Scytl compromete credibilidad de la industria de tecnología electoral

Representantes de Scytl admitieron problemas en el sistema de escrutinio automatizado usado en Ecuador. Foto: Hoy

Representantes de Scytl admitieron problemas en el sistema de escrutinio automatizado usado en Ecuador. Foto: Hoy

Desde las primeras entregas de este blog –hace ya 4 años- hemos abogado por la implementación de tecnologías que mejoren la ejecución de elecciones. Lo hacemos bajo el pleno convencimiento que el voto electrónico, y la adopción de otras tecnologías, son el presente y el futuro de un voto más seguro y más transparente.

Ahora bien, este convencimiento no es un simple acto de fe. Se cimienta en el seguimiento que hemos dado a procesos electorales exitosos alrededor del mundo y que han sido más eficientes gracias a la implementación de tecnología.

Entendemos que realizar una elección es un proyecto de misión crítica: es decir, se coordinan miles de variables que tienen que funcionar perfectamente durante un brevísimo lapso de tiempo. Un proyecto de registro civil, por ejemplo, brinda una ventana de posibilidades –y de tiempo- que no ofrece una elección que ocurre en apenas un solo día. Reconocemos entonces, que por ser una industria joven, los reveses pueden ocurrir. Por esta misma razón, en este blog no hemos callado cuando un proveedor comete un error. ¿Por qué? Porque cada traspiés debe ser objeto de un minucioso estudio para convertirlo en una experiencia nutritiva. Sin embargo, cuando el mismo proveedor tiene un historial de fallas, y sus errores causan desaliento y zozobra en una ciudadanía, más que decirlo, hay que denunciarlo.

El más reciente de los proyectos de Scytl fue en Ecuador, donde la empresa recibió en 2013 un contrato millonario para el procesamiento y escrutinio  automatizado de las actas y la publicación de resultados, para las elecciones seccionales de ese país, celebradas el pasado 23 de febrero de 2014. Ocho días después de la elección, Scytl alegó problemas en el sistema y retrasos en el procesamiento de las actas. Las autoridades del Consejo Nacional Electoral, sin poder anunciar los resultados oficiales, exhortaron a los medios de comunicación a no declarar triunfador a ningún candidato, y ya notificaron que, en el caso de que la empresa falle completamente, se establecería un debido proceso, se la declararía ‘contratista incumplido’ y la penalidad sería pecuniaria.

La multinacional española ha aceptado en Ecuador públicamente su error, lo que no ha hecho en Estados Unidos o en Canadá. Osman Loaiza, Director de operaciones de Scytl comentó sobre “una falla que tuvieron al iniciar el proceso el día de las elecciones, que nos retrasó un tiempo hasta poder procesar las actas” mientras aceptaba públicamente que el sistema que fue desarrollado para Ecuador por su compañía es la causa de la demora.

Pero las fallas de esta empresa comenzaron años atrás. En 2008, el Departamento de Estado de Florida encargó una revisión del sistema de voto por internet desarrollado por la compañía española Scytl. El equipo estaba conformado por expertos independientes de la Universidad Estatal de Florida. En este reporte, a pesar de que se considera un avance el uso de criptografía y componentes robustos, se encontraron tres vulnerabilidades: Que los electores no pudiesen ni siquiera emitir sus votos dentro del sistema; un resultado electoral que no reflejase con exactitud la voluntad de los electores; o la divulgación de información confidencial, es decir, por quién vota un elector.

En 2010, este mismo sistema de votación por internet proporcionado por Scytl e implementado en Washington (US), fue hackeado; y durante las primarias del partido Republicano en Carolina del Sur ese mismo año hubo numerosos informes de irregularidades relacionadas con el sistema provisto por la compañía española. Además, el aspecto más cuestionado fue el hecho de que autoridades electorales admitieron que ellos podían determinar por quién había votado un elector.

En 2012, en Canadá, un ataque en línea retrasó los resultados del partido New Democratic e impidió que muchos delegados pudieran enviar su voto. Scytl explicó que el ataque fue dirigido a la página del partido y que su sistema nunca estuvo comprometido. Sin embargo, analistas recomendaron a los clientes proteger el URL de la página desde donde los votos serían emitidos; justamente esto fue lo que no hizo el partido canadiense, ni previno Scytl. “No voy a decir que es un error de novato, pero si usted está esperando un montón de personas para participar en un mismo evento, usted querrá que lleguen sólo aquellas personas que están realmente involucradas en ese evento. Como regla, no permitimos que el cliente coloque un enlace en su página web hacia el sistema de votación, ya que cualquiera que sepa sobre la elección, puede entrar a la página del partido para acceder”, explicó Dean Smith, de Intelivote.

Ese mismo año, ya no en Canadá sino en Estados Unidos, en las elecciones presidenciales más reñidas en la historia reciente de ese país, el número de solicitudes de voto ausente por los militares fue extrañamente inferior en comparación con las elecciones de 2008. El Departamento de Defensa norteamericano, quien había contratado a Scytl desde el año 2010, estuvo sometido a fuertes críticas por los reportes que indicaban la disminución exponencial de militares recibiendo las debidas solicitudes de voto ausente. Scytl era el proveedor con el mayor número de Estados que participan en la elección.

Si bien en una elección, alguna variable siempre podrá verse comprometida, es importante que el proveedor de cualquier sistema de votación sepa cómo afrontar cada uno de los incidentes que pueden presentarse. No se trata, por ejemplo, de que no se dañe una sola máquina de votación, porque al desplegar miles de equipos, la probabilidad indica que unos pudieran no funcionar; sin embargo, cuando los incidentes afectan la elección, la industria debe tomar nota y trabajar para que no se vuelva a repetir. El voto es algo demasiado preciado para dejarlo en manos irresponsables e inexpertas.

Ecuador está listo para automatizar su sistema electoral

En Santo Domingo de los Tsáchilas se usaron las máquinas de Smartmatic. Foto: La República

En Santo Domingo de los Tsáchilas se usaron las máquinas de Smartmatic. Foto: La República

Decidir sobre la base de la experiencia es lo que plantea Ecuador para automatizar su sistema electoral. En tal sentido, este 23 de febrero realizó una prueba vinculante de voto electrónico -durante las elecciones provinciales-, y el éxito de la jornada no sólo se tradujo en entregar un proceso limpio y rápido, sino que el país ahora exhibe al mundo que está listo para automatizar sus elecciones.

La certeza que dejó el uso de tres tecnologías diferentes, en igual número de localidades, invita a las autoridades a encarar el reto de brindar a Ecuador un sufragio moderno, seguro y transparente, mediante la adopción del voto electrónico.

Aunque apenas han pasado pocos días desde los comicios, el país sigue avanzando. El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Domingo Paredes, reveló que en abril próximo conformarán el equipo especial que buscará “una solución tecnológica para el voto electrónico en Ecuador”.

En Azuay usaron tecnología argentina provista por MSA. Foto: La Hora

En Azuay usaron tecnología argentina provista por MSA. Foto: La Hora

Durante los comicios municipales, los electores de Azuay, Santo Domingo de los Tsáchilas y La Morita en Pichincha, emplearon tecnologías usadas en Argentina, Venezuela y Rusia, respectivamente. Fue en los casos de las dos primeras localidades, donde el voto electrónico fue vinculante, y por ello fundamental, en la decisión ecuatoriana de automatizar su sistema.

Por ejemplo, en Santo Domingo de los Tsáchilas, el CNE certificó la facilidad de uso de los equipos provistos por la transnacional Smartmatic, donde la interacción de los votantes con las máquinas de pantalla táctil fue sencilla y rápida. El organismo destacó el óptimo funcionamiento en la captación del voto, su conteo, totalización y transmisión, lo que pudo permitir dar a conocer, apenas una hora después del cierre de las mesas, los resultados con el 99% del escrutinio. Aunado a ello, se aplicó una auditoría posterior, que comparó los resultados automatizados con el conteo manual de los comprobantes del sufragio que emiten los equipos.

En Azuay, donde se emplearon las máquinas de la empresa Magic Software Argentina (MSA), a pesar de la suspensión de las elecciones en el Cantón Ponce Enríquez, el proceso también fue positivo. Más que voto electrónico, este sistema se basa en un conteo electrónico, ya que el equipo no registra el sufragio, sino que un chip en la boleta lo almacena, para luego ser contado. Pese a los obstáculos que tuvo esta tecnología, los mismos pudieron ser superados para que el proceso continuara, lo que llevó a las autoridades a exaltar la fortaleza de la tecnología para resolver contingencias y garantizar el proceso electoral.

En La Morita tan sólo se realizó un experimento no vinculante con 4 máquinas de votación rusa y 194 votantes.

En el resto del país, el CNE contrató a Scytl para automatizar el escrutinio. Las fallas en el sistema -aún no ventiladas, pero admitidas- impidieron la publicación de los datos oficiales en el tiempo avalado por el contrato. Las autoridades prometieron entregar el escrutinio total 48 horas después de la cita comicial, pero una semana más tarde aún no se completa. Scytl atribuyó la falla a la demora en el ingreso de las actas para ser escaneadas, procesadas y transmitidas, pero el CNE evalúa aplicar sanciones por incumplimiento. Sin duda alguna, esto representa un retroceso en materia de automatización electoral.

Tras lo vivido, Ecuador tiene con qué responder al reto de automatizar el sufragio. El voto electrónico es la respuesta. Para ello necesitará apoyo técnico y logístico. Es hora de avanzar, y por lo que hemos visto, esta nación está dispuesta a hacerlo.

El voto electrónico se estrenó con éxito en Ecuador

En las elecciones seccionales, ecuatorianos en Santo Domingode los Tsáchilas validaron el voto electrónico (Foto CNE Ecuador)

En las elecciones seccionales, ecuatorianos en Santo Domingode los Tsáchilas validaron el voto electrónico (Foto CNE Ecuador)

Este domingo 23 de febrero, Ecuador dio un gran paso en su camino hacia la modernización de su sistema electoral. La nación suramericana acudió a las urnas para renovar a sus autoridades provinciales (23 prefectos, 221 alcaldes, 1.305 concejales y 4.079 vocales de las juntas parroquiales).

Las provincias de Azuay y Santo Domingo de los Tsáchilas tuvieron la oportunidad de probar los beneficios del voto electrónico en dos pilotos vinculantes coordinados por el Consejo Nacional Electoral.

Particularmente en Santo Domingo de los Tsáchilas, se vivió una experiencia única en toda su historia electoral cuando los resultados oficiales fueron anunciados apenas una hora después del cierre de las urnas.

Más de 300 mil votantes en Santo Domingo utilizaron la tecnología electoral provista por la multinacional Smartmatic, la única que registró y totalizó el voto de forma automatizada con 100 por ciento de exactitud.

Para Daniel Sánchez Anchundia, de 28 años y con parálisis cerebral, la implementación del voto electrónico en Santo Domingo fue una bendición.  Gracias a la interfaz amigable de la máquina, Daniel pudo marcar el voto con su mano derecha en la pantalla, y al cabo de 1 minuto la máquina imprimió el recibo que  él mismo recogió con sus manos y lo entregó a su madre para que lo depositara en la urna.

De acuerdo a las declaraciones ofrecidas por el gerente del proyecto por parte del Consejo Nacional Electoral, Alfredo Paredes, “El voto electrónico utilizado en Santo Domingo de los Tsáchilas, además de seguro, permitió a los electores votar con facilidad. Esta tecnología que utilizamos ha sido probada en elecciones en otros países, lo que nos garantizó un proyecto exitoso”.

Mientras tanto, el sistema utilizado en Azuay presentó ciertos inconvenientes, e incluso en el cantón Ponce Enríquez, se suspendió temporalmente la votación electrónica por fallos en el sistema y por problemas con las fotografías de candidatos de una misma lista. También hubo reemplazo de máquinas, quejas por demora y el desconocimiento del uso de los equipos.

Por su parte, Wilfredo Penco, coordinador general de la comisión de observadores la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), mostró su satisfacción con el proceso y señaló que salvo ciertos incidentes, todo se llevó a cabo sin mayor inconveniente.