo de voto electrónico basado en el DRE, aunque también estudian el llamado LOV (Lectura Óptica del Voto), que se basa en el uso de una urna que dispone de un lector o escáner para identificar las boletas y procesar los sufragios a fin de contarlos automáticamente, con lo cual es más bien un equipo que automatiza el escrutinio. En la región, el único país que ha marcado distancia y usa parcialmente esta última tecnología, es Argentina.

Tras el recuento, el estudio deja constancia que la tecnología electoral está disponible, y que existen variadas experiencias exitosas de su aplicación, pero llama la atención en la necesidad de que las naciones dispuestas a modernizar su sufragio, sigan protocolos para garantizar una adopción segura y transparente, y no sumarse a la lista de naciones cuyas autoridades arriesgan el voto, al sucumbir a los intereses de pocos.