Chile y República Dominicana deberán aprender de sus errores

Foto: eldia.com.do

El debate sobre la automatización electoral está de moda en Chile y República Dominicana, países que acaban de pasar importantes reveces en sus intentos por modernizar sus procesos electorales.

Los chilenos recién sufrieron un traspiés puntual, ya que la Unión Demócrata Independiente (UDI) debió postergar la elección de su directiva por problemas con el modelo de sufragio automatizado que le proveyó EVoting.

La imposibilidad para acceder a sufragar y la demora en la emisión de los votos fueron algunos de los inconvenientes que sufrieron quienes participaron en la jornada pospuesta dos semanas. Aunque esta jornada pueda arrojar más aspectos negativos que positivos, la realidad es que la adopción de tecnología electoral demanda de altos niveles de experticia, consulta y transparencia, con lo cual lo sucedido con las internas de la UDI puede ser la lección que necesitaba Chile para avanzar.

En lo concerniente a República Dominicana, esta nación también vivió un escándalo cuando la Junta Central Electoral (JCE) reconoció que en las elecciones generales de 2016 ocurrieron fallas que alteraron el conteo electrónico, y que además supusieron un daño patrimonial y una afectación institucional, cuyas proporciones aún se desconocen.

En esos comicios, la JCE contrató a la española Indra Sistemas para proveer tecnología de identificación biométrica y escrutinio automatizado. Los resultados fueron claramente negativos, al presentarse inconvenientes técnicos y de funcionamiento, tanto en los equipos para captar la huella dactilar de los votantes, como en las máquinas para contar los sufragios. La falta de experiencia de la empresa en ambas tareas, y la precaria labor del ente comicial pasaron factura.

Sin embargo, expertos y partidos políticos han colocado en la palestra la necesidad de que los dominicanos reevalúen el voto electrónico, porque se debe reconocer que el éxito de todo proyecto de automatización electoral comienza con un proceso de selección transparente y basado en lo técnico, así como en la necesidad de cumplir estándares de seguridad y adaptabilidad vitales para un funcionamiento óptimo.

A la vista de los pasos dados en falso por estos dos países, los mismos solo pueden ser atribuido a las autoridades encargadas de cerrar acuerdos y pactar compras, y a las empresas que licitaron para ofrecer un servicio que no estaban en capacidad de brindar.

No todo está perdido. La discusión sobre la viabilidad de la tecnología electoral está en plena efervescencia en ambas naciones, por lo que los encargados de ejecutar los eventuales proyectos de automatización deben rescatar la confianza ciudadana perdida apegándose a estrictos estándares de calidad y seguridad, de forma de entregarle a estos países un modelo de votación que no solo automatice unas etapas del proceso, sino que tecnifique y blinde toda la elección.

Anuncios

México listo para avanzar hacia el voto electrónico

En el marco del Foro “Demotech IV, las Democracias del Presente y el Futuro”, organizado por el Instituto Electoral del Estado de México ( IEEM), expertos de la región señalaron que el país ya está preparado para asumir el reto de automatizar el sufragio, principalmente para disminuir gastos y fortalecer la confianza ciudadana en el sufragio. Aquí la reseña.

Resultados rápidos, la principal razón para implementar tecnología en Ecuador

Santo Domingo de los Tsáchilas probó en 2014 el voto electrónico provisto por Smartmatic Foto: El Comercio.

En 2019, los ecuatorianos celebrarán unas nuevas elecciones locales. Para este proceso, la principal deuda que tiene el Consejo Nacional Electoral (CNE) con el país es ofrecer resultados (preliminares) rápidos. Para ello, ha programado repetir el modelo de sufragio manual, digitalización de actas y difusión en línea del conteo que viene usando desde hace varios años, pero agregando tecnología de punta que permita agilizar el proceso del escrutinio.

Aunque el anuncio apenas está tomando forma, pues las autoridades comiciales se encuentran en pleno debate para definir las características de la automatización parcial del sufragio, los mismos integrantes del organismo comicial reconocen la importancia de la decisión.

La vicepresidenta del CNE, Ana Marcela Paredes, señaló que presiona para que ciertos “desarrollos tecnológicos” que empleó el organismo en el pasado reciente sean retomados, pues impactarían positivamente en el presupuesto, al reducir el gasto.

En ese sentido, detalló que uno de los aspectos que se considerará es la aplicación del voto electrónico en Santo Domingo, tecnología que a su juicio no debería quedar limitada a esta zona.

En 2014, las provincias de Azuay y Santo Domingo de los Tsáchilas tuvieron la oportunidad de probar los beneficios del voto electrónico en dos pilotos vinculantes coordinados por el CNE.

Particularmente en Santo Domingo se vivió una experiencia inédita, cuando los resultados oficiales fueron anunciados apenas una hora después del cierre de las urnas. Más de 300 mil votantes utilizaron tecnología electoral que permitió registrar y totalizar el voto de forma automatizada con 100 % de exactitud.

Por ahora las autoridades electorales no definen el camino que se seguirá para repetir -en todo el país- la experiencia exitosa que se tuvo en dos provincias aquel 2014, sino que más bien hay diferencias sobre el costo, el alcance de la aplicación, y otros factores de orden legal y político. En lo que si todos coinciden es la necesidad de utilizar tecnología que permita saldar la deuda de las elecciones anteriores: resultados rápidos que otorguen confianza y credibilidad en la elección.

Cuando se trata de elecciones, muchas veces el accionar de los políticos genera más ruido que hechos, y en Ecuador, las decisiones del CNE han tenido un costo, pero debido a que el sistema electoral de esta nación requiere mejora, transformación, es hora que las autoridades retomen el camino delineado hasta 2014, para dejarle al país la mejor opción: una tecnología que modernice y asegure la votación de millones de ciudadanos, y sobre todo que ofrezca resultados rápidos.